El rey Oscar II

El rey Oscar II

Se cumplen hoy ciento diez de la llegada a San Sebastián Oscar II, rey de Suecia entre 1872 y 1907 y de Noruega desde 1872 hasta 1905 (en 1905 aceptó la independencia de Noruega). Llegó desde Irún en un tren especial formado por dos furgones, un coche de primera y un tocador cama en el que viajaba el monarca acompañado del Jefe Superior de Palacio, un mariscal, su médico particular y un chambelán. En el coche iba el jefe de la guardia civil de Irún, los comisarios de policía de Hendaya y de Biarritz y el inspector de vigilancia de Irún. En la Estación del Norte le esperaba el gobernador civil y el alcalde de San Sebastián que le dieron la bienvenida en nombre del Gobierno y de la ciudad.

Primeramente se dirigieron en carruajes hasta el Palacio de Miramar, cuya mansión deseaba conocer el rey sueco y visitada la misma llegaron hasta el Palacio Provincial, en la plaza de Guipúzcoa donde le llamó la atención el trofeo que en ella se guarda de la Guerra de Africa, así como «las banderas española y guipuzcoana que llevaron los tercios vascongados». Seguidamente visitó el Ayuntamiento, en la plaza de la Constitución desde donde se dirigió, para almorzar, al Hotel Continental, en el paseo de la Concha. Terminada la comida se dirigió a Zarauz en el ferrocarril de la costa, siendo recibido por el Ayuntamiento, banda de música y «el pueblo en masa». En carroza fue desde Zarauz a Guetaria y luego a Azpeitia donde le gustó la pila en la que fue bautizado San Ignacio. Llegó hasta la Basílica disfrutando de sus pinturas, aunque lo que de verdad le gustó fue la sidra con que le obsequiaron los jesuitas. Siguió camino hasta Zumárraga donde tomó el expreso que le devolvió a Biarritz.