«Yo no pronuncié el nombre del País Vasco para nada en Pekín»

Tiene 67 años, conoce el mundo del deporte, de la política deportiva a alto nivel, de forma magistral y hay asuntos que le hacen perder su gran serenidad .

BENITO URRABURU

Hein Verbruggen, el hombre que desde la UCI intentó buscar nuevos caminos en el mundo del ciclismo, y propició el nacimiento del UCI ProTour, es ahora un alto cargo del Comité Olímpico Internacional. Invitado por la Fundación Sabino Arana pronunció ayer una conferencia en Bilbao sobre los Juegos Olímpicos. El ciclismo sigue siendo una parte importante de su vida. Acompañado de Ramón Mendiburu, con quien le unen años de amistad y de trabajo, hablamos con él de muchos asuntos candentes. No rehuyó ninguno.

- ¿Es verdad que va a dejar el mundo del deporte después de los Juegos Olímpicos de Pekín?

- Sí. Lo dejaré todo, menos la presidencia de la Asociación Internacional de Federaciones deportivas, de la que soy presidente hasta 2011. Tenemos la sede en Montecarlo. Seguiré conservando amigos como Ramón Mendiburu, que ha sido fiel a unos principios y a una forma de entender el ciclismo.

- Usted está volcado en los Juegos Olímpicos de Pekín, ¿es la situación tan complicada como parece?

- Depende de cómo se mire. El comité de organización de los Juegos Olímpicos tiene muchos medios, han trabajado muy bien y llevan seis años preparándolo todo. A nivel organizativo está siendo todo excelente. El único problema que hay es la polución. Están trabajando mucho para solucionarlo. Espero que cuando llegue agosto ese asunto haya mejorado. China confía en hacerlo.

- En su opinión, ¿dónde están las complicaciones?

- Sobre todo en el orden político. Hay muchos políticos que buscan utilizar los Juegos Olímpicos, digamos que políticamente, en su beneficio, o en el de su país y eso es muy grave.

- ¿Por qué dice eso?

- Analicemos los boicots que ha habido. En 1980, Jimmy Carter, el presidente de Estados Unidos, tenía problemas políticos con la URSS y se llegó al boicot de Moscú, que afectó a los deportistas. En 1984, la razones políticas llegaron desde la URSS, que boicoteó los Juegos de Los Ángeles. Eso no puede ser.

- ¿Qué puede hacer el Comité Olímpico Internacional para evitarlo?

- Juan Antonio Samaranch, que fue un gran dirigente, un gran diplomático y un gran político hizo dos cosas que parecen contradictorias, pero que no lo son y nosotros nos guiamos por ellas.

- Explíquese...

- Por una parte, buscó muchos contactos con políticos a alto nivel, firmó acuerdos con las Naciones Unidas, visitó muchos países, habló con sus máximos responsables políticos, firmó acuerdos y al mismo tiempo trabajó mucho para que los Juegos Olímpicos estuviesen fuera de la política. Hay está esa contradicción que no existe. Incluso en países que tenían problemas como Corea se buscaron soluciones, a nivel del propio país, para organizar los Juegos, que han servido mucha veces para solucionar problemas.

- En éstos momentos, ¿qué línea lleva el COI?

- Jacques Rogge, el presidente, intenta seguir la misma línea. Pensando en Pekín, creemos que son capaces de organizar unos excelentes Juegos Olímpicos, que aportarán cosas importantes en el aspecto social y político. Buena parte de la prensa dice que hay que separar la política y el deporte, y luego lo unen.

- ¿El deporte puede jugar un papel importante en las relaciones entre los pueblos?

- Sin lugar a dudas. Puede y juega un papel decisivo en los grandes acontecimientos como los Juegos Olímpicos. Por eso Jacques Rogge, el presidente, ha visitado muchos países para hablar con sus responsables. Hay una estrecha colaboración entre la política y el deporte. ¿No recibe el Comité Olímpico español dinero público? ¿Y los comités de otros países? ¿Y el ciclismo? No podemos vivir sin las autoridades de los países. El deporte y la política están muy unidos. La Operación Puerto es otro ejemplo. ¿Qué podemos hacer sin las autoridades y la policía? ¿O decimos que esa relación se para? El deporte tiene mucho contacto con la política.

- ¿Qué me quiere decir?

- Que se mezcla todo y nos dicen que tenemos que meternos en los problemas de China. Es la separación que decía Samaranch. Hay que trabajar estrechamente con la política, pero nunca mezclarse en la política de los países. «Jamás debéis de interferir en los problemas de un país», nos decía Samaranch. Esa no es nuestra misión. El COI tiene recogidos los derechos del hombre entre su ideario. No podemos decir a un país que cambie esto y lo otro. Según Amnistía Internacional hay 150 países en los que se violan los derechos de las personas. Con eso habría que terminar.

- En la última conferencia que pronunció en Pekín surgió el nombre del País Vasco en un asunto que no quedó muy claro.

- Yo no pronuncié el nombre del País Vasco para nada en la conferencia de Pekín. Se habló, entre otras cosas, de las candidaturas de 2016. Una de ellas es Chicago. ¿Tenemos que decirles nosotros a Estados Unidos que cierre Guantánamo, que se vaya de Irak? ¿Sí no lo hacen, no hay Juegos Olímpicos? ¡No podemos hacer eso! Eso sería meternos en su política interna. También está Bakú. ¿Debemos de meternos en los problemas que tienen Azerbaiyán y Armenia? Y el tercer nombre que surgió en ese tema fue el de Madrid. Nosotros no debemos de entrar en problemas internos de los países, en asuntos de política. No somos una organización política. Samaranch lo dejó claro, muy claro.

