Un sector de EB cuestiona la continuidad de Madrazo como coordinador general

Pedirá al Consejo Político del lunes una gestora que convoque una asamblea con «transparencia» y reclama un debate sobre la estrategiaNo discute su papel de consejero pero pide discutir las alianzas

ALBERTO SURIO
Oskar Matute y Javier Madrazo, en una comparecencia en el Parlamento Vasco. [TXABARRI]/
Oskar Matute y Javier Madrazo, en una comparecencia en el Parlamento Vasco. [TXABARRI]

san sebastián. DV. Sectores de Ezker Batua que aglutinan diversas sensibilidades internas de esta formación pedirán a Javier Madrazo el próximo lunes que renuncie a su cargo como coordinador general y constituya una comisión gestora que garantice desde «la transparencia y el respeto a la pluralidad» la celebración de una asamblea que debata sobre la futura estrategia política y sus alianzas. «El ciclo de Madrazo al frente de EB se ha terminado», aseguran, si bien no cuestionan su continuidad como consejero ni la gestión al frente del Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco que consideran «muy positiva».

Los últimos resultados electorales -EB perdió unos 50.000 votos en los últimos comicios generales-- han hecho saltar las luces de emergencia y han sido el detonante de la aparición de un descontento interno larvado hace tiempo. Esta desafección parece cristalizar ahora en un movimiento organizado, que ahora debe medir sus fuerzas en el seno de una organización en la que Madrazo habría construido una mayoría relativamente estable en los últimos años. Con el veredicto de las urnas, han emergido sectores críticos que hasta ahora parecían encuadrados en la línea oficial mayoritaria. Tras este revés electoral, estas voces promueven una «sincera autocrítica» y propugnan un debate que incluso aborde la continuidad o no de Ezker Batua junto al PNV y Eusko Alkartasuna en el Gobierno de Ibarretxe. No se discute en principio la hoja de ruta del Gobierno Vasco pero sí que EB tenga un espacio de debate diferenciado.

La petición se planteará este lunes en una reunión del Consejo Político. Madrazo ha convocado para el 31 de mayo la asamblea general con carácter ordinario que deberá renovar los órganos de dirección.

De hecho, un grupo de cualificados cargos de EB ha pedido en un escrito público revisar «todas las líneas de actuación» después del último resultado electoral ya que considera que «todos estamos obligados a hacer una profunda y sincera autocrítica», estima que es necesario «abrir las ventanas al aire fresco» ya que, si no, «nuestro proyecto político se agotará antes o después». La carta está suscrita por el parlamentario Oskar Matute, miembro de la Presidencia; Beatriz García Gallastegi, responsable de finanzas y miembro de la Presidencia; Duñike Agirrezabalaga, concejala de Donostia y miembro de la Presidencia de Gipuzkoa; Gorka Urkiza, responsable institucional y miembro del consejo político; José Angel Esnaola, abogado y ex miembro de la Presidencia, y Angel Bao, ex director de Bienestar del Gobierno Vasco y representante de la corriente Encuentro Plural Alternativo.

Según fuentes de este sector, la carta es la expresión de la reflexión que se viene fraguando durante los últimos meses entre distintas sensibilidades que ha desembocado en un diagnóstico común. El resultado de las generales, en ese sentido, habría consolidado ese diagnóstico al igual que la ausencia de un debate de fondo en el Consejo Político. En medios de este grupo se reclama, por ejemplo, una discusión sobre el desgaste que ha podido ocasionar la permanencia de EB en el poder institucional. El problema, según advierten, no sólo estribaría en la continuidad o no de EB en el Gobierno Vasco dirigido por el PNV sino en la necesidad de definir una estrategia coherente en las instituciones en relación con su política territorial de alianzas y superar la «errática sensación» de «bandazos» en las Juntas Generales.

La llave del EPK

Los promotores de esta línea crítica proponen recuperar las «señas de identidad de la izquierda transformadora», profundizando la alianza con los movimientos sociales. También piden la «devolución de la palabra a la militancia», así como una revalorización del papel de las asambleas de base. Este sector planteará al mismo Madrazo que renuncie a su papel de coordinador para que una gestora plural y provisional sea la que prepare la asamblea.

La llave de la continuidad o no de Madrazo puede depender del sector del Partido Comunista de Euskadi (EPK), que cuenta con una presencia de hasta un 20% en el Consejo Político y que a lo largo de los últimos años ha abanderado una posición crítica con el pacto de gobierno de EB con el PNV y EA. El Partido Comunista de España ha defendido una solución en Izquierda Unida similar a la propugnada por los críticos de Euskadi. El Consejo Político, según esas fuentes, definirá las condiciones en las que se acometerá el proceso asambleario y medirá la relación de fuerzas. Una de las claves de la misma es la presencia real que puede tener los representantes de los afiliados de Bilbao y Vitoria.