Campanada de Arkaitz Arteaga en Leitza

El segalari de Baliarrain se proclamó campeón de Euskadi de segalaris Goikoetxea fue segundo y Urki, tercero

IÑIGO GOÑI| SAN SEBASTIÁN.
Las altas temperaturas no fueron enemigo para Arkaitz Arteaga. /JOSE MARI LÓPEZ/
Las altas temperaturas no fueron enemigo para Arkaitz Arteaga. /JOSE MARI LÓPEZ

DV. Las más de 500 personas que presenciaron el Campeonato de Euskadi de segalaris ayer en Leitza fueron testigos de una de las mayores sorpresas de los últimos tiempos en esta modalidad. El segalari de Baliarrain Arkaitz Arteaga ganó por primera vez -seguro que no será la última- la txapela de campeón de Euskadi a sus 23 años. Su progresión, la preparación y el buen trabajo que ha llevado a cabo en los últimos meses le han conducido a la txapela más deseada, la que todos quieren vestir.

Arkaitz Arteaga no entraba este año en los pronósticos para la victoria. Ayer en Leitza, en cambio, no se arrugó ante tres campeones, Urki, Goikoetxea y Aranalde, y los superó sin ningún atisbo de duda. Todos los expertos daban a Urki como máximo candidato al título, pero el de Orendain falló en el peor momento, en la gran final. No compitió a gusto e incluso le superó Goikoetxea, que era en teoría su máximo rival. No para el segundo puesto, sino para el primero.

El vencedor destaca por su limpieza a la hora de cortar y ayer volvió a demostrarlo. No recibió ninguna penalización y con 1.914 kilos de hierba superó por 47 a Andoni Goikoetxea en un trabajo de casi una hora. En kilos recogidos Goikoetxea se quedó a 27 de Artega, pero recibió una penalización de 20. Urki, que no tuvo su día, también recibió una penalización de 20 kilos y con 1.834 se quedó a 80 del ganador y a 33 del subcampeonato.

Igualdad

La lucha por no quedar último la protagonizaron Mikel Aranalde y Jon Kanflanka. El segalari local, ayudado por los ánimos de su público, evitó la última plaza y con 15 kilos de ventaja dejó el farolillo rojo a Aranalde. Ambos no tenían opciones de disputar el primer puesto y desde el inicio se pudo ver que no eran rivales para los tres grandes favoritos.

El estado de la hierba y la campa no ayudaron a los segalaris. No había mucha hierba y eso hizo que Goikoetxea acabara las parcelas que debía cortar en menos de una hora, el tiempo establecido para el trabajo. En el momento en el que Goikoetxea acabó su trabajo, a los 54 minutos y 34 segundos, se paró el campeonato. A pesar de que el de Gaztelu cortó más metros cuadrados, el de Baliarrain lo hizo de más abajo y mejor, por lo que acumuló más kilos de hierba.

Alegría

La familia segalari debe estar contenta con la irrupción de un deportista de esa talla con tan sólo 23 años. Acostumbrados a deportistas más adultos, se agradece que el título lo tenga durante todo el próximo año un joven de su edad. El aire fresco nunca viene mal. Arteaga, con 75 kilos y 1,72 de estatura, era ayer uno de los hombres más felices de Euskadi. No es para menos, ya que no todos los días se gana una txapela de semejante entidad, nada más y nada menos que el campeonato de Euskadi de segalaris.

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