José María Muñoa obtuvo el respaldo de los socios y apeló al trabajo para seguir avanzando

G. LARRUMBIDE DV.| SAN SEBASTIÁN.
José María Muñoa recibe satisfecho el resultado de los votantes. /JOSÉ USOZ/
José María Muñoa recibe satisfecho el resultado de los votantes. /JOSÉ USOZ

La candidatura conjunta a la presidencia y vicepresidencia de Eusko Ikaskun-tza estaba encabezada por José María Muñoa. El ingeniero y ex comisionado del lehendakari se presentaba como única alternativa en la sede de esta institución, donde sus miembros debían aprobar su programa, o por el contrario, rechazarlo. En videoconferencia con las sedes de Vizcaya, Álava, Navarra e Iparralde, Muñoa presentó ante los allí congregados -medio centenar de personas- su propuesta.

«Consideramos que la misión fundacional que inspiró la creación de la Sociedad de Estudios Vascos hace ahora 90 años sigue estando plenamente vigente. La Sociedad surgió con la vocación de dar cauce a las necesidades sociales y culturales del País a través del fomento de los estudios vascos, mediante la articulación de la comunidad cultural y científica propia, desde un planteamiento abierto e integrador y, al mismo tiempo, libre de adscripciones ideológicas y políticas», explicó el candidato.

«En los valores que alientan dicha misión y que deben guiarnos en su carácter generalista, destacan las quince secciones científicas y los diversos programas especiales pluridisciplinares capaces de abordar un amplio abanico de problemas sociales y culturales, teniendo en cuenta las iniciativas ya existentes en nuestro país hoy en día como la diversidad ideológica de sus miembros, a los que une su amor por esta tierra y el deseo de que la sociedad vasca progrese en paz; la implantación de sus estructuras en todos los territorios de cultura vasca; la capacidad aglutinadora de la sociedad civil: el respaldo del euskera: y el compromiso con la participación activa de los socios con la igualdad de género en la dirección y gestión de la Sociedad», añadió Muñoa.

Tuvo palabras para enfocar el futuro, «debemos conseguir que Eusko Ikaskuntza se convierta en un referente de la cultura vasca en el mundo, a partir de un buen trabajo realizado en el ámbito cultural y científico, valiéndose del impulso proporcionado por estructuras renovadas y una apuesta fuerte por las nuevas tecnologías». De esta manera, «la Sociedad puede llegar a erigirse en el faro que proyecte una luz positiva sobre la cultura vasca en el mundo», apuntó.

Rotundidad en el voto

Recibido con aplausos, los miembros se dirigieron a las urnas para iniciar la votación. Con el recuento de votos -también en las distintas delegaciones-, sólo había que hacer oficial el nombramiento del presidente. Con 175 votos a favor, cinco en contra y 12 en blanco, el candidato abandonaba esta condición para dirigir los cuatro próximos años Eusko Ikaskuntza. El presidente saliente, Javier Retegi, cedía entonces su testigo a Muñoa, que abogó nuevamente por el «trabajo» como lema de su campaña.

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