- Da la impresión de estar muy enojado con este asunto.

- Hay políticos de muchos países que van a China a hacer negocios de todo tipo, de trenes, de autobuses, de carreteras, de autopistas, de todo, que firman grandes contratos a nivel económico y luego proponen el boicot a los Juegos Olímpicos. Mezclan el deporte con la política. Es una actitud muy hipócrita. Resulta de muy mal gusto utilizar a los deportistas como rehenes para cubrir ciertos objetivos políticos. Los problemas políticos deben de resolverlos los políticos, no el deporte.

- ¿Y en el futuro que va a suceder?

- Por ejemplo, si pensamos en 2016. Si ahora nosotros tomásemos partido en los problemas políticos de China, nos pueden pedir lo mismo en otros países, en otras candidaturas. Cuando se empezó a hablar de Londres estaba el asunto de Irlanda. Nunca dije nada del País Vasco (vuelve a repetirlo). Hablé de problemas internos de los países, no di nombres concretos.

- Dejando a un lado los Juegos Olímpicos, ¿cómo ve la situación del ciclismo?

- Está muy difícil, con muchos problemas de dopaje. Es complicado, aunque creo que vamos por el buen camino. Los mismos corredores están diciendo que hay una gran mejora en todos los aspectos.

- A nivel de instituciones, ¿cuál es la situación?

- Hay un divorcio claro entre ASO (Tour) y la UCI. De hecho, estoy convencido que ASO ha decidido crear su propia federación internacional de ciclismo. Al menos por ese camino van. La Federación Española y la Vuelta a España están al lado de ASO. Hay algunas cosas que me hacen reír. Cuando era presidente de la UCI venía, al menos una vez al año, a las carreras de Unipublic. Mendiburu es testigo. ¡Cuántas veces me decía Enrique Franco que yo defendía mucho al Tour y poco a la Vuelta! Creo que era verdad. Luego trabajamos mucho con Unipublic.

- ¿Y que pasó?

- Tres semanas antes de la presentación del ProTour tomaron la decisión de unirse a ASO. Al inicio de esa Vuelta a España, en León, el señor Víctor Cordero, en nombre del señor Franco, me pidió garantías de tener asegurado al menos doce años el pertenecer al ProTour. La Vuelta ha perdido mucho en estos últimos tres años. Si hubiera seguido en el ProTour hubiera sido una de sus pruebas más importantes. Han perdido su personalidad.

- ¿Recuperará el ciclismo la imagen que tenía hace unos años?

- Hay que buscar una solución al tema del dopaje. Creo que con el pasaporte biológico llegaremos lejos. Veo un gran porvenir para el ciclismo. Es un deporte que continúa desarrollándose y es cada vez más popular como deporte de tiempo libre. La pista va maravillosamente bien. En los Juegos Olímpicos se ha introducido el BMX. En España, Italia, Francia y Bélgica se hace el 70% del ciclismo. Son países tradicionales que no quieren soportar la globalización del deporte.

- ¿Por qué?

- ASO (Tour de Francia) frenó en el pasado la extensión a otros países como Alemania, Inglaterra y Holanda.

- Eso no es verdad. El Tour ha salido de esos países y tienen pruebas en medio mundo.

- Es cierto, pero Holanda les interesa si sale su carrera de allí o llega una etapa del Tour, pero una vuelta a ese país no les interesa, ni tampoco en Alemania u otros países. El próximo año puede haber una carrera en Rusia. Les interesaría que se haga si son propietarios de la prueba, como hacen en Burkina Fasso o en Qatar. Les interesa su ciclismo, no el ciclismo en general.

- ¿No le parece muy fuerte lo que dice?

- Es la verdad. Resulta increíble que la gente no tenga visión para poder ver algo más allá de su propia nariz. Todo el mundo piensa en lo suyo, no en el bien general de este deporte.

- ¿Qué opinión le merece que Alberto Contador, el último ganador, no corra el Tour?

- Con el ProTour, Contador hubiera corrido el Tour. El señor Víctor Cordero es en parte responsable de esa ausencia por sus actuaciones. Es un escándalo que no lo corra. ¿Cuáles son las razones? Van a excluir a un campeón, un gran corredor. ¿Por qué?

- ¿Es consciente de que el ProTour ha generado muchas críticas a todos los niveles?

- Sí, pero nadie ha dicho que gracias a él, trece nuevas firmas comerciales o bien llegaron al ciclismo o firmaron contratos de larga duración. La semana pasada me llamó un director para decirme que gracias al ProTour tuvo por primera vez la seguridad durante varios años de contar con el respaldo de una empresa. Había unas garantías de participación en las carreras que ahora no hay.

- ¿Qué beneficios ha aportado el ProTur?

- Concretamente con la Vuelta a España, una mejor participación. Un circuito ProTour al máximo nivel traería más interés por las carreras en otros países. Hay datos del bajonazo que ha tenido la Vuelta a España en televisión. Víctor Cordero ha ido detrás de ASO y se ha quedado siempre en la sombra.

- ¿Qué piensa del ciclismo español?

- Si el ciclismo se hace más importante a nivel mundial será más importante en España. Hay dirigentes que pretenden bloquear lo que tienen. ¿Y el futuro? Es la visión de los ciegos. Cuanto más grande se haga el ciclismo, mejor para todos. ¿O no?

- ¿Por qué ataca tanto a la Vuelta a España y al señor Cordero?

- Porque nos dijeron una cosa y luego hicieron otra muy distinta.