'Kutxa' será la marca corporativa de la nueva caja vasca resultante de la fusión

El logotipo empezará a incorporarse en las oficinas a partir del 21 de diciembre. El concepto aúna a todas las cajas vascas, que incluiría a la Vital

PILAR ARANGUREN| SAN SEBASTIÁN.
Xabier Iturbe y Xabier de Irala charlan animadamente. /FRAILE/
Xabier Iturbe y Xabier de Irala charlan animadamente. /FRAILE

DV. Los guipuzcoanos no van a encontrar muchos problemas a la hora de identificarse con la caja resultante de la fusión entre Kutxa y BBK, ya que las comisiones ejecutivas de ambas entidades aprobaron ayer que la nueva marca corporativa será precisamente 'Kutxa'. Este será el nombre que ondeará en todas las oficinas, tarjetas y documentos de la nueva entidad, que se erigirá en la tercera entidad de su género en España por beneficios y patrimonio neto, la sexta por activos y la primera por liquidez y solvencia.

Eso sí, el logo está expresado en letras mayúsculas de trazo negro, seguido de una esfera de color rojo, que dará mucho juego en las distintas adaptaciones que hará la caja fusionada para los diferentes soportes y campañas específicas, como la de Navidad. De hecho, el círculo rojo se convertirá en las tradicionales bolas que se cuelgan del árbol navideño.

Aunque puede hacer también las veces de la nariz de un payaso en la cara de una niña en las campañas dirigidas a los más jóvenes, o convertirse en una pelota identificativa de los deportes tradicionales vascos.

Según indicaron ayer las dos entidades, las comisiones ejecutivas han valorado que el concepto de Kutxa aúna, bajo un mismo apelativo, a todas las cajas de ahorros vascas, que incluiría a la Vital Kutxa cuando decida su incorporación. De hecho, las tres entidades utilizan en sus marcas comerciales la palabra Kutxa.

Así, consideran que Kutxa es «una marca corta e impactante, con fuerte sonoridad y una marcada personalidad en lo visual».

De este modo, han logrado resolver uno de los dilemas que tenían marcados los dirigentes de ambas entidades. Una vez decidido el nombre oficial de la nueva entidad, Euskadiko Aurrezki Kutxa eta Bahitetxea (Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Euskadi) que fue dado a conocer cuando los Consejos de Administración de ambas entidades decidieron aprobar el proyecto de fusión, quedaba por solventar la marca comercial.

Cuatro alternativas

Una tarea que las dos cajas encomendaron a una empresa creativa de Bilbao, en concreto a Paradox. En el proceso de gestación se han llegado a barajar hasta cuatro posibilidades, entre las que figuraba un acrónimo -sigla que se lee como una palabra o un vocablo- e incluso un nombre «rompedor» que no llegó a concitar los consensos necesarios.

Finalmente, ha sido la palabra 'Kutxa' la que ha triunfado. Un concepto que en Euskadi es claramente identificativo de una entidad bancaria y que al mismo tiempo no resulta demasiado extraño en la red de expansión, ya que otras muchas cajas utilizan nombres similares, como La Caixa, Caixa Galicia, Caixa Laietana, entre otras.

Además de la marca corporativa, también utilizarán una 'K' con un punto rojo como identidad visual. En este sentido, han valorado el uso cada vez más extendido de la 'K' no solo en Euskadi, donde es una parte identitaria del euskera, sino también en la utilización de las nuevas tecnologías, como los 'sms'.

La nueva imagen corporativa empezará a incorporarse de forma progresiva a las oficinas a partir del 21 de diciembre y será masiva el 2 de enero, fecha prevista para la puesta en marcha de la fusión de Kutxa y BBK, cuya consolidación durará un año.

Aunque previamente las asambleas de ambas entidades, que se celebrarán el próximo día 28, tendrán que aprobar dicho proyecto. BBK confirmó ayer que su asamblea tendrá lugar el mismo día que la de la Kutxa. La caja vizcaína tiene ya garantizados los apoyos necesarios tras el acuerdo con CC OO, pero la entidad guipuzcoana estaría a falta de un compromisario para tener los 67 votos necesarios. No obstante, el presidente de Kutxa, Xabier Iturbe, está convencido de que la fusión saldrá adelante y no contempla la posibilidad de que el proyecto fracase.

Iturbe apela a la responsabilidad de los compromisarios para respaldar un proceso que considera vital para la caja guipuzcoana y para el tejido productivo del territorio en un contexto de crisis económica como el actual, «donde el proyecto de fusión se revela como la mejor apuesta estratégica para todos los guipuzcoanos», recalca.