El Hospital de Zumarraga, un gran logro

Ha cumplido 25 años de historia y en el Alto Urola-Goierri nos sentimos orgullosos por los beneficios que nos aporta, pero llegar a poner la primera piedra fue muy largo y complejo

JOSÉ MARI URCELAY
El centro de Zumarraga celebra este año el 25 aniversario de su creación. /ARESTI/
El centro de Zumarraga celebra este año el 25 aniversario de su creación. /ARESTI

Se ha generalizado la celebración y el realce de aniversarios fundacionales de entidades, realizaciones o servicios, sobre todo si corresponde con conmemoraciones relacionadas con los 25 y los 50 años. Pero, en muchos casos, me ha llamado la atención el hecho de que la rememoración se limite al dato histórico de la fecha fundacional, como si la realización o entidad que celebra su conmemoración hubiera surgido por generación espontánea.

Esta impresión me ha quedado al tener conocimiento de los acontecimientos organizados para conmemorar el 25 aniversario del Hospital de Zumarraga. Sin género de dudas, el Hospital de Zumárraga es uno de los grandes logros del que nos sentimos orgullosos los habitantes de varias comarcas próximas, por los beneficios que ha aportado y por los que va a seguir prestando.

Pero esta realización no surgió de la nada, sino de inquietudes y gestiones que merece la pena recordarlas, en honor de cuantos no escamotearon esfuerzos para conseguir su realización. Desde mi atalaya de corresponsal local de prensa y radio, el tema me interesó durante algunos años. Por tanto, algunos datos puedo aportar y espero que otros se sumen, para enriquecer la historia de un logro del que ahora nos enorgullecemos.

Fue en el mes de marzo de 1974 cuando la Asociación de Padres de Familia de Legazpi entabló contacto con entidades homónimas de localidades del Goierri, porque habían iniciado un movimiento a favor de la descentralización de los equipamientos sanitarios.

Siadeco había efectuado un estudio en el que mostraba el déficit existente en la comarca y había surgido la noticia de la posible construcción de una segunda Residencia Sanitaria. Tratar de que el nuevo centro hospitalario se instalara en la comarca era el objetivo.

En el mes de abril de 1974, la entidad legazpiarra de los Padres de Familia, difundió entre sus asociados una comunicación en la que manifestaba el apoyo al movimiento reivindicativo emprendido por las asociaciones de Padres de Familia del Goierri. Se notificaba que en lo sucesivo, para el movimiento, Legazpi se incorporaba como integrante del Alto Goierri.

Las negociaciones emprendidas ante el Instituto Nacional de Previsión (INP), dieron resultado. El 10 de mayo de 1974, la delegación provincial del INP informaba que se había acordado que la segunda Residencia Sanitaria se ubicaría en Zumarraga.

A partir del conocimiento de esta resolución, comenzaron las carreras de obstáculos. Celos, rumores, intereses creados, etc., obstaculizaron la materialización de esta realización con la celeridad deseada.

Las asociaciones de Padres de Familia hicieron frente a todas las obstrucciones y acordaron contar con el apoyo popular. Para ello, convocaron una manifestación a celebrar entre las localidades de Ordizia y Beasain. Tuvo lugar el día 29 de febrero de 1976 y obtuvo el respaldo de más de 30.000 personas, que acudieron provistas de numerosas pancartas reivindicativas.

Al mes escaso de celebrarse la manifestación surgió otro impedimento. En esta ocasión era de tipo económico. Las autoridades promotoras de un geriátrico en San Sebastián, abogaban por destinar el dinero presupuestado para el Hospital de Zumarraga al geriátrico y aprovechar el edificio para instalar la segunda Residencia Hospitalaria.

Los promotores del Goierri no cejaron en su empeño, y a lo largo del año 1977 celebraron varias reuniones, conjuntamente con asociaciones y consistorios municipales de veinte municipios. Como resultado de estos encuentros, hicieron pública una denuncia de intereses oscuros que seguían poniendo 'palitos en las ruedas' a los gestores. Se llegó a tal punto en los obstáculos, que uno de los impedimentos expuestos fue el de que la comarca padecía restricciones de agua porque el embalse de Barrendiola se hallaba todavía pendiente de ejecución, pero aprobada su realización.

Los promotores trasladaron la acción reivindicativa a los trabajadores. En el mes de febrero de 1977, un centenar de delegados de fábricas, manifestaban su apoyo a las asociaciones de Padres de Familia. En lo sucesivo los representantes del mundo laboral se hicieron presentes en las negociaciones.

El 25 de febrero de 1977 en el Centro Cultural del Goierri, tuvo lugar una reunión en la que tomaron parte representantes de 23 asociaciones de Padres de Familia, de 26 empresas, 17 alcaldes y 18 comisiones de trabajadores. En la sesión intervinieron Iñaki Larrañaga, como técnico de Siadeco y Miguel Calvillo en representación de las asociaciones de Padres de Familia. Manifestaron cierto temor de que el proyecto de Zumarraga se esfumara. El acuerdo unánime fue el de seguir reivindicando el lema de 'Goierri por una alternativa del equipamiento sanitario'.

Gestiones en San Sebastián y Madrid, ante las autoridades del Ministerio de Trabajo. Al retorno, Miguel Calvillo en las asambleas celebradas en el frontón de Legazpi, en el cine Usurbe de Bea- sain, en la sociedad Amets-bide y en el salón del colegio del Buen Pastor, comunicó que la Residencia Sanitaria se ubicaría en Zumarraga.

A comienzos del año 1979 se incorporaron al movimiento reivindicativo, representantes de los grupos políticos. Pero el Consejo General Vasco, recientemente constituido, volvió a sembrar una nueva inquietud. Dudaba de la idoneidad de construir el centro hospitalario en Zumarraga. Para entonces, afortunadamente, el Ayuntamiento de Zumarraga había adquirido los terrenos. El día 10 abril los había cedido al INP. El proyecto quedó redactado para final de año. Las obras concluyeron en el año 1984.

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