Paisajes cercanos

Clara Gangutia, que pide ver su obra «sin prejuicios», expone una selección de óleos en la galería Ekain

ENRIQUE MINGO| SAN SEBASTIÁN.
Clara Gangutia posa con una de sus obras en Ekain. /DAVID APREA/
Clara Gangutia posa con una de sus obras en Ekain. /DAVID APREA

DV. Una selección de paisajes, en su mayoría «cercanos a nuestro entorno guipuzcoano», compone la muestra que la pintora figurativa Clara Gangutia (Donostia, 1952), inaugura hoy en la galería donostiarra Ekain. En total son dieciséis óleos en diferentes formatos y tres dibujos, todos ellos realizados en los últimos cuatro años. La artista, que dejó San Sebastián para trasladarse a vivir a Madrid con su familia a la edad de cuatro años, asegura que nunca ha perdido «los vínculos sentimentales» con su ciudad natal, que visita regularmente.

«En esta ocasión he traído una

selección de pintura mía de los últimos cuatro años. Fundamentalmente los temas son de aquí. El mar, los paisaje del interior y algunos temas urbanos componen estos óleos y dibujos», resumía ayer, de manera muy escueta, la artista donostiarra.

Gangutia no se siente identificada con el hiperrealismo «en el que muchos me incluyen». Según la pintora, su obra «no tiene esa meticulosidad que, de alguna manera, trata de llegar a un grado de realismo que intenta hasta ocultar la pincelada». En los cuadros de Gangutia se ve la pintura, la textura en el lienzo. «La manera mía de reflejar la realidad es pictórica y siempre trato que en ella se vea que hay pincelada. Y para mí eso es figuración pero no hiperrealismo».

La artista donostiarra reconoce la influencia de algunos artistas «que siempre han estado ahí» como los renacentistas italianos Rafael y Tiziano, el romántico alemán Friedrich o el surrealista Bacon. «Acabo de ver la exposición de Bacon en Madrid y me ha entusiasmado. De alguna manera también mi obra pretende ese aire onírico, surrealista», que consigue la obra del irlandés, «pero lo que más interesante me ha parecido es la fuerza expresiva de su obra y su color, la limpieza, la nitidez que consigue en su pintura».

Para Gangutia no hay una clara evolución en su pintura. «Llevo casi cuarenta años pintando -comenzó sus estudios en 1968, en la Escuela superior de Bellas Artes de San Fernando en Madrid- y ahora incluso recupero temas de mis inicios. Quizá los trate de una manera distinta, quizá mi pincelada ahora sea más suelta, más libre ya que, con el tiempo, adquieres una cierta seguridad que también trasmites en tu obra Pero no podría hablar de una evolución evidente», aseguraba.

«Mi obra, cuando miro atrás, puedo relacionarla con momentos de mi vida personal, pero no veo en la obra etapas determinadas en cuanto a los aspectos estilísticos», comentaba lacónicamente.

Figura humana

«En estos cuadros que traigo a Ekain hay muy poca figura humana y cuando la trato me gusta que se integre en el paisaje, de una manera contemplativa, en posiciones no muy relevantes dentro de la composición», afirmaba Gangutia, quien se basa en fotografías para realizar las bases de su pintura, «como referencia», aunque luego «el cuadro va evolucionando por su cuenta, añadiéndole o quitándole elementos».

La simbología en la obra de la artista donostiarra siempre ha estado patente, «aunque pretendo que sea sutil, que trascienda pero que no sea muy evidente». Lo que Gangutia hace evidente es que no le gusta hablar o aclarar aspectos de su obra. «Suelo salir decepcionada de obras que han sido muy explicadas por sus autores. Me gusta que cada uno se quede con lo que le sugiere. Creo que se peca de un exceso de información cuando muchas veces no se necesita».

Gangutia aseguraba que siempre ha estado ligada a San Sebastián. «Todos los veranos los pasábamos aquí y mi madre, que ha muerte recientemente, guardaba los vínculos afectivos con Donostia de una manera muy estrecha»'. Desde el año 85 he expuesto con cierta regularidad.

«Creo que en el mundo del arte actual se desprecia a la pintura figurativa. Han conseguido que nos consideremos seres anacrónico artísticamente. Estamos fuera de lugar. Tan sólo espero que la gente se acerque a ver mi obras sin prejuicios», terminó.