Familiares de Múgica y Blanco presentan una denuncia por una plaza dedicada a un etarra en Zizurkil

Dicen que Geresta es «coautor» de la muerte del dirigente del PSE y del concejal del PPArgumentan que se trata de un acto de «humillación a las víctimas del terrorismo»

SAN SEBASTIÁN.DV. Familiares de Fernando Múgica y Miguel Ángel Blanco han presentado sendas denuncias judiciales, al considerar que una plaza en Zizurkil dedicada a un etarra «implicado» en los asesinatos de ambos políticos constituye un delito «permanente» de enaltecimiento del terrorismo, según criticaron.

Los denunciantes, Rubén Múgica, hijo del abogado socialista asesinado por ETA en 1996, y Mari Mar Blanco, hermana del edil popular de Ermua asesinado en 1997, interpusieron el pasado lunes en los juzgados de guardia de San Sebastián y Plaza de Castilla de Madrid, respectivamente, sendas denuncias en similares términos.

En el acta emitida por el juzgado donostiarra de instrucción que ejercía el lunes funciones de guardia, al ser día festivo en el País Vasco, Múgica denuncia que, según «ha sabido» por una información publicada en un periódico, en Zizurkil «hay y se mantiene» una plaza dedicada al miembro de ETA José Luis Geresta, natural de esta localidad, ya fallecido e identificado como «coautor» del asesinato de su padre. «Me estremecí cuando supe que en Zizurkil hay una plaza con el nombre de ese criminal -explicó Múgica-, pero no hice ningún aspaviento y me fui inmediatamente al juzgado de guardia a presentar la denuncia».

El texto hace referencia a que esta circunstancia es constitutiva de un presunto delito de «enaltecimiento del terrorismo», recogido en el artículo 578 del Código Penal, «en su modalidad de humillación a las víctimas del terrorismo».

Tras asegurar que no sabe desde cuándo existe la placa, Múgica precisó que la denuncia no está dirigida contra ninguna persona o institución en concreto porque desconoce «quién es el autor del delito, si ha sido un alcalde, un concejal, un grupo de personas o un órgano colegiado». Múgica espera que el juzgado de San Sebastián se inhiba en favor de la Audiencia Nacional, para que depure responsabilidades y deje sin efecto el acto administrativo que dio lugar a la colocación de la placa.

Mari Mar Blanco también presentó el lunes una denuncia en Madrid en similares términos porque la plaza dedicada en Zizurkil a Geresta, «coautor» también del asesinato de su hermano, supone «una humillación pura y dura».