«La Escolanía Easo comparte con los Niños Cantores de Viena la ilusión por la música»

El director considera que ambas corales, que actuarán el próximo día 28 en el Kursaal, «no son comparables»

MARÍA JOSÉ CANO|
El director de la Escolanía Easo, Gorka Miranda, considera fundamental ilusionar a los chavales para que éstos se impliquen en el desarrollo de la coral. /USOZ/
El director de la Escolanía Easo, Gorka Miranda, considera fundamental ilusionar a los chavales para que éstos se impliquen en el desarrollo de la coral. /USOZ

Dentro de dos semanas el coro infantil donostiarra medirá sus fuerzas con los Niños Cantores de Viena en un concierto especial en el Kursaal. Gorka Miranda, director de la Escolanía Easo, se siente especialmente ilusionado con este reto y espera que experiencias de este tipo se conviertan en «referentes ilusionantes» para los chavales donostiarras.

- ¿Qué supone para la Escolanía Easo compartir escenario con Los Niños Cantores de Viena?

- Un privilegio, además de una experiencia muy enriquecedora e interesante.

- Los Niños Cantores de Viena es una institución legendaria y está considerado uno de los mejores coros de niños varones del mundo. Ante el concierto del día 28, ¿no teme las comparaciones?

- No, porque entiendo que son dos coros con unas realidades tan diferentes que las comparaciones en sí no tienen sentido alguno, aunque sé que son inevitables.

- El alto nivel de Los Niños Cantores de Viena obedece a una férrea y exigente educación, que los chavales reciben desde muy pequeños. ¿Sería posible un trabajo de este tipo con niños donostiarras?

-Yo no lo considero factible. Es más, pienso que si se pudiera hacer, no sería el mejor planteamiento para que nuestros niños se formasen y disfrutaran de ello. Cualquier dinámica formativa y lúdica ha de estar muy conectada con la realidad y con el contexto sociocultural en el que viven quienes la integran. Es muy importante no olvidar este aspecto lúdico del que hablo. Y hay que tener en cuenta que Los Niños Cantores de Viena desarrollan su actividad con una intensidad, una trayectoria y una tradición musical muy diferentes a las nuestras.

- ¿Hay entonces algún elemento común entre ellos y la Escolanía Easo? ¿En qué se asemeja su coro al austríaco?

- Yo creo que en lo fundamental: en que son un grupo de niños que han elegido esta actividad con un gusto y una ilusión tal, que son capaces de desarrollarla y disfrutar al máximo de ella.

- ¿Y las principales diferencias?

- Lo que he comentado antes: la tradición, la trayectoria, o el planteamiento formativo.

- En ambos casos la motivación de los niños es fundamental. ¿Cómo consigue usted 'enganchar' a los chavales para que prefieran ensayar y cantar con la Escolanía Easo que realizar otro tipo de actividades?

- Ciertamente, no sabría decirlo. Yo creo que intentando hacer una labor diaria lo más ilusionante y cercana posible. Motivándoles e intentando fomentar una dinámica de grupo muy plena.

- ¿Cómo está organizado el trabajo con los niños?

- El plan pedagógico de los niños que conforman la Escolanía en cuanto a asignaturas y tiempo de dedicación varía en función de la edad y de las circunstancias de cada niño. Todos los niños, aparte de sus dos o tres ensayos por semana de una hora y cuarto, reciben clases de lenguaje musical y técnica vocal.

- Supongo que con chavales de estas edades será necesaria una implicación de los padres. ¿Cómo se portan los donostiarras?

- Hay que decir que la implicación y el interés de los padres en una actividad como ésta es fundamental. Por suerte, en la Escolanía Easo contamos con un colectivo de padres excepcional en este sentido.

- La Escolanía Easo ha conseguido en los últimos años un importante nivel musical, avalado por la crítica. ¿Cuál es su secreto?

- Contamos con una institución, el Coro Easo, que apuesta de forma clara y decidida por los coros infantiles. Además colaboramos con un equipo de profesores que se implica al máximo en la formación de los niños y estamos rodeados de un colectivo de padres comprometidos con la actividad. A estas tres cosas se le añade que trabajamos disfrutando. Éste es el secreto.

- ¿Se podría mejorar el nivel? ¿Cómo?

- Siempre se puede mejorar. Lo podríamos hacer optimizando los recursos disponibles y la dedicación lectiva en función de las características individuales de cada niño. También sería bueno complementar la dinámica grupal con un poco más de formación individualizada.

- Además del trabajo del coro, usted también prepara a niños para cantar como solistas en montajes de ópera u oratorios. ¿Cómo surgió esta iniciativa?

- Desde hace tiempo los niños de la Escolanía vienen tomando parte en conciertos sinfónico-corales o grabaciones en los que hay algún papel a desarrollar por niños solistas. Lo que ocurre, tal vez, es que en estos últimos años este trabajo nuestro está teniendo más repercusión y por ello ha crecido la demanda para cubrir programas de este tipo. No obstante, nosotros siempre hemos tenido muy presente fomentar el desarrollo de las capacidades de canto de forma individualizada.

- ¿Cree que habría que trabajar más este campo?

- Sí, y en ello estamos. Entre los programas a desarrollar en los próximos meses destacan varios conciertos de la Misa del Arcangel San Gabriel de Jesús Guridi y un par de óperas.

- ¿Cuenta la Escolanía Easo con suficiente cantera para garantizar su continuidad y su calidad en los próximos años?

- De momento, y a pesar de que en la mayoría de los coros infantiles de nuestro entorno la cantidad de niños respecto a niñas es muy inferior, nosotros disponemos de un número importante de chicos. A día de hoy, de un total de 162 niños y niñas que conforman los diferentes coros infantiles de la institución, un 40% de ellos son chicos.

- Si sale adelante el proyecto de cantar con más escolanías de calidad, la del Easo se habrá codeado con los mejores conjuntos infantiles del mundo. ¿Qué supondría para ustedes?

- Supondría la posibilidad de brindar a los niños de la Escolanía unas experiencias y unos referentes muy especiales con los cuales enriquecerse. Además estos aspectos tienen que ver con algo en lo que ellos invierten su tiempo, su afición, su interés y también su disfrute.