La construcción de las escaleras mecánicas hacia la campiña arrancará este lunes

Las obras, con un presupuesto que asciende a 1,9 millones de euros, durarán aproximadamente cinco meses

IÑIGO ARISTIZABAL
El proyecto mantiene parte de la actual escalera junto a la nueva./
El proyecto mantiene parte de la actual escalera junto a la nueva.

HONDARRIBIA. DV. Pasado mañana darán comienzo las obras para la colocación de las escaleras mecánicas entre La Marina y la campiña. El Ayuntamiento ha editado el segundo número del boletín , en el que se detallan algunos pormenores de esta obra. El alcalde, Aitor Kerejeta, explicó que «editaremos este boletín cada vez que haya alguna obra importante. El primer número fue sobre la guardería Loraitz y de éste se ha editado una tirada de 4.000 ejemplares que ya está siendo buzoneado».

Respecto a la obra, hay que tener en cuenta que la escalera actual tiene 134 peldaños, divididos en tres tramos. Media parte de esa escalera se mantendrá intacta y en la otra mitad, y ganando algo de terreno al acantilado, se construirán otros tres tramos de escaleras mecánicas. Por lo tanto, existirá la opción de subir y bajar andando o de hacerlo mediante las escaleras mecánicas.

Como quiera que los dos tramos salvarán los desniveles en diferente gradación, surgirán entre ellos taludes en los tramos segundo y tercero, empezando a contar desde abajo, por lo que se colocará vegetación para evitar zonas sombrías.

Empezar desde arriba

La obra tiene un presupuesto de 1,9 millones de euros y será ejecutada por las empresas Guillermo Ibargoyen y Girderiengenieros, que han previsto un plazo de cinco meses para los trabajos. Éstos comenzarán por Donosti kalea, donde se instalarán las máquinas necesarias y las casetas de obra. Si bien los trabajos arrancarán el lunes, hasta después de Reyes se podrán seguir utilizando las escaleras actuales, que después quedarán inutilizadas temporalmente en los dos tramos superiores mientras se desarrolle la obra. Durante la misma, se realizará un seguimiento arqueológico de la zona, en la que además se podrán llevar a cabo mejoras en infraestructura eléctrica, telefónica y de gas.

Lógicamente, estas nuevas escaleras mecánicas incorporarán la tecnología necesaria para únicamente ponerse en marcha cuando se vayan a utilizar. También llevarán su luz incorporada

El problema del desnivel con la campiña ofrecía diferentes salidas, intentando mejorar las tres escaleras ya existentes. El desnivel es pequeño en el otro extremo de la calle Santiago y llevar alguna modificación en las escaleras que están en el medio era demasiado complicado. Una vez elegida la ubicación, el debate se centró en si convenía colocar un ascensor o las escaleras mecánicas. La primera opción se descartó por más cara, más antiestética y con más trabajo.

Cambio de mentalidad

Pese a algunas protestas vecinales, el Ayuntamiento ha seguido con el proyecto, ya que, según Kerejeta, «las escaleras mecánicas darán servicio a 5.500 habitantes de la zona alta, de los que más de 1.500 son mayores de 50 años. Somos conscientes de que no se solucionan todos los problemas de accesibilidad pero haremos más fácil el día a día de muchos. Esperemos que en alguno suponga un cambio de costumbres y que tengamos cada vez más peatones».