El Constitucional ratifica la anulación de las candidaturas de Askatasuna y D3M

El alto tribunal dice que ambas formaciones son «continuidad de ETA-Batasuna»

Representantes de la candidatura de D3M protagonizaron ayer un acto en Markina. /TELEPRESS/
Representantes de la candidatura de D3M protagonizaron ayer un acto en Markina. /TELEPRESS

DV. El Tribunal Constitucional confirmó a última hora de anoche la exclusión del partido Askatasuna y de la plataforma electoral Demokrazia Hiru Milioi (D3M) de las elecciones autonómicas. La decisión judicial se tomó por unanimidad. Por primera vez en democracia, la izquierda abertzale radical no estará representada en el Parlamento Vasco.

La Sala Primera del tribunal dedicó toda la jornada a estudiar los recursos de ambas formaciones contra la resolución de la sala especial del artículo 61 del Tribunal Supremo, que el pasado domingo decidió ordenar a la Junta Electoral del País Vasco que las excluyera del proceso electoral en ciernes, al considerar que la Fiscalía General y la Abogacía del Estado demostraron «con suficiencia» que tanto el partido como la candidatura son «dos añagazas ideadas por ETA para burlar la ilegalización de Batasuna y mantener su representación institucional».

Según fuentes del tribunal, el rechazo al recurso de D3M fue pacífico. La agrupación electoral, excluida de los comicios porque se le han extendido los efectos de la sentencia de ilegalización de Batasuna, ya vio el martes cómo la corte ni siquiera admitió a trámite su primer intento de revocar esa decisión. Un escrito extraordinario salvó el obstáculo a última hora, pero no sirvió de nada.

El TC, en fallo comunicado a las 23.58 horas de ayer, ratificó la anulación de las candidaturas de Askatasuna al considerar que el conjunto de pruebas valoradas por ese órgano judicial permiten concluir que este partido está «al servicio» de ETA.

Así lo dice la sala primera del Constitucional en una sentencia dictada por unanimidad en la que afirma que «no puede admitirse que sea manifiestamente irrazonable y, por tanto, susceptible de ser corregida en esta sede» la convicción del Supremo de que Askatasuna pretendía suceder a la ilegalizada Batasuna para cumplir la voluntad de ETA de mantener su presencia en las instituciones.

La sala considera «de especial relevancia» una de las conclusiones del Supremo más discutidas por Askatasuna, que se deriva del hecho de que muchas de las personas que figuran en sus listas hayan avalado «la presentación de candidaturas frente a las que, sin embargo, pretendían concurrir en unas mismas elecciones», en referencia a D3M.

Voluntad de defraudar

En cuanto a la plataforma electoral, el tribunal considera que ha quedado acreditada su «efectiva voluntad» de «defraudar pronunciamientos judiciales firmes» mediante su instrumentalización al servicio de los partidos políticos ilegalizados HB-EH-Batasuna, ANV o EHAK.

La resolución judicial sostiene que la conclusión alcanzada por el Tribunal Supremo de que existe una continuidad o sucesión de D3M respecto de los partidos ilegalizados ya citados, es un «juicio razonable y no arbitrario».

Además, para el Tribunal Constitucional se confirma «un evidente ánimo defraudatorio» de la sentencias de ilegalización del TS que, añade, se corresponden con la voluntad que «se ha demostrado acreditada en otros procesos electorales a los que pretendieron concurrir candidaturas articuladas por el entorno de esos partidos ilegalizados para asegurarse la continuación de la presencia de éstos en las instituciones».

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