El Judo Club Usurbil, subcampeón de la Liga Nacional de categoría masculina y femenina

El club de la localidad añade otro doble éxito a su gran trayectoria. Conseguir ambos logros en la misma temporada es un sueño hecho realidad

JOSU ARANBERRI DV.
Los integrantes del club, tras el reparto de premios. /J.C. USURBIL/
Los integrantes del club, tras el reparto de premios. /J.C. USURBIL

El Judo Club Usurbil ha cosechado otro gran exito a nivel naxional. Y es que lograr un subcampeonato en la 1ª División femenina ante equipos que cuentan incluso con judokas Olímpicas esta al alcance de pocos. O conseguir quedar segundos en División de Honor masculina ante equipos con componentes del equipo nacional es también muy complicado. Pero conseguir ambos logros en la misma temporada es un sueño hecho realidad para un club modesto como el Usurbil. Se intuía que algo bonito podía pasar, y por ello se fletó un autobús para los que quisieran apuntarse a un viaje (largo, más de 10 horas entre ida y vuelta) en el que el único objetivo era animar al equipo y disfrutar con él. La convocatoria tuvo éxito y nuestra hinchada dio colorido mediante banderas y carteles a la grada del Consejo Superior de Deportes, además de chillar, animar, botar y poner un ambiente genial en el habitualmente silencioso pabellón.

La tarde comenzó con la última jornada de División de Honor Masculina. El equipo de los chicos venía con los deberes hechos en jornadas anteriores, necesitaban 2 triunfos de los 3 encuentros a disputar para asegurar matemáticamente el segundo puesto. El equipo para esta última jornada estuvo compuesto por Andoni Aizpurua, Ibai Peña, Jaime Torre, Aitzol Arrospide, Xabier Urkizu, Egoitz Mora e Iker Lizarribar.

El primer encuentro de la jornada emparejó al JC Usurbil con el club madrileño Sotillo, que era unos de los equipos que amenazaba el 2º puesto de los Usurbildarras, por lo que el encuentro se prevía duro y más sabiendo que el equipo masculino llegó plagado de lesiones a esta última cita. La escuadra guipuzcoana presentó el equipo habitual con el que en tres años ascendieron de 3ª a División de Honor, Ibai, Aitzol, Xabi, Egoitz e Iker y tras estar empatados a dos Iker Lizarribar dio el primer triunfo al equipo apartando a un rival directo por la lucha del 2º puesto.

El rival del segundo encuentro fue el Budokan, también madrileño, que se jugaba la permanencia en la División de Honor pero los judokas del Usurbil no les dieron ninguna opción, ganando 4-0. Y hay la alegría estalló en el equipo ya que este triunfo aseguró el segundo puesto del equipo, cumpliendo con el objetivo definido a principio de temporada que no era otro que el de pisar el podio de la liga de máxima división nacional.

Con la plata ya colgada del cuello y sin ninguna presión el conjunto se midió al Olympo, equipo con donde figuran judokas de la talla de Jorge Benavente (Campeón de España 2009-81kg) y Jorge Rigueira (Subcampeón de España 2009 -90kg). Empataron a dos, pero la falta de judoka en -90kg supuso la segunda derrota de la temporada, aunque ya no tenía mayor importancia.

Las féminas, paso a paso Tras la entrega de trofeos a los equipos masculinos llegó la hora de las féminas. Tras lograr una muy importante segunda plaza en el grupo 1 de la fase regular, las judokas del Judo Club Usurbil afrontaban el play-off por revalidar el título con mucha incertidumbre y con la baja de Oiana Blanco. El cambio principal de la temporada pasada a la actual era la fusión entre varios clubes de entidad, que ya de por sí tenían potencial para hacer podio en la mejor liga nacional. Su objetivo era claro, no dejar escapar el título de mejor club del estado. De esta manera el Budokan/Alicante y el Sotillo/Miriam Blasco eran los rivales a batir. Por parte del Judo Club Usurbil viajaron dispuestas a competir si la ocasión lo requería 8 judokas: Nerea Sanz, Aiora Arrillaga, Maialen Zubeldia, Maier Uriarte, Sara Quijano, Nerea Arruti, Uxoa Etxarri y Mari Jose Sardon.

El sorteo previo quiso que las usurbildarras librasen el primer encuentro para medirse al vencedor entre los equipos de Rivas/Fuenlabrada y el Gimansio Manuel Jimenez. El combinado madrileño del Rivas/Fuenlabrada salió airoso de su primer encuentro de manera solvente, pero no pudieron salvar el siguiente escollo. Tras ganar cada equipo un combate, en los dos siguentes se decantó la balanza a favor de las guipuzcoanas con las mediante las victorias de Maier y Nerea. Ya con el triunfo en el bolsillo, Marijo regaló el combate a su rival dejando el marcador final en un favorable 3-1.

Tras pasar la segunda ronda, el rival en semifinales fue el anteriormente mencionado Budokan/Alicante. Este era el encuentro más importante de la tarde, ya que una victoria daba el pase a la final y aseguraba una medalla, mientras que una derrota remitía al equipo a pelear por uno de los dos bronces en una complicada repesca. Tras ganar los dos equipos dos combates la semifinal se la jugaron las pesadas de ambos equipos. La tensión se palpaba en el ambiente, sin embargo Marijo tiró de veteranía para ponerse por delante en el marcador por yuko. Pudo haber terminado el combate al inmovilizar a su rival, pero no fue capaz de aguantar durante los 25 segundos reglamentarios. Con dos yukos por delante, aguantó hasta el final del combate, momento en el que todos los componentes de la expedición saltaron de alegría. Se habían asegurado el pase a la final, y una merecida medalla.

Con la satisfacción de haber cumplido los objetivos, el equipo se plantó en la final con el objetivo de volver a ganarla un año después de haberse coronado campeonas. No era tarea sencilla, ya que enfrente se encontraba el combinado Sotillo/Miriam Blasco donde militan la medallista europea y mundial Sara Alvarez o la dos veces subcampeona de Europa, Cecilia Blanco. El equipo alineado para ganar consistía en Nerea, Aiora, Maier, Uxoa y Marijo. En dos buenos combates tanto Nerea como Aiora perdieron ante sus rivales por errores puntuales. La victoria de Maier no fue suficiente, ya que en los dos últimos combates las judokas internacionales del combinado no dieron opción a Uxoa y a Marijo y pusieron el 4-1 final en el marcador.

No fue posible revalidar el título, pero teniendo en cuenta las bajas y los refuerzos del resto de los equipos hay que destacar el subcampeonato obtenido por un equipo que sabe explotar las virtudes de cada judoka, y que aúna las ganas y esperanzas de una joven generación con el oficio y la casta de las veteranas.