«Los vascos no sabemos vender nuestra moda»

Nació en Bilbao y vive en París. Periodista especializado en lujo, publica un estudio sobre la moda vasca. «Garaikoetxea fue el lehendakari que mejor vestía», asegura.

MITXEL EZQUIAGA
Abraham de Amezaga, ante el Arriaga de Bilbao./
Abraham de Amezaga, ante el Arriaga de Bilbao.

- Se llama Abraham y se apellida Amezaga. ¿Lleva el mestizaje hasta en el DNI?

- Nombre judío, apellido vasco, corazón universal y los genes del escritor más espléndido de las letras vascas de expresión castellana, Elías Amézaga. ¡Mi abuelo! ¡Espero que algún día Euskadi se dé cuenta de lo que tuvo!

- ¿Vive del lujo o vive de lujo?

- Hago lo que me gusta: escribir de lo bello de la vida, la moda, el arte de vivir... Esto me permite viajar y conocer gente muy diversa.

-Siendo de Bilbao, ¿estaba usted abocado a escribir sobre el lujo?

-Ja, ja. La verdad es que es un lujo lo que hago. Y lo digo humildemente... El lujo no es accesible a todo el mundo, sino a aquellos -independientemente de su origen y poder adquisitivo- que saben valorar lo bien hecho y la calidad.

-¿Y por qué reside en París pudiendo vivir en el botxo?

- Porque es el lugar en el que siempre quise residir, cuna de los desfiles de alta costura, mujeres elegantes y con estilo, el perfume..., y porque me permite moverme por el mundo con facilidad.

- Euskadi es conocida por sus futbolistas y cocineros. ¿La moda no es seña de nuestra identidad?

- No hemos sabido venderla. Aquí hay gente con talento. «Los vascos somos gente con ideas, con una imaginación de locura», me dijo un día el guipuzcoano Paco Rabanne... y con gran tradición en el vestir. Hemos dado al mejor creador de moda de todos los tiempos, Cristóbal de Balenciaga.

- ¿Hemos valorado a Balenciaga en su tierra como merece?

- Muy poco, aunque parece que estamos decididos a subsanar ese gran error. Lo tuvieron que reconocer en París para que nos diéramos cuenta de lo que tuvimos. A ver si el Museo de Getaria se pone en pie de una vez. La moda es una industria más: dejémonos de que es cosa de trapos, de mujeres y pura frivolidad.

- El museo Balenciaga ha sido noticia por sus 'descosidos'...

- Ha habido falta de control en un tema tan serio. En Francia, más de uno hubiera dimitido.

- Rabanne: parece que le conocemos más porque predijo el fin del mundo que por sus creaciones.

- De esa faceta ya no quiere oír hablar más. Y con razón. Rabanne es el gran metalista de la moda, el , como lo llamaba Coco Chanel. Este pasaitarra, a quien se le debería de hacer de una vez por todas también un museo, fue el primero en utilizar materiales alternativos, como el metal y el plástico para hacer vestidos.

- La moda de hoy: ¿qué merece la pena en el País Vasco?

- Mucho, desde su buen comercio hasta sus mujeres bien vestidas. Hace años se decía que los niños de Bilbao y San Sebastián eran los mejor vestidos de España.

- ¿Pero Donostia viste mejor que Bilbao o es sólo un tópico?

- Hoy en día ya no hay apenas diferencias, desde que Zara y Mango entraron en acción. Sí le diré que las donostiarras tenían fama de las mejor vestidas de Euskadi. En cuanto a los hombres, los bilbaínos, aunque un pelín clásicos.

- Me dijo una diseñadora que Ibarretxe viste como un aitona. ¿Confirma usted o desmiente?

- Ibarretxe, como los políticos vascos, apuesta por lo seguro, por un traje con corbata que destaque poco. Ese «pasar desapercibido» euskaldun. Qué bien nos vendría un Jacques Lang, ex ministro de Cultura de Mitterrand, el primero que osó llevar un traje de cuello mao y entrar vestido así en la Asamblea Nacional. Fue un escándalo. Garaikoetxea ha sido el lehendakari mejor vestido.

- Dicen que cuando llega la crisis el sector del lujo se refuerza. ¿Me explica la aparente contradicción?

- La gente prefiere poco pero bueno. Aquello de «dame caro que soy pobre». Lo que hay que hacer es saber comprar productos de lujo a buen precio: rebajas, outlets, ventas especiales... Mi última compra ha sido una blusa de cuero de Loewe para mi novia a menos de cien euros. ¡Y nueva!

- Para saber el mundo, ¿mejor leer el Vogue o The New York Times?

- Ambos son perfectos. Con el semanario satírico , EL DIARIO VASCO y . Sí, , porque hay que ser conscientes de lo que pasa. Lujo no está reñido con solidaridad.

- El País Vasco está manga por hombro. ¿Hay remedio o debemos acostumbrarnos a los costurones?

-Sí lo hay. Es un traje para hacer entre todos, a precio razonable y con la mayor calidad. ¿Quién será el sastre que lo dirija?

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