«Hemos apreciado más hambre y menos esperanza en los campamentos saharauis»

Esta es la impresión recogida por los miembros de la asociación Hare-Haizea, junto a un grupo de urretxuarras, de la visita realizada al Sahara en Semana Santa

FCO.JAVIER AGUADO| URRETXU.
Los miembros de la expedición junto a un grupo de niños. /RENEDO/
Los miembros de la expedición junto a un grupo de niños. /RENEDO

DV. De vuelta del viaje que miembros de la asociación Hare-Haizea realizaron a los campamentos de Tindouf en Semana Santa hacen como siempre una valoración muy positiva de la visita. La acogida del pueblo saharaui ha resultado tan abierta y cariñosa como siempre.

Sin embargo, los vecinos que conformaban la expedición coinciden en que es notable el recrudecimiento de las condiciones de vida en las que están sobreviviendo aquellas personas. «Todos hemos notado más hambre y menos esperanza. Si comen una vez al día ya es algo...». Comentarios de este tipo reflejan la situación en la que están inmersas las personas que están soportando 35 años de pelea en una lucha por reclamar la identidad como pueblo y un espacio físico que les fue arrebatado.

«Realidad que les llevó a tener que acomodarse en campamentos y sin argumentos para comer, salvo lo que les llega a través de la ayuda humanitaria. Lo cierto es que sus condiciones de vida se han recrudecido en los últimos tiempos por el efecto de lluvias y tormentas poco habituales y, con todo es inevitable, que el desánimo se refleje en la población saharaui», indican.

Hilo de conexión

La visita de la expedición promovida y coordinada a través de Hare-Haizea ha servido también para contactar con muchos de los niños que visitan nuestros pueblos en sus estancias veraniegas. «Los niños están deseando venir. No entendían que no pudieran hacerlo con nosotros ya mismo. Estaban dispuestos a viajar en nuestras mochilas», nos comentan desde la asociación. «El viaje es también un nexo de unión que ofrece a las familias la oportunidad de conocer de primera mano las circunstancias de vida en la que se desarrollan los niños que acogen en sus casas».

En el mes de abril el termómetro alcanzaba los 40º, temperatura que en los meses de verano ascenderá entre los 50 y 60º. «Para los chavales de entre 8 y 12 años que entran en los programas de acogida para el periodo estival es una válvula de oxígeno. La posibilidad de pasar las vacaciones entre nosotros es una motivación para esmerarse en la escuela durante el curso.

Nuevo llamamiento

Así, cada vez está mas cerca y la asociación Hare-Haizea ya está volcada en todas las gestiones preparativas para repetir la experiencia de este sistema de convivencia que entre nosotros ya está en marcha desde hace ocho años. Sin embargo parece que la participación en esta iniciativa solidaria se ha relajado un poco y el llamamiento a la colaboración dirigido a las familias de la comarca, aunque reiterativo, se vuelve a repetir este año.

Según las experiencias de los que ya han acogido niños saharauis otros años, «es una manera muy gratificante de implicarse en una ayuda humanitaria y de ser útiles a personas que viven en condiciones menos favorables que las nuestras».

El canal de participación está abierto para cuantos quieran sumarse a la iniciativa. No hay requisitos especiales que cumplir, el viaje de ida y vuelta para los niños se sufraga a través de las ayudas que las instituciones municipales de la comarca aportan. Y una vez aquí, los niños pasarán por un reconocimiento médico que el Hospital de Zumarraga realiza gratuitamente, y en caso de que precisarán gafas u otro tipo de ayuda sanitaria se sufraga a través de la asociación.

A todas las personas que estuvieran interesadas, Hare-Haizea les llevará de la mano para cumplimentar los trámites y les brindarán asesoramiento ante cualquier duda, que también lo harán mientras los niños estén aquí.

Su estancia entre nosotros será de dos meses como cada verano. Los teléfonos de contacto de Hare-Haizea son 675 711839, 975 711832 y 692 101057.