DV puso sonido a la Navidad con voces jóvenes y ritmo

El público vibró con un entretenido y variado concierto interpretado por el Orfeoi Txiki y la Orquesta de Euskadi

MARIA JOSÉ CANO DV.| SAN SEBASTIÁN.

El tradicional concierto de Navidad de EL DIARIO VASCO, que se celebró anoche en el Kursaal, fue un perfecto combinado de juventud, ritmo y nostalgia. A ello contribuyó, sin duda, la elección de un repertorio agradable, popular y variado, vertebrado por villancicos de diversas procedencias y con una fuerte presencia de la música vasca, e incluso un guiño a la nueva creación. Todas las piezas cobraron a un sabor especial en los rítmicos arreglos de Fernando Velázquez.

El Orfeoi Txiki fue el encargado de poner una nota infantil a un encuentro en el que destacaron las voces más jóvenes. Intervinieron dos promesas -las sopranos donostiarras Miren Urbieta y Elena Barbé-, la soprano Ainhoa Franco, la mezzosoprano Ainhoa Soraluze y el tenor José Antonio Vega.

de Fernando Velázquez, para orquesta, abrió una velada a la que siguió una pieza también instrumental, del inglés Jeremyas Clark, Tras ella comenzaron a sonar las melodías de estas fiestas. Cinco villancicos populares conformaron el leit motiv del programa. El alemán , interpretado con gran expresividad por Miren Urbieta y el Orfeoi Txiki, dio paso al vasco , en el lució la mezzosoprano Ainhoa Soraluze se lució.

El también villancico popular , con Miren Urbieta, Ainhoa Soraluze y el coro de niños, fue precedido por de Bartolomé de Ercilla, de Schubert, cantado por la soprano Ainhoa Franco y los niños, y el conocido de Berlin, que contó con el tenor José Antonio Vega como solista. La pieza fue un festivo preludio al momento más nostálgico de la velada. El recuerdo a Mikel Laboa, con la interpretación por parte del tenor de su acompañado por Javier Pérez de Azpeitia.

El encuentro se completó con una pincelada de música suramericana -la pieza chilena - y cuatro famosas páginas navideñas. El delicioso y pausado de Adam por la soprano Elena Barbé y el Orfeoi Txiki, el , el omnipresente , ofrecido por los cinco solistas, y el , con todos los intérpretes. La velada culminó con una muy conocida propina: el universal .