«La idea de ganar rondaba con más fuerza en mi cabeza según avanzaba el concurso»

Tras más de un mes de supervivencia en la Patagonia argentina el vizcaíno se hizo con el premio final

GORKA LARRUMBIDE
«La idea de ganar rondaba con más fuerza en mi cabeza según avanzaba el concurso»

Después de 40 días de penurias en un paraje tan idílico como inhóspito en el canal de Beagle, en las cercanías de Ushuaia, el vizcaíno Gorka Toraño lograba encaramarse a la cima donde esperaba El Faro del Fin del Mundo, en una final, en la que se convirtió en el vencedor de la cuarta edición del programa de mayor éxito de ETB2. Su ejemplar conducta y su afán aventurero hicieron de él un hombre a tener muy en cuenta de cara a la victoria final. Como miembro de los pumas tuvo que lidiar, además de con las estrategias de alguno de sus compañeros, con el carácter gruñón y peleón de su capitán Juanito Oiarzabal, que se compensaba con el buen humor de la otra líder, la ex Miss Euskadi Marta López. De todos guarda grato recuerdo. Aún con la resaca de su victoria y con sencillez, ya planea nuevas aventuras, pero esta vez, por Europa. Con él nos adentramos en los entresijos de su experiencia por la Patagonia argentina.

- Enhorabuena, es usted 'El conquistador del fin del mundo', ¿lo esperaba?

- No. Es cierto que cuanto más avanzaba el concurso la posibilidad de ganar rondaba con más fuerza por mi cabeza. Me veía con cualidades, luché con ilusión y lo conseguí. ¡Qué más puedo pedir!

- Tuvo que enfrentarse a los 'cóndores' Iosu y Eguzki por la victoria final, ¿fueron rivales duros?

- En el último escollo no les tuve miedo, pero sí respeto. Antes del concurso había practicado kayak, cosa que ellos no, por lo que tenía mucha más confianza. Tanto Iosu como Eguzki habían demostrado a lo largo del programa que eran rivales muy duros a batir, pero confiaba en poder llegar el primero, tuve mucha seguridad. .

- El hambre, la climatología adversa, el recuerdo de los suyos, ¿qué le resultó más difícil?

- El tiempo no fue especialmente malo, el hambre, el justito, y realmente, estuve tan a gusto que para pensar en una mala experiencia tengo que hacer un esfuerzo. Quizás, la partida de algún compañero y el sentimiento de impotencia al ser superados de manera arrolladora por los cóndores fueron los momentos más complicados.

- ¿Llegó a sacarle de quicio la actitud de Juanito Oiarzabal?

- Soy una persona llevadera con ese tipo de caracteres, pero reconozco que es un rudo, que dice las cosas de forma cruda y puede llegar a herir. A pesar de eso, es un hombre con el que me llevé bien y la verdad, no puedo quejarme ya que siempre apostó por mí.

- ¿Se vio en algún momento con un pie fuera del concurso?

- No. Antes de la unificación tratábamos de mantener el equipo lo más fuerte posible. Si te mostrabas entero, el equipo trataría de mantenerte. Tuve buenos compañeros.

- Fue el ejemplo claro del concursante modelo; educado, diplomático, luchador y amigo de sus amigos, ¿pura estrategia?

- No, para nada. Me mostré tal y como soy. Es cierto que no hubo nada que me tocara especialmente la fibra y me hiciera saltar. La relación con los concursantes fue estupenda, hacíamos lo que podíamos y me encontré siempre cómodo con ellos, nada de estrategias.

- ¿Echó a alguien en falta en la final?

- Me dolió mucho la partida de Aitor, la forma en la que fue expulsado me pareció decepcionante, pero son las normas del programa y hay que acatarlas. Eché mucho en falta a Su, creo que merecía luchar por llegar al faro.

- A punto estuvo también de alzarse con el premio del público, que elegía a su favorito, pero Ángel, o mejor dicho, 'el tigre de Barakaldo', contó con su beneplácito. ¿Cómo es su relación con él?

- Es un showman, tuvo unos prontos que nos dejaron boquiabiertos a todos, daba un espectáculo increíble en televisión. Es uno de los concursantes con los que después del programa he seguido manteniendo relación.

- Hace meses que el concurso finalizó. Supongo que habrá sido difícil volver a casa y mantener en secreto el que usted era el ganador.

- Sí. En algún momento, en una conversación normal, era inevitable que se me escapara algún dato, pero enseguida caía y rápidamente le daba la vuelta e intentaba crear confusión para dejarles con la mosca detrás de la oreja.

- El premio es de 18.000 euros, ¿qué piensa hacer con ellos?

- El dinero me ayudará a adelantar el viaje que tenía planeado con mi novia desde hace tiempo y que nos llevará a recorrer en moto Europa durante tres meses.

- ¿Se volvería a presentar?

- Me gustaría ser partícipe de una experiencia parecida, pero creo que he tenido suficiente. Ha sido una aventura impresionante, animo a todo el mundo a apuntarse para la quinta edición. El aguantar allí en plan salvaje, sin televisión, casi en soledad, ha sido un privilegio.

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