Gurutz Linazasoro afirma que «Rember abre una puerta a la esperanza frente al Alzheimer»

El neurólogo donostiarra advierte que habrá que examinar sus efectos secundarios

ANDREA GARCÍA| SAN SEBASTIÁN.
El fármaco ya ha sido probado con 321 enfermos./
El fármaco ya ha sido probado con 321 enfermos.

DV. El neurólogo donostiarra Gurutz Linazasoro aseguró ayer que el fármaco , desarrollado por investigadores de la Universidad de Aberdeen (Escocia) y la farmacéutica TauRx Therapeutics, y que podría ralentizar hasta en un 80% el deterioro cognitivo de los pacientes de Alzheimer, «es una puerta abierta a la esperanza, sin ninguna duda». Este medicamento se encuentra en estos momentos en estudios en fase II.

Durante la experimentación se probaron tres dosis diferentes de Rember en 321 pacientes de Alzheimer de Reino Unido y Singapur. Se comprobó que la enfermedad en quienes fueron tratados por el medicamento evolucionó más lentamente que en otras personas tratadas con placebo.

Además, en los 19 meses posteriores no sufrieron un declive significativo. Los resultados han sido presentados en el Congreso Internacional de Alzheimer que se está celebrando en Chicago (Estados Unidos).

A pesar de los buenos resultados obtenidos, explica Linazasoro, «falta realizar un estudio más riguroso con más pacientes y fijar la dosis».

El principio de funcionamiento de un derivado del azul de metileno, -tinte utilizado en investigaciones- se basa en la destrucción de los ovillos neurofibrilares, causados por una acumulación anómala de proteína Tau.

Tres años

En condiciones normales, esta proteína sirve para formar el esqueleto de las neuronas. Sin embargo, en el Alzheimer produce ovillos que terminan por destruir las células nerviosas y convertirse en una de las causas de esta enfermedad, junto a las placas amiloides. Hasta ahora, los medicamentos desarrollados se centraban en eliminar estas placas.

Se tardará unos tres años en investigar estos factores, momento a partir del cual, si se obtienen resultados positivos, se podrá empezar a comercializar el medicamento.

Sin embargo, Linazasoro también pide cautela: «La proteína Tau, que sirve para formar el esqueleto de las neuronas, tiene funciones muy importantes en el cerebro; por ello sería necesario investigar posibles efectos secundarios antes de ponerlo a la venta», dice para finalizar.