«El Ministerio mantendrá siempre las ayudas a los investigadores vascos»

La ministra Garmendia confía en la «solidez» de la candidatura de Bilbao para acoger el proyecto europeo de espalación de neutrones

ALBERTO SURIO|
Garmendia ve clave la «cooperación»/L. A. GÓMEZ/
Garmendia ve clave la «cooperación»/L. A. GÓMEZ

La donostiarra Cristina Garmendia, ministra de Ciencia e Innovación del Gobierno de Zapatero, lanza una oferta de entendimiento sobre las políticas de innovación para que dejen de ser banderas de enfrentamiento político entre el PNV y el Ejecutivo central. Consciente de que la transferencia financiera de I+D+i ha estado envuelta en una gran controversia en los últimos meses, deja claro que el Ministerio «mantendrá siempre» las ayudas a los investigadores y a las empresas vascas que soliciten ayudas en I+D+i.

- ¿La transferencia de investigación al País Vasco ha sido su gran quebradero de cabeza?

- La responsabilidad política que tenemos entre las administraciones, tanto la vasca como la Administración General del Estado, es trabajar sobre el fondo de la transferencia. Eso es lo más importante y el hablar de una transferencia no debe centrarse como objetivo en una negociación presupuestaria. El fomento, la cooperación, la coordinación de la investigación y el desarrollo en innovación constituyen una competencia irrenunciable para el Estado, y así lo seguimos manteniendo siempre en este Ministerio, como es lógico, tanto para las ayudas a las empresas como para los investigadores vascos. Lo que yo espero es un ámbito de entendimiento.

- ¿Va a haber dos líneas de financiación a la investigación en el País Vasco, la estatal y la autonómica?

- Siempre ha habido dos líneas de financiación. En esto no hay ningún cambio. Lo mejor que tiene el acuerdo es que toda la comunidad científica, tecnológica e innovadora vasca sigue teniendo acceso a la financiación del Estado. De hecho, conozco muy bien muchos de los proyectos y me está resultando muy interesante el debate que estoy teniendo en los últimos meses con muchos de los agentes que ejecutan I+D+i en el País Vasco, como son fundamentalmente muchas empresas innovadoras, que han venido a verme al Ministerio y han querido explicarme de primera mano cuáles son los retos de sus proyectos y por qué piden ayuda al Ministerio para consolidarlos e internacionalizarlos. Esto es algo en lo que desde el Estado y desde el Gobierno Vasco tenemos que ponernos de acuerdo.

- ¿Qué es lo que percibe en esos centros?

- Igual es posible que no se haya explicado suficientemente el acuerdo, pero dentro de las empresas percibo cierta inquietud acerca del alcance y del significado de la transferencia de I+D+i. Han venido muchas empresas a verme para entender si esto significa que ya sólo serán financiadas por líneas del Gobierno Vasco. Cuando explico que no sólo cuento con todas las empresas vascas sino que, además, son unos agentes muy importantes en el sistema español, se quedan más tranquilas.

-¿Por qué cree que el PNV ha convertido este tema en el eje de la negociación presupuestaria?

- Porque yo creo que seguramente han visto que desde el punto de vista electoral era una parte importante a debatir. Yo siento mucho que lo hayan presentado como un enfrentamiento, porque nunca lo ha habido a este respecto. Nunca me voy a enfrentar a ningún gobierno territorial que quiera construir el futuro de su territorio a través del esfuerzo en I+D+i. La innovación en Euskadi necesita entendimientos, no conflictos políticos.

- ¿Pero no ha habido una cierta desautorización de sus tesis?

- Seguramente el PNV ha hecho mucho énfasis en intentar presentarlo así, pero todo lo contrario, mi gran esfuerzo ha estado orientado a que realmente podamos seguir desde el Estado cooperando, amparando a todos los proyectos científicos y empresariales de Euskadi, y así va a seguir siendo.

Los proyectos vascos

- Hablemos del listado de proyectos pendientes: por ejemplo, el centro de espiración de neutrones en Bilbao. ¿Saldrá esta apuesta?

- La candidatura de Bilbao, técnicamente es muy sólida a nivel tecnológico y científico. Estamos en igualdad de condiciones junto a la candidatura sueca y húngara. Desde el punto de vista financiero, las candidaturas sueca y la española, la vasca, son más sólidas que la húngara. Ahora, en este momento el éxito dependerá de los resultados del esfuerzo diplomático y científico. Más no se puede hacer. La vía científica es muy importante y puede ser decisiva para algunos de los grandes países, como por ejemplo Alemania. La comunidad científica española tiene que convencer a la comunidad científica alemana. Todo esto lleva su tiempo. Estamos absolutamente volcados.

- ¿Es optimista respecto a este asunto?

- Yo soy optimista porque creo sinceramente que tenemos el mejor proyecto y, además, vamos a ir hasta el final.

- ¿Qué supone para usted el centro de investigación Nanogune de San Sebastián?

- El centro Nanogune de Donosti supone un ejemplo de colaboración y cooperación científica fundamental, además de ser un referente de participación internacional. Estamos ante un centro de excelencia en la nanotecnología, que será uno de los campos punteros en la ciencia del siglo XXI. Y una cosa que muy poca gente sabe: en ese proyecto de cooperación el Gobierno de España ha aportado casi 30 millones de euros, tanto para el edificio como para el proyecto de investigación, este último con casi 5 millones de euros. Creo que es una demostración de lo que el presidente Zapatero decía: confiamos en Euskadi y en sus investigadores.

