Cada día se rompen casi cinco parejas en Gipuzkoa, la mayoría a principios de año

El 30% de las 1.710 rupturas registradas el año pasado fueron conflictivas

ANE URDANGARIN
Cada día se rompen casi cinco parejas en Gipuzkoa, la mayoría a principios de año

SAN SEBASTIÁN. DV. Casi cinco parejas guipuzcoanas pondrán hoy punto final a su matrimonio. Mañana, lo harán otros tantos. Y el lunes, y el martes... Así, hasta sumar las 1.710 rupturas que se registraron el año pasado en el territorio, lo que arroja una media diaria de 4,68 separaciones. Estos datos, que se recogen en la memoria anual de la Asociación de Padres y Madres de Gipuzkoa (Agipase), se mantienen prácticamente invariables desde 2006, cuando se contabilizaron 19 divorcios menos.

De las 1.710 separaciones, 1.639 se tramitaron en juzgados de familia y de instrucción y 71 en el juzgado de violencia de género. «La mayoría corresponden al primer trimestre del año», explica Justo Sáenz, presidente de la asociación. El informe subraya un aumento del 11,6% en la tasa de divorcios en Álava y una subida del 2,5% en Vizcaya. En total, en Euskadi las rupturas crecieron un 2,9%, pasando de las 5.502 separaciones de 2006 a las 5.662 del año pasado.

En este contexto, Gipuzkoa fue el único territorio en el que las rupturas descendieron (un 1,1%). En cambio, la conflictividad aumentó un 0,9%, ya que el 30,3% de las separaciones resultaron traumáticas. «El porcentaje de contenciosidad ha subido ligeramente, pero sigue siendo la más baja de Euskadi y una de las más bajas de todo el Estado», asegura Sáenz. De hecho, la media vasca se sitúa en un 36,3% de parejas se finiquitan a la greña. Álava y Vizcaya registran unas tasas del 39,4% y el 38,8% respectivamente, «lo que sitúa a Gipuzkoa a una distancia muy considerable». La media estatal es del 40,2%.

Justo Sáenz atribuye el incremento de la conflictividad a varios factores, como la obligación legal de conceder la guardia y custodia compartida sólo cuando hay mutuo acuerdo. De entrada, cuando no hay acuerdo con los hijos, en la mayoría de los casos se quedan con la madre. Pero los hombres, especialmente los jóvenes, suelen pedir con cada vez mayor frecuencia la custodia compartida y, en el caso de no lograrla, presentan la demanda correspondiente, lo que provoca la misma reacción en su ex pareja. De esta forma se enzarzan en una batalla judicial. La negativa de una de las partes a liquidar los bienes gananciales y la carestía de la vivienda también influyen, «lo que lleva a que algunos usen todos los medios posibles para quedarse con la casa».

Más denuncias falsas

Otro de los motivos que generan unas rupturas traumáticas estribaría en «una utilización de la ley de violencia de género para acelerar el proceso y conseguir determinadas ventajas de cara a la separación o divorcio o para coaccionar a la otra parte» y el aumento de las denuncias falsas. «Sólo hay que ver los datos del Consejo General del Poder Judicial. Entre 2005 y julio de 2007 el 61% de las denuncias acabaron archivadas o los acusados salieron absueltos, eso sí, después de ser detenidos e incluso también haber ido a la cárcel».

En Agipase, donde el año pasado atendieron a 578 personas, también han advertido una «utilización y manipulación de los menores» durante los procesos de separación de sus progenitores. «De hecho, cada vez se atiende a más hijos en los puntos de encuentro».

La asociación propone una serie de medidas para atajar la conflictividad, como la modificación de la ley del divorcio, «adaptándola a los modelos europeos, donde la mayoría de los países tienen la guardia y custodia compartida como norma», la liquidación de los bienes gananciales, potenciar los programas de mediación familiar, favorecer el acceso a las viviendas de protección oficial y de alquiler social y modificar la ley de violencia de género.