Bolonia reducirá los créditos que se logran con deporte o trabajos solidarios

Las universidades permiten ahora convalidar 24 'puntos' de materias de libre elección, pero se rebajarán a 6 en 2010-2011

MARTA FDEZ. VALLEJO| SAN SEBASTIÁN.
Los universitarios no sólo logran un buen tono físico en sus visitas al gimnasio./
Los universitarios no sólo logran un buen tono físico en sus visitas al gimnasio.

DV. El profesor se quedó atónito. Se le acercó un alumno y le pidió que le comprara lotería de la Cruz Roja para el Sorteo del Oro. «Es que me dan créditos para la carrera», le comentó el joven. La colaboración con una ONG es una de las actividades por las que la Universidad concede estos de libre elección, que se suman a los que consiguen los estudiantes aprobando asignaturas. Para completar una carrera hay que reunir 240 créditos -uno equivale a diez horas de clase-. Hasta ahora, el 10%, 24 créditos, se puede convalidar con cursos y competiciones deportivas, jornadas culturales y trabajos solidarios. Con la implantación de los nuevos grados de Bolonia, en el año académico 2010-2011, se reducirán drásticamente a tan sólo seis.

Una buena parte de los docentes aplaude la nueva medida. Muchos profesores coinciden en que se había abusado de esta facilidad que ofrecen los estudios universitarios, aunque pocos se atreven a decirlo en alto. El propósito era fomentar que los jóvenes se implicaran en labores solidarias, valorar méritos deportivos y a los atletas de élite, crear hábitos saludables y facilitar que los estudiantes participasen en la vida cultural. Sin embargo, el sistema se les ha ido de las manos a las universidades.

Un docente de Derecho recuerda que invitó a sus alumnos a asistir a las jornadas de un juicio. Unas sesiones maratonianas, de varias horas. Los estudiantes rechazaron su invitación. «Es que sacamos los mismos créditos por ir al gimnasio», le explicaron. «Conozco estudiantes que han sumado créditos por repartir dorsales en una carrera, y a una universitaria a la que le dan puntos extra por ser capitana de un equipo de fútbol», relata Juan Fernández, profesor de la Escuela de Empresariales de Bilbao.

En todas las carreras hay asignaturas troncales, obligatorias, optativas y de libre elección. Las actividades culturales y relacionadas con el medioambiente y la naturaleza, deportivas y de solidaridad sustituyen los créditos que se conseguirían con esas materias de libre elección. «Son asignaturas que ofrecen una formación al alumno. El coste de un estudiante en la Universidad es superior a los 8.000 euros, y permitimos que sustituyan esas clases por apuntarse un año a un gimnasio», critica el docente. En la escuela de Ingenieros, por ejemplo, son materias de libre elección la Energía Solar Fotovoltaica o el Marketing Industrial.

Un estudiante puede evitar cursar una de estas asignaturas voluntarias en su facultad, que le reporta cerca de seis créditos por un cuatrimestre de clases, si compite en un equipo federado, hace un cursillo de natación y participa en unas jornadas de conservación de la naturaleza. Los docentes se quejan de que, en la situación actual de escasez de universitarios, se reduce aún más el abanico de clases que pueden dar los profesores.

La nueva normativa que regula los grados para adaptar los estudios a Europa establece una reducción drástica del valor que se da a las actividades no académicas. A partir de que se implanten estas nuevas titulaciones en la UPV, en el curso 2010-2011, sólo se podrán sumar 6 créditos de los 240 de cada grado. Además, cada crédito equivaldrá a 25 horas de dedicación a esa asignatura, tanto de 'aula presencial' como de trabajos o actividades relacionadas. En la actualidad son diez horas de clase.

Patinaje y pádel

Hasta entonces las cosas se quedan como están. En la lista de actividades deportivas de la UPV que dan créditos se incluyen este curso modalidades tan variadas como el patinaje en línea, autodefensa para mujeres, surf o travesía en kayac. Por cuatro días de competición en el campus se obtiene un crédito, y si se trata de campeonatos nacionales se sube a tres (la medalla de oro suma cinco, cuatro la plata, y tres el bronce). Los alumnos de la UPV que forman parte de equipos en ligas federadas se hacen cada año con un buen puñado de puntos: entre 2 y 8, según la categoría. Las especialidades, además, avanzan con el tiempo. Entre las últimas peticiones que tramitan los servicios universitarios está la de convalidar campeonatos de pádel.