«El Biarritz Olympique está construyendo un gran equipo»

El único jugador vasco de la selección francesa está considerado como uno de los mejores terceras del mundo

SERGIO EGUIGUREN|
Imanol Harinordoquy, junto a su taquilla del vestuario del Biarritz. /LUSA/
Imanol Harinordoquy, junto a su taquilla del vestuario del Biarritz. /LUSA

Imanol Harinordoquy es actualmente el máximo exponente del Biarritz Olympique-Pays Basque (BO) y una de las vigas maestras de la selección francesa. Acumula una enorme experiencia, y, pese a su juventud, es un líder en el campo y en el vestuario, tanto del BO como del XV del Gallo.

- ¿Cómo empezó en el rugby?

- De joven practicaba muchos deportes, entre ellos fútbol, pero me lesioné. Durante la convalecencia, mis amigos empezaron a jugar a rugby y cuando me recuperé me fui con ellos. Al principio no sabía ni las reglas, pero me encantó el ambiente, además del juego en sí. No me arrepiento del cambio.

- ¿Pero le sigue interesando?

-Sí. Sigo a los grandes equipos de la Champions porque en la zona de Biarritz no hay buenos equipos de fútbol.

- ¿Siempre ha jugado en la tercera línea?

- No, al principio fui apertura, zaguero y centro. Pero me gustaba mucho placar y desfogarme, así que pasé a la delantera.

- ¿Ahora le gustaría jugar en un puesto fuera de la melé?

- No. La tercera es el puesto más bonito del rugby. Se juega en todo el campo y se puede hacer de todo.

- Últimamente juega más de llave. ¿El cambio de siete a ocho llega con la experiencia?

- Sí, es un puesto que requiere conocimientos y en el que hay que jugar mucho para dominarlo. Se necesitan ciertos automatismos, sobre todo detrás de la melé. A mí me gusta jugar de ocho pero con asiduidad, no sólo de vez en cuando. Y también va por rachas. El hecho de cambiar te impide acostumbrarte a la rutina. Me gustan los dos puestos.

- ¿Ha tenido ofertas de más equipos?

- Hace tiempo, pero ninguna desde que firmé con el BO por cuatro años. Al principio fiché sólo por dos años, porque cuando cambias de club no sabes cómo va a funcionar. Ahora me queda un año de contrato y después ya veremos.

- ¿Le gustaría acabar en el BO?

- Sí, pero habrá que ver cómo se desarrollan las cosas, si deportivamente estoy bien y si obtenemos buenos resultados.

- ¿Ha considerado la posibilidad de jugar en el Hemisferio Sur?

- Me gustaría tener una aventura en Australia, por el rugby y por la experiencia humana. Es un país que me gusta.

- ¿El rugby profesional ha perdido un poco del encanto y de las tradiciones del viejo rugby amateur?

- ¿El tercer tiempo? La verdad es que sí, ahora hay menos. Pero de vez en cuando es importante hacerlo. Se aprende más de la gente compartiendo una noche de fiesta que trabajando mucho tiempo con ella. También en el deporte profesional es importante desconectar y divertirse, aunque no muy a menudo. Sirve para conocerse, integrarse, soldar un equipo.

- ¿Cómo es el ambiente en el BO?

- Muy bueno. Lo pasamos bien. Somos el mismo grupo de jugadores desde hace años y cuando los resultados no acompañan el buen ambiente es fundamental.

- Su llegada al BO coincide con la época más gloriosa del club.

- Sí, nada más llegar ganamos dos ligas seguidas y en la Copa de Europa llegamos a la semifinal, el año siguiente a la final...

- Ahora no está tan bien.

- El año pasado fue difícil, pero ahora estamos en el buen camino. Trabajamos duro y empezamos a tener resultados. Hemos ganado a grandes equipos como Clermont, Toulouse y París y pienso que el año que viene volveremos a estar arriba. Además, supongo que jugaremos la Copa de Europa, porque vamos a acabar entre los seis primeros.

- El año que viene podría haber dos equipos vascos en la Heineken Cup.

- Es posible que la juguemos el Aviron y nosotros.

- Quedan dos partidos para acabar el Top 14.

- Si Bayona no lo hace muy bien, seremos quintos y ellos, sextos.

- ¿Qué le falta al BO para volver a la élite?

- Tiempo y partidos. Estamos construyendo un gran equipo.

- ¿Qué recuerdos tiene de Anoeta?

- Muy buenos. Me gustó mucho jugar allí. Había un ambiente fenomenal. Recuerdo sobre todo el primer partido, contra el Munster. Yo no quería jugar allí, prefería hacerlo en nuestro campo. Pero saltar al césped en Anoeta fue algo realmente increíble.

- Se les criticó que dieran poco espectáculo. Se vieron pocos ensayos.

- Sí, es verdad. Contra el Munster sí hubo espectáculo, pero contra Bath y Sale, no. Predominaron las defensas. No hacía buen tiempo y se jugó mucho con el pie. Pero es lógico, era la fase final y lo importante era ganar, asegurar el resultado. En esa competición te tienes que adaptar al rival, que en general suele tener una gran defensa.

- Usted el único vasco en la selección francesa, y el vicedecano de los jugadores.

- Soy el único vasco, pero el decano es Jauzion. Pero sí, soy de los más viejos del equipo.

- ¿Y cómo lo lleva?

- Noto que cada vez tengo un papel más importante. Intento hablar mucho con los jóvenes, aportarles mi experiencia. Antes hablaba menos y ahora, más. La experiencia te permite saber gestionar los diferentes momentos que se producen en partido.

- ¿Espera jugar el Mundial de 2011 en Nueva Zelanda?

- Sí, me gustaría mucho, pero en dos años pueden pasar muchas cosas. Trabajo duro para estar bien en mi equipo, que es lo más importante, y luego con la selección francesa. Pero queda un largo viaje. Ya he jugado dos mundiales y sé lo difícil que es llegar a disputarlo.

- ¿Cuál debe ser el objetivo de Francia en la Copa del Mundo?

- Estar en la final, pero será complicado. En este momento es un equipo que se está formando y le queda mucho trabajo por delante. Cuenta con muchos jóvenes y quizás le falta algo de experiencia, pero va a crecer y alcanzará un buen nivel.

- Lleva la ikurriña en los mitones, incluso cuando juega con Francia.

- No hay problema. A mí no me crea ningún conflicto. Cuando llevo la camiseta azul con el gallo juego para Francia, pero también me gusta dejar claro que soy vasco. No veo que haya una contradicción.

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