- Otro proyecto es la Universidad de la Cocina en San Sebastián...

-Así es. En la filosofía del Ministerio, más en este momento como respuesta al plan de fomento de la economía y del empleo, lo que hemos buscado es aquellas áreas de excelencia en cada territorio que podamos reforzar y que generen empleo. En Euskadi hemos visto, y yo lo conozco muy bien, que hay una singularidad internacional que hay que potenciar y hacer visible, que es que Gipuzkoa aglutina la mayor concentración de estrellas Michelín del mundo. Hay capacidades científicas, tecnológicas, tradición, empresas. Reúne todos los elementos. Hay voluntad política desde el Ayuntamiento de San Sebastián, el Gobierno Vasco y la Diputación de Gipuzkoa. Me imagino que darán el paso definitivamente adelante con un proyecto tan singular para el territorio. Y faltaba el compromiso de la Administración General del Estado, que es lo que hemos hecho con paso firme, contundente, para que facilite y posibilite la puesta en marcha del proyecto de forma inmediata.

- ¿Se siente bajo la lupa de fiscalización del PNV? ¿Intuye una cierta ojeriza política hacia usted?

- Si el PNV ha decidido fijarse como objetivo político fiscalizarme, no tengo ningún problema. Pueden fiscalizarme todo lo que consideren necesario. Pero me gustaría muchísimo que el PNV tuviera una vertiente de mayor colaboración con el Ministerio porque sin duda el gran beneficiario iba a ser la sociedad vasca.

- ¿Y confía en esa colaboración?

- Estoy segura de que después de las elecciones y con cuatro años por delante vendrá un período de mayor serenidad.

- ¿En innovación Euskadi puede estar en la vanguardia de Europa?

- Sin duda ninguna, yo creo que desde luego en innovación Euskadi está en la vanguardia de España y esto es un magnífico trampolín para estar en la vanguardia de Europa.

-¿Necesitamos investigadores?

-Sin duda necesitamos investigadores, en general en España, necesitamos la articulación del sistema científico. Es importante que exista un equilibrio. Para optimizar el resultado, la cadena tiene que estar muy bien articulada, no se puede optimizar el resultado si una Comunidad Autónoma, como le pasa a Euskadi, que es muy buena en innovación, tiene una deficiencia con su mayor universidad pública. La universidad pública debe tener un papel muy relevante. No conozco del todo al nuevo rector, pero tiene la puerta abierta del Ministerio.

- Una universidad en el ojo de la tormenta con el proceso de Bolonia.

- El proceso de adaptación al espacio europeo de educación superior, conocido como el proceso de Bolonia, es un acuerdo que firmamos 46 países. España lo firmó hace diez años. Se hubiera comenzado entonces si hubiéramos tenido el sistema totalmente adaptado. El problema es que España ha empezado a adaptar sus títulos este año. Todos los cambios que se producen en un período corto producen muchas inquietudes y eso genera cierta confusión.

-¿Por qué?

- En España estamos en este momento en el acuerdo de la adaptación de las nuevas titulaciones. Esa adaptación va a suponer poner al estudiante en el eje del sistema, eso significa un gran esfuerzo de reacomodo en las metodologías docentes. Dicho esto, yo he participado en eventos con 38 de las 50 universidades públicas y eso me ha permitido ver dónde están las inquietudes.

-¿Y dónde están?

- Las inquietudes están, por ejemplo, en cuál va a ser la política de becas. Se diseñó un nuevo instrumento, los préstamos-renta, y una de las inquietudes era que sustituyera a las becas. Hay que dejar claro que los préstamos-renta nunca van a sustituir a las becas, que van a ir creciendo año tras año en dotación presupuestaria hasta llegar a la media europea.

-¿Hay fuga de cerebros?

- Ha habido fuga de cerebros, pero quiero pensar que empezamos a estar en el balance, que los científicos salen porque tienen que salir porque es esencial para el avance de la ciencia y es inherente a ella. Pero ahora, el balance entre los científicos que salen del país y de los que vuelven nos muestra una situación de equilibrio. Tenemos que romper este equilibrio hacia la atracción del talento.

La 'revolución' de Obama

-El cambio de modelo económico se antoja lejano en el horizonte. ¿En qué puede influir la crisis?

- La crisis debe reforzar el cambio de modelo económico y forzarlo. Por eso el Gobierno ha comprometido una partida de 490 millones extra como respuesta a esta mejor forma de construir el futuro. Y esperamos que con esta inversión seamos capaces de generar más capacidades que nos hagan salir de la crisis más reforzadas.

- ¿Qué piensa de la 'revolución' ecológica de Barack Obama?

- La apuesta ecológica de Obama es necesaria y es un ejemplo para todos. Y para España es, además, una oportunidad.

- En asuntos como la investigación de las células-madre, ¿cree que la posición de la Iglesia católica puede ser un freno?

- La posición de la Iglesia no es un freno, porque la investigación sigue avanzado, pero me gustaría mucho que la Iglesia, que representa a una parte muy importante de la sociedad española, que es católica, tuviera esa mentalidad abierta de entender primero, para poder explicar después y opinar, sea la opinión la que sea, sobre cuáles son los potenciales avances en la investigación de las células-madre.