Garate y Mikel Astarloza, abonados al cuarto puesto

Valverde controló sin agobios el ataque de Contador en el último kilómetro

BENITO URRABURU| ENVIADO ESPECIAL BRIANÇON.
Valverde, en plena ascensión al Izoard, en La Casse Dessérte. /AFP/
Valverde, en plena ascensión al Izoard, en La Casse Dessérte. /AFP

DV. El Izoard resplandece majestuoso, inmenso, con unas rocas que brillan bajo el sol que castiga el Dauphiné Liberé. Pero el Izoard, cuna de tantas hazañas ciclistas, veía en esta ocasión pasar un amplio grupo de corredores escapados, desmembrados en su ascensión, mientras que el grupo principal contemporizaba. O eso parecía.

Alejandro Valverde está pendiente de Cadel Evans. Alberto Contador, con quien mantiene una buena relación personal, ya le dijo que no iba a moverse. Pero lo hizo cuando ya no había posibilidades de que Valverde cediese tiempo.

«Ha pegado un latigazo en el último kilómetros que ha hecho mucho daño. Menos mal que la meta estaba cerca. ¿Evans? No se ha movido». A pesar de la dureza de la etapa de hoy, con el Galibier, el Télégraphe, la Croix de Fer y la ascensión final a Saint-François-Longchamp, que presenta 14 kilómetros de subida al 14%, Valverde sabe que Cadel Evans no es más corredor que él en esas subidas, al menos en este momento.

Ganó la etapa el francés Pierrick Fédrigo (Bouygues), con Juan Manuel Garate en cuarta posición: «El final no era nada bueno para mí. No soy un corredor explosivo y encima iba ya muy justo. Por eso he intentado atacar a falta de cinco kilómetros. Nunca había llegado a esta meta y se me ha atragantado».

El otro protagonista del día fue Mikel Astarloza, que atacó en el Izoard en solitario. Buscaba mejorar puestos en la clasificación general y lo ha conseguido. Ha pasado del octavo al cuarto puesto: «Enlazar con los escapados era imposible. Me he sentido bien, he atacado y me he acercado al podio, aunque por delante tengo a Contador».

En suma, una etapa en la que el líder, Alejandro Valverde, respaldado por la armada del Caisse d'Epargne, que tiene un equipazo en el Dauphiné Liberé, controló la carrera a su antojo.

Valverde comentó que «Contador es mucho más peligroso que Evans. Alberto hace mucho daño cuando ataca y el daño de Evans llega en las cronos. ¿Si nos ayudamos Alberto y yo? Somos amigos, pero lucimos distintos maillots». Este Dauphiné Liberé debe quedar muy decidido hoy.

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