El Ayuntamiento busca extender el uso del agua del grifo en los menús del día

Casi 100 establecimientos cuentan con alguna de las 1.500 jarras repartidas desde la primera fase de la campaña. Uno de los ejes de la iniciativa es concienciar al cliente

A. VOZMEDIANO| SAN SEBASTIÁN.

DV. El uso de las jarras con agua del grifo se quiere extender a nuevos establecimientos de hostelería que decidan ofrecerlas en el menú del día. La campaña se puso en marcha en el 2007 y se han repartido ya 1.500 jarras entre los casi cien establecimientos que participan en la iniciativa. Se coloca también una pegatina en el local que distingue el objetivo ecológico que se pretende con la medida.

El concejal de Medio Ambiente, Denis Itxaso, presentó ayer la nueva campaña, en la que se quiere encontrar nuevos adeptos tanto en el mundo de la hostelería como entre su clientela. El mecanismo es sencillo. El Ayuntamiento reparte las jarras que sean necesarias entre aquellos bares que ofrecen menús del día para que las rellenen de agua del grifo.

«Se evita así el consumo de agua envasada, el uso del vidrio pero sobre todo del plástico, del que se recicla el 20% de lo que se consume. Cada botella tarda cien años en degradarse y en esta ciudad contamos con un agua de gran calidad».

Según los datos de Itxaso, el 75% de los hosteleros que utilizan las jarras lo hacen cada día, algunos han solicitado nuevas por el desgaste, pero, en general están satisfechos tanto con su diseño, para el que el sector fue consultado, como con su resistencia.

Pedir la jarra

Parece, sin embargo, que es la clientela la que puede ser más reacia a solicitar que el agua que consume en cada comida sea del grifo y no de botella. «Nos piden que se haga un esfuerzo en concienciar al potencial cliente para que sepa que el uso de las jarras no tiene como fin ahorrar dinero, sino evitar envases de plástico. En un año, la demanda mundial de envases se ha duplicado». El listado de establecimientos que colaboran recorre, prácticamente, todos los barrios de la ciudad, incluida la znoa universitaria.

El agua envasada, según Itxaso, genera toneladas de residuos y un gasto innecesario de recursos. «Su consumo ha crecido de forma espectacular, incluso en lugares que, como Donostia, cuentan con agua potable de calidad. Y hay que evitarlo».

Las jarras son un medio fácil de evitar este consumo de agua embotellada, ya que el hostelero se limita a servirlas con agua del grifo, siempre, eso sí, que el cliente así lo solicite. Se empezó con setenta establecimientos, en estos momentos se estáa punto de llegar a cien y el departamento de Medio Ambiente se compromete a seguir ofreciendo este envase entre quienes quieran particiar. Desde el departamento, además, se ha acudido a diferentes bares para volver a informar sobre estos objetivos.

Como dato curioso, Denis Itxaso recordó que en el Ayuntamiento no se utilizan envases de plástico, sino copas, jarras o vasos de cristal. Y que el ejemplo ha cundido también en otros puntos vinculados a la actividad municipal como es el caso del Kursaal.

Itxaso repartió también jarras para el café, con el objetivo de que no se utilizaran vasos de plástico ni entre los políticos y ni entre los trabajadores. «Creemos que tenemos que dar ejemplo, sobre todo con un material como este que es el que menos se recicla y el más contaminante por el tiempo que tarda en degradarse».