Donostia acogerá desde 2011 la primera 'universidad de la cocina' de Europa

Mondragon Unibertsitatea y el Ayuntamiento promueven la facultad de Ciencias Gastronómicas. El gobierno central financiará la mitad del proyecto y San Sebastián cederá el solar para la sede

MITXEL EZQUIAGA| SAN SEBASTIÁN.
En Italia hay otra facultad de alimentación, pero Donostia sería la única específica de alta cocina./ USOZ/
En Italia hay otra facultad de alimentación, pero Donostia sería la única específica de alta cocina./ USOZ

DV. Donostia será la sede del , la primera universidad europea creada específicamente para impartir estudios de grado superior en alta cocina y alimentación, con la denominación de Facultad de Ciencias Gastronómicas. El proyecto incluye también un Centro de Investigación e Innovación en estas materias.

Si se cumplen los plazos previstos, la 'universidad de la cocina' entraría en funcionamiento en el año 2011, y el objetivo es situarse entre los cinco mejores centros de este tipo de todo el mundo. En el norte de Italia existe una universidad similar pero no tan específicamente orientada a la alta cocina.

El Ayuntamiento de San Sebastián, a través de la oficina del Plan Estratégico, fue el primer impulsor del proyecto. Mondragon Unibertsitatea (MU) es la entidad que se ha encargado de darle forma universitaria. La organización de las universidades europeas que surge a partir del «proceso de Bolonia» permite crear la nueva titulación superior en Ciencias Gastronómicas. El centro tendrá naturaleza universitaria, suscribirá un convenio de asociación con la MU y cumplirá la normativa académica de la universidad como uno más de sus centros.

Tanto el Gobierno Vasco como la Diputación de Gipuzkoa se han implicado en el proceso de gestación del nuevo centro y se ultiman las conversaciones para concretar la participación de las diferentes instituciones en la nueva entidad. Se baraja la posibilidad de que sea una fundación la que rija el , con participación de las instituciones, empresas vascas relacionadas directa o indirectamente con el sector (se habla de firmas como Fagor o Eroski) y el apadrinamiento de los grandes cocineros vascos.

El Ayuntamiento de San Sebastián aportará el espacio que servirá de sede. En este momento se estudia la fórmula de recuperar algún edificio público ahora en desuso o, más probablemente, crear un edificio nuevo en un lugar emblemático de la ciudad. Se manejan diversas ubicaciones, alguna de ellas realmente singular en el propio entorno de la bahía.

La entidad que ya ha comprometido apoyo, aunque el dato aún no es oficial, es el Ministerio de Ciencia e Innovación, que dirige Cristina Garmendia. Las estimaciones apuntan que el conjunto del proyecto supondría un coste de entre doce y catorce millones de euros, y según algunas fuentes el gobierno central podría aportar una cifra cercana a la mitad. Se considera un «proyecto estratégico», especialmente en su faceta de investigación e innovación en el ámbito alimentario. Una vez que esté en marcha, el centro se autofinanciaría con sus propios medios.

Los cocineros, implicados

El proyecto se planteó como una forma de aprovechar el poder de atracción que goza la gastronomía vasca, y especialmente la guipuzcoana, en el mundo, con una larga tradición culinaria y una concentración única de estrellas Michelin. En la gestación del proyecto se han implicado directamente los grandes nombres de la alta cocina local. Juan Mari Arzak, Pedro Subijana, Martín Berasategui, Hilario Arbelaitz y especialmente Andoni Luis Aduriz, ya comprometido en otros proyectos de investigación relacionados con el mundo de la alimentación, han estado presentes en diferentes momentos del proceso.

La idea de crear este centro surgió en la oficina del Plan Estratégico de San Sebastián, ha sido liderada por el alcalde Odón Elorza y finalmente han sido Kepa Korta, director del Plan Estratégico, y Joxe Mari Aizega, vicerrector de Mondragon Unibertsitatea (MU) quienes han llevado el proceso a un programa concreto.

Según uno de los documentos de trabajo que se manejan, «es un proyecto con vocación internacional y de ser referencia mundial en las ciencias gastronómicas y específicamente en la alta cocina, situándose entre los cinco mejores del mundo». Por ese motivo se ha optado por la denominación anglosajona de aunque aún no es oficial.

El centro tendría pues dos «patas» fundamentales. Por un lado, la facultad de Ciencias Gastronómicas, que cubriría la formación de profesionales de alta cocina y otros sectores implicados en el ámbito gastronómico. La oferta formativa de la facultad incluiría un título universitario de grado en alta cocina, al que los alumnos accederían, como en el caso de los otros títulos universitarios, tras terminar el bachiller o, en su caso, el itinerario alternativo del segundo ciclo de formación profesional. La cifra de alumnos por curso podría oscilar entre cincuenta y cien.

La facultad desarrollaría también una oferta de masters y de formación continua para profesionales ya en ejercicio, así como otro tipo de cursos para personas interesados en la gastronomía.

Innovación

La otra faceta del proyecto es su carácter de centro de investigación e innovación en ciencias gastronómicas. El objetivo es promover la investigación en ámbitos de alta cocina y sectores empresariales o de conocimiento como las tecnologías de la alimentación, la nutrición o la actividad agroalimentaria.

La pretensión es contar con un equipo docente del máximo nivel internacional al que se sumarían también cocineros y profesionales locales. mezquiaga@diariovasco.com