Riccó, positivo con EPO de tercera generación

Le detectaron CERA, una EPO que hasta el momento era indetectable, en su muestra de orina de la contrarreloj de Cholet, donde perdió 4:12. El Saunier Duval se retiró del Tour y suspende la actividad del equipo.

BENITO URRABURU| ENVIADO ESPECIAL NARBONNE.
Riccardo Riccò intenta abrirse paso para entrar en el coche de la Policía que le trasladó a la comisaría. /AP/
Riccardo Riccò intenta abrirse paso para entrar en el coche de la Policía que le trasladó a la comisaría. /AP

DV. El Tour de Francia vuelve a estar envuelto, de nuevo, en una espiral terrible, la del dopaje. Y esta vez le ha tocado a uno de los corredores importantes de la carrera, al que más espectáculo había dado hasta el momento.

El italiano Riccardo Riccò ha sido controlado positivo en la contrarreloj de Cholet, con EPO de tercera generación, conocida como CERA. Es una EPO muy mejorada que parecía indetectable ante los controles.

El corredor italiano fue detenido por la Policía en la salida de la etapa, en Lavelanet, delante de todos los aficionados y de la caravana del Tour. Le comunicaron su positivo al mediodía, a las 12:40. Fue trasladado a una gendarmería de Lavelanet.

Un médico de la AFLD le entregó un sobre en mano y le comunicó sus derechos, antes de que irrumpiera la Policía, menos espectacular que en otras ocasiones para la detención. Unos metros delante del autobús le esperaba un coche policial, donde le metieron.

Su equipo, Saunier Duval, decidió no tomar la salida en la duodécima etapa, Lavelanet- Narbonne. Han suspendido toda su actividad como grupo ciclista.

La organización del Tour les ofreció la posibilidad de seguir en carrera, pero Saunier Duval la rechazó ante la gravedad de los hechos.

El espectáculo resultó bochornoso puesto que hasta ahora la Policía había visitado los hoteles de los equipos, pero no las salidas y las llegadas de las etapas. Los integrantes de Saunier Duval, corredores, mecánicos y masajistas, no sabían cómo reaccionar ante lo que se les vino encima. Transcurridos los primeros minutos, regresaron al hotel, se ducharon, cogieron las maletas y se marcharon a casa con sus coches.

El autobús, retenido

Riccardo Riccò fue desde la comisaría al hotel, donde revisaron su habitación. Los gendarmes detuvieron el autobús del equipo en la autopista para revisarlo. Hicieron lo propio con alguno de los vehículos del equipo. Al parecer, buscaban la maleta de Riccó para ver si guardaba en ella algún producto prohibido.

Riccò, segundo en el Giro de Italia, donde ganó dos etapas, estaba en el punto de mira de la AFLD desde el inicio de la carrera, debido a que sus valores sanguíneos mostraban unos resultados que la agencia francesa consideraban anómalos. El corredor, y su equipo, los achacaba a la tasa de hematocrito elevada, superior al 52%, que tiene desde que comenzó a andar en bicicleta, lo que le generó muchos problemas a la hora de competir con las selecciones italianas.

Saunier Duval, su mánager, Mauro Gianetti, le llevó a Lausana, a la sede de la UCI, donde estuvo una semana pasando controles hasta que pudieron demostrar que su elevado hematocrito era natural. Riccó cuenta con un certificado de la UCI en el que se refleja esa anomalía.

En el caso del italiano, se dan además otras circunstancias especiales. Es un corredor que había adquirido un gran carisma en el mundo del ciclismo, no sólo por la forma de lanzar sus ataques, sino por su peculiar personalidad, provocativa. Anunciaba dónde iba a ganar, dónde iba a atacar, criticaba a sus compañeros. Y mostraba desmedida pasión por Pantani.

Riccò es un corredor que estaba llamado a marcar una época en el mundo del ciclismo. Si para él, salvo que consiga demostrar lo contrario en los tribunales, su carrera puede darse por terminada, no va a ser mejor la situación de Saunier Duval.

Al presunto positivo de Riccardo Riccò se une el de Iban Mayo del año pasado, también en el Tour, todavía está pendiente de resolución judicial. El futuro del equipo está en juego. Si la formación continúa en activo, van a tener problemas para regresar al Tour, al menos con el mismo nombre y los mismos dirigentes.

Riccò, que era noveno en la general a 2:29 del líder, el australiano Cadel Evans, no tenía previsto en su calendario correr el Tour de Francia, pero a última hora, después de unos tests que realizó en Italia tras su vuelta de vacaciones, pidió permiso a su equipo para poder disputar la ronda gala.

Eso hizo que la AFLD (Agencia francesa de la lucha contra el dopaje) no pudiese hacerle muchos controles sorpresas antes del inicio del Tour. En la carrera había pasado dos controles junto al resto de los corredores de su equipo, además de otros tres por sorpresas. En total, cinco controles.

El director de la formación, Josean Fernández Matxin, explicaba la decisión que tomaron: «Los organizadores nos autorizaban a tomar la salida, pero no íbamos a hacer como si nada hubiera pasado. Somos responsables y debemos sacar las conclusiones de lo que pasó».

Algeri: «Dejo el ciclismo»

Para el director italiano del grupo, Pietro Algeri, que había llegado al Tour el día de descanso de Pau en sustitución de Sabino Angoitia, el golpe también ha sido muy duro: «Es una catástrofe para el equipo y para mí personalmente. Voy a dejar este deporte». Llevaba en el ciclismo desde 1982.

Los corredores que dejaron el Tour son Juanjo Cobo, Del Nero, Jufré, De la Fuente, Bertogliati y Leonardo Piepoli. Habían ganado dos etapas, con Riccardo Riccó, además de otra con Piepoli.

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