Yo expongo en mi blog

Una nueva generación de artistas plásticos utiliza las bitácoras de internet para mostrar sus obras e interactuar con sus anónimos espectadores

MIKEL G. GURPEGUI| SAN SEBASTIÁN.
Los donostiarras Juan Crespo y Juan Carlos Cardesín./
Los donostiarras Juan Crespo y Juan Carlos Cardesín.

DV. Pintan, algunos febrilmente. Exponen sus creaciones al público y reciben sus críticas. Todo ello, sin salir de su casa ni, por supuesto, pisar una galería de arte. Son una nueva generación de artistas plásticos que utilizan las últimas tecnologías y han descubierto en los blogs un formato idóneo para dar salida a esa necesidad que siente todo creador de difundir sus obras.

Internet, entre otras muchas cosas, es también una gran galería de arte. Una galería a la que acuden visitantes que acaso sean distintos a los que acuden a las salas de exposiciones y que en su mayoría permanecen escondidos tras el anonimato que da la red.

El visitante argentino

Las estadísticas que le proporciona la plataforma Blogger al artista donostiarra Juan Carlos Cardesín le indican que casi todos los días hay un internauta que accede a desde un servidor argentino. Un o una internauta que desde otro continente prácticamente a diario entra en el blog del artista, observa las últimas pinturas que ha colgado y se marcha sin dejar comentario alguno.

«Es una sensación extraña -admite Cardesín-, como si alguien viniese todos los días a una exposición tuya y nunca pudieses hablar con él». En todo caso, está encantado con este sistema de «mostrar tu trabajo de una forma tan abierta, a personas muy distintas a ti de cualquier parte del mundo, y con la posibilidad de que interactúen contigo».

Hay artistas, sobre todo consagrados, que se promocionan en internet mediante páginas webs más o menos estáticas. El formato blog aporta, según los creadores plásticos que lo defienden, ventajas adicionales. La primera, su gratuidad, puesto que no es preciso pagar ningún dominio. Segundo, su agilidad. Cualquier pintor que le dedique cierto tiempo aprenderá a lidiar con la técnica necesaria para prolongar su proceso creativo escaneando las pinturas y colgándolas en su blog. Y tercero, la interactividad. El espectador visitante puede ver una obra y comunicar inmediatamente a su autor las impresiones que le provoca, mediante un comentario.

La acuarelista bilbaína Noemí González, que expone su obra en la bitácora , reconoce que «estadísticamente comenta muy poca gente, un 3%. Lo más habitual es que lo haga otro , entre los que se establece una conciencia de grupo que comparte los mismos intereses. Luego están los lectores 'puros'. No sienten la necesidad de dejar un comentario, son espectadores que recompensan con su visita más o menos asidua. Es otra forma de . Quizá al tratarse de temas más visuales la gente toma una actitud más de espectador».

Los comentarios y las estadísticas de visitas son oxígeno que da ánimos a los artistas blogueros para seguir adelante. «La verdad es que el blog me ha dado vidilla -comenta Cardesín-. Este es un momento muy complicado para exponer. Colgar tus obras en internet es una manera de seguir, de dar rienda suelta a tu creatividad sabiendo que va a llegar más allá».

El donostiarra le ha cogido gusto al formato. En noviembre pasado puso en marcha el weblog . A los veinte días, lanzó un segundo blog, , con los apuntes preparatorios de sus obras. Recientemente, Juan Carlos Cardesín ha añadido un tercer blog, que mantiene simultáneamente, , donde combina pinturas y textos, tanto propios como ajenos.

Pasión compartida

Los blogs parecen haberse convertido en refugio para un cierto tipo de artistas no profesionalizados, en ocasiones abiertamente alternativos y en muchos casos ajenos al mercado del arte, que viven la creación plástica más como una pasión que compartir que como un modo de ganarse el sustento.

En las bitácoras artísticas no suelen aparecer listas de precios ni grandes explicaciones teóricas. Sí, frecuentemente, cierta reivindicación del espíritu y un gusto por compartir conocimientos y comentarios sobre el arte y sus técnicas.

Noemí González ve, no ya en el fenómeno de los blogs sino en toda internet, «la posibilidad de una democratización real de la cultura. El arte está recluido en los museos y galerías. Las personas que viven en grandes núcleos de población con el suficiente interés y tiempo libre, acceden a ellos, pero existe un gran número de personas que no tienen la oportunidad de desplazarse, ya no digamos al extranjero. Con internet puedes ver obras del Metropolitan, esculturas en las calles de Berlín, aprender una técnica artística, incluso descubrir tú mismo un artista emergente. Es cierto que nada sustituye a poder admirar en primera persona una obra, pero es lo más cerca que podemos estar de muchas obras de arte. Hay tanto por ver...».

Que ver y que poner en práctica. En la red pueden encontrarse, junto a blogs personalísimos, experiencias colectivas que invitan a participar enviando obras, como o el norteamericano , que cada quince días publica una fotografía y recopila todas las pinturas que les lleguen inspiradas en ella.

La frialdad de las relaciones virtuales y el tamaño reducido, frente a los cuadros al uso, de las imágenes de ordenador en jpeg se compensan con otras ventajas.

Los plásticos han encontrado en internet un nuevo ámbito en el que desarrollar su vocación artística, tanto para difundirla como para inspirarse y aprender. Como nos comenta Juan Crespo Gete, que cuelga sus fotos en -la fotografía artística sería otro gran capítulo de este movimiento-, «desde que ando con el blog, he empezado a apagar la tele. En internet subo mis fotos, encuentro otras imágenes, relatos, contenidos sugerentes...». mgurpegui