Erne dice que el operativo de la Ertzaintza fue un «caos» por su «nula» comunicación

Afirma que los agentes que desalojaban desconocían la hora de la explosiónEl Departamento de Interior responde que el protocolo aplicado fue «eficaz»

Un familiar de Francisco, el regente de la Casa del Pueblo de La Peña atacada por ETA, participa, ayer, en las tareas de desescombro del local. [FERNANDO GÓMEZ]/
Un familiar de Francisco, el regente de la Casa del Pueblo de La Peña atacada por ETA, participa, ayer, en las tareas de desescombro del local. [FERNANDO GÓMEZ]

BILBAO. El Sindicato Independiente de la Policía Vasca (Erne) afirmó ayer que el operativo puesto en marcha en el barrio bilbaíno de La Peña tras descubrirse la colocación de una bomba contra una sede del PSE-EE fue un «auténtico caos» porque «las comunicaciones entre los ertzainas que participaban en el operativo fueron prácticamente nulas». En una nota de prensa, Erne aseguró que los agentes que estaban desalojando y avisando a los vecinos de una posible explosión se vieron afectados por la onda expansiva -que causó heridas leves a siete de ellos- porque «no fue posible avisarles de la hora de la explosión facilitada por ETA en su aviso telefónico».

«Esta situación fue debida a que fallaron las comunicaciones por responsabilidad exclusiva del Departamento de Interior, que no ha renovado y mejorado estos medios para que sean efectivos y operativos como le venimos exigiendo», indicó este sindicato.

Erne explicó que los agentes que estuvieron en el lugar del atentado «han trasladado a los representantes» de este sindicato en la Comisaría de Bilbao el «malestar del colectivo por encontrarse sin la formación necesaria para afrontar situaciones como la vivida, por carecer de los medios técnicos para afrontarlas, no disponer en los vehículos policiales de los medios de seguridad exigidos y no existir ambulancias cuando fueron requeridas».

Denunció, además, que los agentes heridos sufrieron una «pésima atención en la mutua (Mutualia), que les derivó al Hospital de Cruces, sin ninguna atención primaria ni facilitar medios para su traslado».

Erne expresó que el departamento de Interior «desprecia» la seguridad de los agentes desde que ETA suspendió la tregua y acusó al consejero, Javier Balza, de estar sólo interesado en «sus objetivos políticos», «dejando siempre de lado la seguridad de los ertzainas y el objetivo de poner los medios e instrucciones necesarias para que se detenga a los terroristas».

Burbuja

El Departamento de Interior del Gobierno Vasco aseguró, en respuesta al sindicato Erne, que el «protocolo» establecido por la Er-tzaintza «se demostró absolutamente eficaz». A través de un comunicado, el Departamento de Interior aclaró sobre este protocolo que «cuando actúa la unidad de explosivos se pone en funcionamiento una técnica de perturbación de frecuencias que crea una burbuja que protege a los ertzainas de una posible trampa por parte de los terroristas». «Esta medida de autoprotección», añadió el departamento de Interior, «fue pedida por los propios ertzainas, la utilizan todas las policías modernas y la conoce o debería hacerlo el sindicato Erne».

Por ello, preguntó al Sindicato Independiente de la Policía Vasca si «está dispuesto a desproteger a sus compañeros ertzainas cuando actúan ante una amenaza terrorista». De esta manera, el departamento de Interior consideró que la actuación de los ertzainas en el atentado perpetrado en La Peña «fue excelente» y las medidas de autoprotección «funcionaron a la perfección».

Asimismo, el departamento vasco de Interior confirmó que la bomba utilizada por ETA contra la casa del pueblo de La Peña contenía cinco kilogramos de amonal reforzado y un detonador. El artefacto explosivo fue colocado en el interior de un maletín colgado de la manilla de la puerta de la sede socialista.

El alcalde de Bilbao Iñaki Azkuna visitó nuevamente la zona afectada y departió con los afectados. Azkuna. El regidor informó que el Ayuntamiento ha repartido ya 300 carpetas con instrucciones para elaborar las reclamaciones aunque habrá que esperar hasta el lunes para llevar a cabo una evaluación aproximada de daños. La oficina de apoyo a las víctimas abierta tras la explosión recibió ayer doce denuncias de particulares y comerciantes.

El alcalde explicó que «la avería fue muy gorda», aunque los edificios afectados no sufrieron daños de consideración, según el análisis de la estructura efectuado. La mayor preocupación se centra en el estado de sede la socialista atacada que «es la que más destrozada ha quedado». AGENCIAS