«La capacidad de decidir aquí es clave para salir de la crisis»

El lehendakari Ibarretxe niega que haya «guardado en el cajón» el derecho a la consulta y reclama más autogobierno para afrontar la grave situación económica

ALBERTO SURIO|
Ibarretxe, junto a una escultura a la entrada de la Cámara vasca. /J. I. USOZ/
Ibarretxe, junto a una escultura a la entrada de la Cámara vasca. /J. I. USOZ

Suena a cambio de tercio en la política vasca a cuatro meses de las elecciones autonómicas. El otoño está en su esplendor en el exterior del Parlamento y la precampaña electoral parece ya el fino sirimiri de esta mañana en Vitoria: todo lo empapa. Pero el lehendakari Ibarretxe ve lejos los comicios -«a 300 años»- y niega que haya guardado la consulta para enrolarse al carro de la gestión. «La capacidad de decidir aquí es clave para salir de la crisis económica», opina.

- ¿Decepcionado por la decisión de EA de ir en solitario a las elecciones?

- Yo pienso más en soluciones que en elecciones. No tengo que hacer ningún reproche a EA, lo que he recibido de sus gentes sólo es cariño y respeto.

- Pues EA dice que el PNV se ha desplazado al autonomismo...

- El PNV sigue teniendo sólidas bases, un sólido liderazgo en la sociedad vasca. Es evidente que para unos es radical independentista y para otros se desliza hacia los terrenos del autonomismo y del regionalismo. Pero el PNV sigue pensando lo mismo. Es decir, que el pueblo vasco existe y que tiene derecho a decidir libre y democráticamente su propio futuro.

- ¿Usted se siente autonomista?

- Soy miembro del PNV y sigo creyendo lo mismo que he creído toda mi vida y que comparto con toda la militancia, que el pueblo vasco existe y que tiene derecho a decidir su futuro. A partir de ahí los clichés son mediáticos.

- ¿Ve factible aplicar la fórmula del Concierto económico vasco al terreno político como ha preconizado el presidente del PNV, Iñigo Urkullu?

- Sin duda, el Concierto económico es una forma de autogobierno, de decidir aquí, que afecta a la economía y a la fiscalidad. Avanzar en el autogobierno y en la capacidad de decidir aquí va a ser sinónimo de mejorar nuestro nivel de vida y de bienestar. Cuando hemos planteado el derecho a decidir en sus diferentes versiones lo hacemos para progresar. Pese a los portazos de Zapatero, la mano sigue tendida a la negociación por nuestra parte.

«Soberbia» de Zapatero

- También ha dicho usted que la consulta ha venido para quedarse. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde?

- En general la petición de devolver el protagonismo a la ciudadanía no tiene vuelta atrás. La participación democrática ha venido para quedarse pero no sólo en Euskadi. Frente a eso, la soberbia del Gobierno español, que no quiere ni oír lo que decidamos los vascos. Esa actitud de soberbia desaparecerá más pronto que tarde. Es curioso que el propio PSOE y Zapatero negociara estas mismas cuestiones con ETA y Batasuna.

-¿Habrá entonces consulta?

- Habrá muchas consultas en el futuro, no sólo una, habrá permanentemente consultas, tendremos que chequear a la sociedad. No es suficiente con tener elecciones cada cuatro años. El proceso de participación democrática es una necesidad no sólo en el ámbito político, también en el económico, con la participación de los trabajadores y las trabajadoras en las empresas. El tiempo va a ir desplazando las actitudes hostiles en contra de oír a la ciudadanía. En el futuro veremos cómo la ciudadanía vasca será preguntada por cuestiones sociales o relacionadas con las infraestructuras. En las elecciones norteamericanas también se ha preguntado a los ciudadanos sobre cuestiones diferentes, desde el matrimonio de gays y lesbianas a otros asuntos. Eso lo vamos a ver aquí.

- ¿Ha guardado en el cajón el derecho a decidir?

- No, el derecho a decidir está permanentemente sobre la mesa porque significa vivir mejor.

- Usted relaciona el derecho a decidir con el bienestar, ¿pero no será que la sociedad vasca está cansada de tanto discurso del conflicto?

- Hay un cansancio del debate mediático. Desde el año 2001, en el que traslado el concepto de la capacidad de decisión, siempre lo he ligado con el bienestar. Por eso en la sociedad vasca hay mucha gente que, incluso votando al PSOE o al PP, saben que decidir mas aquí es progresar más, tener un mayor nivel de progreso para salir de la crisis.

- Estamos mejor para afrontar la crisis pero nos va a tocar...

