Los premios Toribio Echevarría se convirtieron en homenaje a Iñaxio Uria

Fueron premiadas una firma donostiarra de sensores y una de Mondragón dedicada a máquina-herramienta. Este reconocimiento a la innovación reparte 100.000 euros

FÉLIX MORQUECHO
GALARDONES.  Los premiados y las autoridades posan juntos al final del acto en el Coliseo eibarrés. /FÉLIX MORQUECHO/
GALARDONES. Los premiados y las autoridades posan juntos al final del acto en el Coliseo eibarrés. /FÉLIX MORQUECHO

EIBAR. DV. La entrega de los premios Toribio Echevarría tuvo que suspender su edición número 19 el pasado 3 de diciembre a causa del atentado que sufría el empresario de la construcción Iñaxio Uria en Azpeitia. Ayer, se llevaba a cabo el acto que se convirtió en un recuerdo de su figura y del carácter emprendedor que tuvo y que es centro de estos premios. Tanto los premiados como los ponentes tuvieron palabras de recuerdo para Uria.

Una empresa donostiarra de sensores pasivos de largo alcance y otra afincada en Mondragón y relacionada con la máquina-herramienta recogieron los principales premios de un certamen que año a año ha diversificado sus galardones. En total, se reparten más de 100.000 euros en premios para potenciar la innovación y el desarrollo empresarial.

El Teatro Coliseo acogió un acto al que acudieron el alcalde de Eibar, Miguel de los Toyos, y la directora de Bic Berrilan, Marisa Arriola, como anfitriones y que contó con el diputado de Innovación, José Ramón Guridi, el viceconsejero de Tecnología, Iñaki Telletxea y el presidente de Adegi, Eduardo Zubiaurre.

Felipe Sevillano y Mikel Choperena recogieron el primer premio en nuevas empresas. «Farsens es una empresa de reciente creación». Los sensores que fabrica esta firma tienen un alto contenido tecnológico que plantea soluciones para dispositivos que no pueden emplear cable. «Un ejemplo práctico es que los coches de alta gama llevan un sensor de presión de neumáticos que no puede llevar un cable porque las ruedas se están moviendo. Ese tipo de sensores precisan soluciones inalámbricas».

«En el buen camino»

El premio tecnológico en el apartado de ideas o proyectos empresariales, uno de los más dotados económicamente, correspondió a Prosens. Endika Gandarias reconocía que «este premio es un aliciente muy importante, tanto por saber que estamos en el buen camino como económicamente». La firma está en proceso de constitución en Mondragón y se basará en sistemas innovadores para la máquina-herramienta. «Tenemos un producto estrella llamado Microm, que se basa en una detección precisa, fiable y rápida del momento de contacto entre la herramienta o el cabezal y la pieza», indica el responsable de Prosens. «Creemos que vamos a revolucionar el mecanizado, con la integración del palpado y el mecanizado en una única operación». La iniciativa ha supuesto un desarrollo de cinco años conjuntamente con el centro tecnológico Ideko y la Universidad de Mondragón.

La responsable de Bic Berrilan, Marisa Arriola, destacó la complejidad de las decisiones para el jurado, no sólo por el alto nivel de las innovaciones presentadas, sino por el elevado componente tecnológico que aportan. En esa línea, José Ramón Guridi apostó por potenciar las empresas «hi-tech» y señaló la crisis económica como una oportunidad para potenciar el elemento humano dentro del campo industrial.

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