Ecología real para los acantilados de Mompás

El proyecto de pasarela peatonal que propone el Alcalde para unir Sagüés y Mompás es un proyecto que sigue sin cumplir con la legislación de protección del medio ambiente. Sencillamente, porque el Proyecto de Pasarela Peatonal de Sagüés a Mompás es incompatible con el Plan Territorial Sectorial aprobado en el año 2007. La razón se basa en las especiales características del entorno declarado incluso por la UE como Lugar de Interés Comunitario (LIC) por sus valores naturales. Curiosamente, el Gobierno municipal nunca presentó alegación alguna contra dicho Plan Territorial. Es decir, lo dio por bueno pero ahora no quiere cumplirlo.

Para nosotros, se trata de una cuestión de alternativas que no han sido valoradas. Algunas bastante más livianas, más suaves, con un nivel de actuación mucho menor, y con una preservación clara de los valores naturales que encarna este lugar agreste, incluidos su paisaje y sus acantilados. La propuesta escogida por el Alcalde, y pendiente aún de Declaración de Impacto Ambiental, desarrolla una media de anchura de cinco metros a lo largo de todo el trazado, con puntos donde esa anchura llegaría a tener 15 metros. 15 metros es nada menos que la mitad de la anchura de una autopista.

La preservación de Mompás es obligada incluso para la UE que ha declarado LIC todo ese entorno natural. Hay elementos singulares en la naturaleza y en el paisaje que no precisan de transformación alguna, sí en cambio de mejora y puesta en valor; por ejemplo, haciendo accesible y seguro el sendero, tal y como sucede en docenas de lugares del mundo. Un buen ejemplo lo tenemos en el sendero litoral de Hendaia a Baiona. También en la costa del Reino Unido es posible caminar por los senderos costeros más agrestes y repletos de acantilados desde Devon hasta Gales durante 600 kms. No existe una sola pasarela de esas características, porque es posible realizar esas actuaciones de manera más suave, más liviana, menos impactante. En Normandía y Bretaña se puede caminar desde el Monte Saint-Michel hasta Lorient, toda la Bretaña francesa, a lo largo de 1.600 kilómetros y no ha resultado necesaria una pasarela de esas características.

La naturaleza es bella por sí misma y los temporales de estos años nos enseñan muchas cosas de utilidad para evitar situaciones indeseadas y de graves costes. Existen soluciones para dar continuidad al sendero con seguridad y hacerlo con respeto al medio ambiente y al excepcional frente costero de nuestra costa. Y de mayor interés general, si logramos integrar el sendero en Ulía y conectarlo con su red de caminos, en lugar de hacer una mera estructura de ida y vuelta inconexa con todo el entorno y expuesta a la furia del mar.

Es del todo lógico que en los espacios que hemos regenerado y mejorado, garanticemos su conservación, su futuro natural y en armonía con el paisaje. Porque, la naturaleza es tan bella que no precisa de nuevos elementos adjetivos. Basta con su contemplación en armonía y lucha con el océano. Por ello, hay alternativas válidas para llegar a pie hasta la punta de Mompás y conectar la misma con el resto de Ulía. Se trata de estudiar la mejor de todas conjugando el respeto a la naturaleza, la seguridad y el menor impacto ambiental y paisajístico. Si a ello añadimos un coste de 3 millones de euros en la recuperación del sendero hasta Mompás, frente a los 13 millones que cuesta el proyecto de pasarela, es seguro que los 10 millones restantes bien podrían invertirse en depurar al 100% las aguas residuales que nuestra ciudad sigue vertiendo al mar frente a Ulía.