Anticorrupción investiga las relaciones de Bárcenas con imputados en el caso Gürtel

La Policía insiste al juez que las siglas L.B. en los libros de contabilidad de Correa sólo pueden ser del tesorero del PP El sumario de Madrid pasará al Supremo por los aforados

MELCHOR SÁIZ-PARDO| MADRID. COLPISA

La Fiscalía Anticorrupción y la Agencia Tributaria han puesto el foco sobre las relaciones personales y empresariales cruzadas que mantenían el tesorero del PP, Luis Bárcenas, el diputado nacional Jesús Merino y el ex alcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid) Jesús Sepúlveda, imputado en el caso Gürtel. Ese entramado de amistades se forjó después de que el XIV Congreso Nacional de enero de 2002 hiciera coincidir a Merino y a Sepúlveda en puestos relevantes del aparato del PP, donde ya figuraban Bárcenas como gerente y Gerardo Galeote como portavoz en el Parlamento Europeo.

Estas complicidades cebaron la trama de Francisco Correa y figuran en el informe que la Fiscalía Anticorrupción ha entregado al juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que investiga la presunta trama de corrupción que salpica al PP. Ese documento ha provocado que el instructor Antonio Pedreira se disponga a dejar en manos del Supremo el caso Gürtel, tras apreciar indicios de que el senador cántabro y el diputado segoviano cometieron cohecho y fraude fiscal. La Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) investiga además si se puede acusar a Bárcenas también de blanqueo de capitales, ya que sospechan que llegó a comprar obras de arte para lavar su dinero.

De acuerdo con la investigación de la Policía Judicial, Merino habría cobrado no menos de 220.000 euros de la red de Francisco Correa en una etapa en la que era apadrinado por Bárcenas. Según Anticorrupción, fue el ahora senador quien abrió las puertas al empresario para que conectara con las nuevas figuras emergentes de la formación popular y poder así conseguir sus favores.

Merino, proveniente de la vicepresidencia de la Junta de Castilla y León, acababa de ser nombrado responsable de la Secretaría Ejecutivo de Política Autonómica, y Sepúlveda de la Electoral. Correa, que pululaba por el PP desde 1991, se afianzaba así en el corazón organizativo del partido para conseguir contratos. Anticorrupción ya conoce todas las relaciones personales que el jefe de la trama usó para extender sus tentáculos en Génova 13 desde 2002 hasta que en 2004 una nueva cúpula le consideró un tras descubrir que presionaba en nombre de la dirección para conseguir contratos.

Un vínculo muy íntimo

El vínculo entre todos estos personajes utilizados por Correa era muy íntimo, hasta el punto de que Merino se casó en segundas nupcias con la abogada de su amigo Sepúlveda, Ana Isabel Gutiérrez. Fue ella la que ayudó en 2006 al ex regidor de Pozuelo a crear junto a Bárcenas la empresa Astrolago Inversiones. S.L., que nunca llegó a tener actividad y que fue disuelta el pasado 25 de febrero, poco después de estallar el caso Gürtel.

Las pesquisas de la UDEF y la Agencia Tributaria sobre el millonario patrimonio de Bárcenas ya están enciman de la mesa de Anticorrupción y del instructor del Tribunal Superior de Justicia de Madrid: un chalé en Baqueira valorado en un millón de euros, un apartamento en Marbella comprado precisamente en 2002 de un precio también cercano al millón de euros, un piso de más de 200 metros cuadrados en la lujosa calle de Príncipe de Vergara en Madrid y plazas de garaje en el centro de la capital de España.

También están en poder del magistrado Antonio Pedreira las declaraciones de dos de los responsables policiales de la operación Gürtel que aseguraron al instructor que las iniciales «L. B.» o la expresión «Luis el cabrón» en los libros de contabilidad de Correa no pueden referirse a otra persona que no sea el tesorero del PP. Esa declaración, explican fuentes judiciales, ayudó a que el juez madrileño tome la decisión de pedir al Supremo que decida la suerte de los aforados, Bárcenas y Merino.