Las localidades costeras de Gipuzkoa renuncian a la bandera azul para sus playas

Se inclinan por otros certificados de mayor prestigio, como el Emas y el ISO. La enseña solo ondeará en el puerto deportivo Marina Urola de Zumaia

JAVIER MEAURIO| SAN SEBASTIÁN.
El hambre de sol y de playa tras un duro inicio de año se notó ayer con el buen tiempo, que animó a acudir a las playas. /USOZ/
El hambre de sol y de playa tras un duro inicio de año se notó ayer con el buen tiempo, que animó a acudir a las playas. /USOZ

DV. Los ocho ayuntamientos guipuzcoanos con playas en su litoral han renunciado a solicitar para este verano la concesión de la bandera azul para sus arenales. La razón es que la mayoría aspira a obtener el certificado Emas (Sistema de Ecogestión y Auditoría) -el máximo reconocimiento de calidad que concede la Unión Europea-, o a incorporarse a la norma ISO 14.001 de gestión medioambiental. Las en su día codiciadas e imprescindibles banderas azules se han convertido en un reconocimiento en cierto modo devaluado ante los dos prestigiosos certificados antes citados.

«En Hondarribia hemos decidido este año no pedir ningún tipo ce certificación, ni siquiera la bandera azul. Hay que realizar demasiados trámites y además no tenemos problemas en la playa. La gente está contenta con la calidad del agua, de la arena, de los servicios, del trabajo que prestan los socorristas de la Cruz Roja y de las actividades complementarias que se realizan. No hay quejas, por lo que pensamos que no merece la pena hacer las gestiones», señalan desde los servicios técnicos del ayuntamiento hondarribiarra.

En San Sebastián decidieron ya en 2003 no solicitar la bandera azul y optar al Emas y al ISO, que ya han conseguido y que esperan renovar este año cuando se conozcan los datos de los estudios. «La bandera azul no es más que la imagen de la buena situación de una playa en un momento determinado, cuando se lleva a cabo una inspección por parte de los miembros de una ONG, Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac), avalada por la Fundación Europea de Educación Ambiental.

La concesión se renueva anualmente -tras cumplir unos criterios de calidad del agua, seguridad y servicios-, pero no valora la posible mejora o empeoramiento del arenal y la gestión que se hace», señalan desde el Consistorio donostiarra.

«El Emas es mucho más exhaustivo y te controla para que sigas realizando aquello que ya haces bien y para que introduzcas los factores correctores en caso contrario. No se trata de recibir un aplauso o una palmada en la espalda en un momento puntual, sino de tener a alguien detrás que te ayude a mejorar», señala Alberto Rodríguez, el concejal responsable de las playas de Donostia.

Mejora continua

«Nosotros nos inclinamos por el ISO desde el año 2000. Te obliga a mantener unos procedimientos y a perseguir unos objetivos. En la bandera azul hay muchas variables que no controlas. Unos días te entra porquería desde la ría y ya tienes la playa sucia y pierdes el reconocimiento. Es mucho más arriesgado. El ISO es un proceso de mejora continua. Te comprometes a algo que depende de tu gestión y eso es lo más importante», dice el alcalde de Deba, Jesús María Agirrezabala.

En Zarautz disponen también del ISO 14.001 y desde el ayuntamiento aseguran que cuando se producía la visita para conceder la bandera azul se fijaban sobre todo en la calidad del agua y la arena, «pero olvidaban otros aspectos que consideramos que ayudan a un desarrollo sostenible. Ahora hacen muy exigentes y controlan prácticamente todos los días que las cosas estén en su sitio», apuntan.

En la cercana Getaria -cuya playa de Malkorbe ha tenido la bandera durante años- la apuesta de este año es también el ISO. «Estamos realizando los trámites, pero hay que entregar mucha documentación y cumplir una serie de requisitos que antes, a lo mejor, no contemplábamos. Por eso la respuesta llegará tras un tiempo de espera».

Desde la playa Antilla de Orio, con un escenario remozado, comentan también que obtener el ISO es uno de sus proyectos de futuro. Desde alcaldía aseguran que «estamos en ello. Lleva su tiempo pero es nuestra intención optar a este reconocimiento».

Con más modestia, en la concejalía de Urbanismo de Mutriku consideran que antes de pensar en galardones lo que hay que hacer es invertir más dinero. «En Gipuzkoa solo se invierte en tres o cuatro playas. Por eso este asunto resulta un poco pretencioso. Ahora nos estamos pegando para instalar unas duchas este verano en las playas y ya veremos si se consigue. Lo primero es que la Administración dedique más inversiones y luego ya llegarán las banderas y lo que haga falta».

La única bandera

La realidad es que únicamente será Zumaia la localidad guipuzcoana donde ondeará la bandera azul este verano, aunque eso sí, en su puerto deportivo Marina Urola que gestiona una empresa privada.

El Ayuntamiento zumaiarra no busca ningún reconocimiento para sus playas de Itzurun y Santiago. «Nos parece innecesario, una bobada», una postura que se definió con el anterior gobierno municipal y que se mantiene con el actual.

Algo que no comparte la empresa que gestiona la dársena donde se apilan las embarcaciones deportivas, que ha solicitado la Bandera Azul para sus instalaciones, algo que ha conseguido.