- Nos está tocando ya desde hace meses. No nos podemos dormir en los laureles, hay que hablar con claridad pero con realismo. La autocrítica es muy importante, pero la autoestima también. Es verdad que estamos mejor preparados para afrontar la crisis, pero es verdad que en el futuro las dificultades se van a notar más. No nos podemos arrugar porque tenemos mimbres, una sociedad vital, empresas mejor preparadas que nunca, unas administraciones públicas que venimos de una gestión razonable de nuestras finanzas públicas. Ya que en la época de bonanza hemos tenido superávit ahora podemos romper la hucha y sacar los dineros como hacen las familias y ayudar al sector productivo, a los autónomos, a la pequeña y mediana empresa.

- ¿Le sorprendieron las críticas a la falta de liderazgo del Gobierno Vasco por parte de la patronal alavesa?

- Me quedo con la visión de la patronal vasca en su conjunto. Estamos trabajando de manera cercana con Confebask y tenemos un grupo de trabajo que chequea a diario la situación. Esta es una crisis muy cambiante con el paso del tiempo. No quiero entrar en polémicas estériles. Las medidas que pongamos en marcha serán siempre habladas. Es muy importante la alianza público-privada entre administraciones públicas, empresas, trabajadores, universidades y centros de investigación. Es estratégica. Fue clave para salir de la crisis de los años 80 y lo es hoy.

- ¿Pero este diálogo social funciona? ELA, sindicato mayoritario, reprocha que ustedes no dialogan.

- Respeto las posiciones de todos. Una cosa es tener diálogo social y cruzar nuestras propuestas con todos los agentes y otra tener un diálogo social que muchas veces no es querido ni posibilitado por las relaciones que tienen los propios sindicatos. A pesar de que buscamos ese diálogo, en casi todas las ocasiones tenemos negativas entre los sindicatos para sentarse entre sí y chequear entre sí.

- ¿Es la fusión entre BBK y Kutxa de Gipuzkoa una operación política?

-No, son decisiones que se toman autónomamente por parte de BBK y Kutxa. Es un instrumento estratégico para salir de la crisis y para dar una respuesta estructural para preparar el futuro. Nos hubiera gustado que la fusión fuera de las tres cajas: BBK, Kutxa y la Vital. Y lamento que sean criterios políticos y no económicos o financieras los que le llevan al Partido Socialista a oponerse a la integración de la Vital. Es un grave error político. ¿Por qué valen las fusiones fuera de Euskadi y aquí no? Si hasta el propio Joaquín Almunia, socialista y bilbaíno, dijo que el proyecto de fusión tiene también sentido a dos entre BBK y Kutxa.

La «vergüenza» del PSE

- En este escenario de desencuentro con el Partido Socialista sorprende que vayan a pactar ustedes los Presupuestos con el PSE.

- No. Parece que desconocemos que en el Parlamento Vasco nosotros hemos alcanzado acuerdos con todos los grupos y de manera muy importante con el Partido Socialista. De hecho, la política económica y los presupuestos los hemos pactado con el Partido Socialista. Parece que les da vergüenza reconocerlo, pero ha sido con ellos con quienes hemos acordado la política económica en los últimos años. Siempre hemos apostado por los acuerdos, ésta ha sido la legislatura en la que más acuerdos se han dado con todos los grupos.

- ¿Habrá un presupuesto vasco pactado con el PSE?

- Estoy absolutamente convencido que va a haber presupuesto y que además es bueno que lo haya porque incorporamos al mismo respuestas enérgicas contra la crisis para ayudar al entramado productivo vasco con nuevas iniciativas, con el instituto vasco de finanzas, con una preocupación por el esquema de renegociaciones de deuda a corto para reconvertirlas en deudas a medio y largo plazo, o para adaptar la política de avales y créditos a la inversión a las con una política activa contra la crisis.

- ¿Cree que Zapatero ha renunciado al final dialogado con ETA?

- No lo sé, lo que sí es cierto es que ése es un planteamiento que ha trasladado de manera pública. Lo que me parece un error. Ha sido él quien habló con ETA. ¿Para qué habló con ETA incluso después del atentado de la T-4, si en mayo, unos días antes de las elecciones municipales, estaba hablando con ETA? Nosotros seguimos creyendo lo mismo, en el final dialogado si ETA dice con claridad que la violencia se ha acabado. No es bueno dar vaivenes ni actuar por un cálculo electoral.

- ETA ha amenazado expresamente a Maixabel Lasa en su último comunicado...

- Esos ataques a Maixabel Lasa son sencillamente miserables. Y fruto de la locura que ETA ha incorporado a sus actuaciones.

- ETA presiona cada vez más al PNV...

- Pero eso no es nuevo, la actitud de ETA está desbocada contra la democracia y las personas, fuera de la realidad. Cada vez hay un mayor nivel de rechazo a la violencia dentro de la propia izquierda abertzale.

- ¿Qué opina de la decisión de los futbolistas vascos de no jugar si no es bajo el nombre de Euskal Herria?

- Aquí el debate de fondo es que la selección vasca juegue oficialmente partidos a nivel internacional. A partir de ahí es un debate absurdo porque para mí Euskadi o Euskal Herria son lo mismo, es decir, siete territorios vascos.