Iberia logra que sus talleres para aviones se conviertan en un referente mundial

La división de mantenimiento mejora sus ingresos a un ritmo del 25% y logra licencias exclusivasSella alianzas para crecer en Asia

JULIO M. DÍAZ DE ALDA

MADRID. Es la parte, quizá, más desconocida y la que más alegrías ha dado a Iberia en los últimos tiempos. La división de Mantenimiento de la aerolínea se ha convertido en un auténtico referente mundial, y competidores de todo el mundo traen hasta sus instalaciones sus aviones para que la aerolínea de bandera los deje como nuevos. Dotada de la más alta tecnología, Iberia ha logrado que sus ingresos de mantenimiento crezcan a un ritmo del 25% anual en 2007. La firma ha conseguido licencias de reparación exclusivas, ha firmado alianzas que le permitirán crecer en Asia y prepara nuevas instalaciones en Barcelona y América Latina.

«La segunda empresa aeronáutica española en alta tecnología y modificación de aviones es la división de Mantenimiento de Iberia», afirma orgulloso el presidente de la compañía, Fernando Conte. El ejecutivo recuerda que los talleres de la aerolínea ocupan la novena posición en la clasificación mundial, excluidos los propios fabricantes. Al frente del negocio se encuentra Manuel López Aguilar, quien explica que 2007 ha sido «el año de la explosión» de la división. Un paso de gigante en un mundo en el que «sólo sobrevivirán los más grandes y mejor preparados», añade. López Aguilar aclara que la empresa se plantea su crecimiento futuro no mediante compras si no a través de alianzas.

Muy cerca del aeropuerto de Barajas, en La Muñoza, se levantan siete espectaculares hangares. Dentro, una estampa inusual: enormes aviones rodeados de andamios en los que una plantilla de 4.000 personas se afanan en dejar a punto los aparatos en sus obligatorias revisiones o reparar los inmensos y carísimos motores. La actual cartera supera los 100 clientes, incluidos fabricantes como Boeing o Airbus, y pronto crecerá de forma notable ya que Iberia acaba de crear una joint venture al 50% con Singapore Technologies Aerospace Services (STAS).

Crecimiento

Esta nueva empresa mixta, que tendrá sede en España, se especializará en la reparación de trenes de aterrizaje de los Airbus A-320, 330 y 340. La alianza con STAS, parte de cuyo capital está en manos del Gobierno de Singapur, permitirá a Iberia acceder a gran parte del mercado asiático.

La firma también acaba de obtener una de las tres licencias concedidas en todo el mundo para la conversión de aviones de pasajeros Boeing B-757 en cargueros. Un paso obligado, ya que los B-727 usados para carga en las últimas décadas no cumplen ya con los requisitos medioambientales de la mayoría de las administraciones. Estos trabajos se llevarán a cabo junto a la compañía estadounidense Precision Conversions.

Entre los proyectos a medio plazo se encuentra la apertura a finales del verano de 2009 de un hangar en las inmediaciones del aeropuerto de El Prat que, con una plantilla inicial de 100 personas, se encargará de atender a aviones comerciales de más de 100 pasajeros.

Latinoamérica, mercado natural de la aerolínea, está también en el punto de mira de López Aguilar. De hecho, Iberia Mantenimiento estudia ya posibles emplazamientos y condiciones en países como México o Brasil. Aún no hay nada decidido, pero cualquier paso adelante, aclara el directivo, se dará de la mano de un socio local.

Entre las posibilidades que maneja la división se encuentra también el asalto a las labores de mantenimiento de aviones ejecutivos. Más cerca está el denominado taller de compresión de álabes (las grandes palas De los motores de los aviones). Un proyecto subvencionado por el Ministerio de Industria y en el que le acompañan otras empresas e instituciones españolas como el Grupo Danobat. COLPISA