«El flirteo sentimental y el sexual pueden dejarte gravemente herido»

Vizcaíno, Doctor en Teología, Profesor universitario de Ética y Teología, Capellán de ISSA, Rafael acaba de publicar un libro sobre el noviazgo. En complicidad con alumnos de TECNUN, ISSA, Deusto Donostia y de diversas facultades de la UPV.

BEGOÑA DEL TESO|
Rafael un día de lluvia en el antiguo palacio de Aldama, hoy sede del Instituto Superior de Secretariado y Administración./ USOZ/
Rafael un día de lluvia en el antiguo palacio de Aldama, hoy sede del Instituto Superior de Secretariado y Administración./ USOZ

noviazgo:¿seguros? Ideas para acertar es el título de lo último publicado por Rafael Hernández Urigüen. Hablamos en el torreón del palacio Aldama, la Bahía ante nosotros. El libro es el resultado de muchas charlas sostenidas en el marco de un seminario no reglado. Rafael y su gente (Vanessa, Francis, Paloma, Irma, Pablo...) discutieron sobre novios, novias, maridos, mujeres, flirteos y cortejos en cafeterías, jardines y aulas.

- ¿Qué tiene de malo el flirteo, padre?

- Que puede hacer daño, ¿no crees?

- Pero el juego del amor es bonito, ¿no?

- La ilusión, sí. El empezar a conocer a otra persona, también. Los mimos, los detalles, la galanura, por supuesto. El juego para traicionar o aprovecharte, jamás.

- ¿Está pensando, padre, en películas como 'Calle Mayor'?

- ¿Y tú acaso no recuerdas Las amistades peligrosas?

- ¡La Marquesa de Merteuil, Valmont y Michelle Pfeiffer! Lo peor: cuando quien juega con el amor acaba enamorándose, su víctima ya no le cree.

- Es justo y humano que el engañado no crea el amor de su burlador.

- Don Juan enamorado de doña Inés: el Comendador, incrédulo.

- Exacto. Yo te diría, te aseguro, que el flirteo sentimental y el sexual pueden dejarte muy herido.

- De acuerdo, padre, pero no entiendo por qué puedo ir al cine con un chico y podemos comer juntos pero no me deja flirtear con él.

- Te lo repito, porque ni el cine ni la comida te van a dejar herida.

- Y si según las conclusiones de su libro, el noviazgo es importante para, conociéndose bien, quererse mejor y acertar, ¿por qué he de llegar al matrimonio sin haber conocido sexualmente a mi hombre?

- Simplemente, por lo que dice el Catecismo de la Iglesia: la castidad entraña la integridad de la persona, de la misma manera que la sexualidad implica una dimensión del crecimiento moral. La castidad es el elogio de la espera. El amor del cuerpo es la entrega del uno al otro como regalo. Es por eso que en el matrimonio la sexualidad posee, expresa, una dimensión espiritual.

- Hermoso, pero reconozca, padre, que somos tanto alma como cuerpo.

- Por supuesto ¿y sabes qué? Cristo es llamado El más bello de los hijos de los hombres mientras que la Teología y los libros santos hablan de los cuerpos gloriosos, hacen el elogio de la belleza y afirman que en el día de la Resurrección no resurgiremos como fantasmas sino en la plenitud de nuestra forma corporal.

- Me alegro, pero, precisamente, en cualquier especie animal, cuando más hermosos estamos (nosotros y también el pavo real) es cuando nos cortejamos.

- Correcto, pero la diferencia entre nosotros y un petirrojo es que los animales tienen instintos y nosotros, tendencias.

- ¡?

- El animal ante un estímulo, reacciona inmediatamente. En nuestro caso puede haber una espera. Debe haberla. Provocada por nuestra educación, espiritualidad y condición de ser humano. Claro que cortejamos, pero con el profundo deseo de que ese cortejo trascienda. Entregar el cuerpo es vano si no se han entregado la palabra y el compromiso.

- 'Compromiso', ese término sí que asusta a muchos.

- El amor es para todos una preocupación lacerante. Chicos y chicas tienen dos visiones diferentes de él. Pero es verdad, al hombre le asusta, y mucho, el compromiso. Ahora bien, que quede claro que la novia no puede jugar el papel de confesor de su hombre, ni éste asumir ser el director espiritual de ella. Se trata, ¡nada menos! de vivir la comprensión mutua hasta el grado de la complicidad.