Discriminación de género

JUAN JOSÉ V. ECHEVERRÍA| Donostia

Quisiera hacer pública la discriminación que sufrimos los hombres (masculino) que por mala fortuna hemos tenido hijos con una mujer (femenino) y nos hemos divorciado (sin género). Nos encontramos con unos despropósitos, paradojas y discriminaciones sorprendentes según el tipo de pareja (con hijos) que se separe: Pareja heterosexual: si no hay acuerdo, la custodia va preferentemente a la madre. Se presupone que el padre no es un buen custodio; pareja homosexual femenina: le dejarán decidir a ellas, aceptando un acuerdo y, en el caso de no existir éste, será equitativo entre la pareja ya que las dos son mujeres y están sobradamente capacitadas para cuidar de los hijos; pareja homosexual masculina: le sucederá lo mismo que a la segunda, pero en este caso el fiscal y el equipo psicosocial entiende que los hombres son capaces de cuidar de los hijos.

¿Cuándo podré, como padre masculino y heterosexual, disfrutar de la custodia de mis hijos, y no tener que pagar a su madre para que haga de madre y padre? ¿Por qué nuestros equipos psicosociales y los fiscales entienden que la custodia debe de ser preferentemente para la madre?