La Plataforma de Olaberria pide al PGOU ordenar el valle como parque periurbano

Admiten la incorporación de modelos de actividad económica referidos siempre al sector primario y al ocio en el medio rural. La oposoción a un nuevo vial «con doce rotondas» y a la implantación de usos industriales sigue siendo frontal

IÑIGO MORONDO
La Plataforma de Olaberria pide al PGOU ordenar el valle como parque periurbano

IRUN. DV. Hay muchas formas de decir que no y la Plataforma de Defensa del Valle de Olaberria ha optado por la que seguramente es la mejor de todas ellas. En sus sugerencias al documento de Avance del PGOU se posicionan «frontalmente» contra la propuesta de actividades económicas de carácter industrial y contra el nuevo vial que se contempla «con 12 rotondas». Ésa es la parte fácil, pero la Plataforma ha ido más allá, con un documento de análisis serio y profundo en el que avalan su postura con datos y abren una alternativa para el futuro del entorno. No es un «no toquen esto» sino «tratemos de mejorar y aprovechar lo que tenemos sin tener que estropearlo».

Los motivos para oponerse a los planteamientos que recoge la propuesta de Rafa Peñuelas e Iñaki Iturbe, redactores del Plan General, son varios. Principalmente arremeten contra el nuevo vial de las 12 rotondas que hollaría el valle, cuando «las zonas degradas con las que se pretende justificar la actuación no son más del 12% del mismo». Afirman que la afección no se limita a esos ámbitos y que «es un continuo desde Ventas hasta Santxoteneako erreka; es tan brutal que pone en evidencia la minimización que se pretende presentar».

Sobre la justificación en el sentido de la falta de terrenos para actividades económicas en la ciudad, recuerda la plataforma que se habla de necesidad de «acción inmediata», algo que no ven compatible con las exigencias para urbanizar esos ámbitos del valle: la nueva carretera, abastecimiento y saneamiento (fecales y fluviales) de aguas, electricidad, gas...

De ahí también se desprende un planteamiento que la asociación considera «económicamente inviable» para el desarrollo de esos nuevos polígonos de actividad. Estiman que «triplica los costes de cualquier operación de este tipo».

Un argumento más en contra de la propuesta del Avance lo engloba la plataforma como «perjuicios al resto de la ciudad». Aquí reseña «las repercusiones medioambientales, la limitación de los recursos hídricos, las afecciones a personas y entidades que tienen concedidos aprovechamientos en el valle».

La alternativa verde

En una línea de colaboración constructiva, además de rechazar los planteamientos que están sobre la mesa, los defensores del valle proponen un planteamiento de ordenación radicalmente distinto en el que, por ejemplo, no niegan la posibilidad de «coexistencia del uso agro-ganadero con modernos e innovadores modelos de actividad con valor añadido: productos de calidad de la huerta, label de calidad de la carne, miel, queso, sidra, actividades de ocio y esparcimiento...». Esa ordenación se concreta en un parque periurbano de usos diversos e incluye la recuperación rural de las viejas zonas degradadas en lugar de convertirlas en suelos industriales como pretende el Avance.