Una mujer vivía desde hace dos meses con su madre muerta en San Sebastián

Los vecinos alertaron a la Policía ante el hedor que salía de la vivienda

JAVIER PEÑALBA
Vista del edificio en el que residían la hija y su madre, en la calle Sierra de Aralar. [MIKEL FRAILE]/
Vista del edificio en el que residían la hija y su madre, en la calle Sierra de Aralar. [MIKEL FRAILE]

SAN SEBASTIÁN. DV. Una mujer de 32 años ha convivido durante casi dos meses con su madre fallecida en un piso de San Sebastián. El hedor que salía del interior de la vivienda alertó a los vecinos que decidieron poner los hechos en conocimiento de la Guardia Municipal. La hija fue trasladada al Hospital Donostia para ser sometida a un reconocimiento psiquiátrico. Fuentes de la Inspección donostiarra rehusaron facilitar datos relacionados con el caso.

Según relataron vecinos de la mujer fallecida, los hechos tuvieron lugar minutos después de las cuatro de la tarde del lunes, cuando miembros de la Policía Municipal donostiarra fueron requeridos por varias de personas que residen en el número 66 de la calle Sierra de Aralar, en el barrio de Loiola. Los agentes fueron informados de la existencia de un fuerte olor que procedía del interior de una de las viviendas de la sexta planta. Los vecinos explicaron a los policías que en la casa residían una mujer de unos 67 años de edad junto a su hija de 32.

Los guardias desplazados tocaron el timbre del piso, si bien en un primer momento no recibieron respuesta alguna. Los agentes, sin embargo, insistieron y llegaron a manifestar de viva voz su condición de agentes. Tras unos minutos de espera, la puerta fue abierta, momento en el que el mal olor se intensificó.

En el salón

Una vez dentro del piso, los agentes hallaron a la madre sin vida, tumbada en el salón, en un estado avanzado de descomposición. La hija reconoció que su madre había fallecido en el mes de enero, en una fecha posterior a la festividad de San Sebastián, y que desde entonces había convivido con ella en la casa.

El cadáver fue evacuado al Instituto de Medicina Legal de Donostia, al objeto de serle practicada la autopsia. Según las primeras investigaciones, la mujer falleció por causas naturales.

Los vecinos indicaron que, de acuerdo a las manifestaciones que realizó la propia hija, la víctima murió en otra dependencia de la casa, si bien posteriormente ella misma la arrastró hasta el salón. Al parecer, fue también la hija quien proporcionó a los policías la fecha del fallecimiento, que, según dijo, se produjo el 24 de enero. En consecuencia, la madre convivió durante 47 días con su madre ya fallecida.

Tras quedar al descubierto los hechos, la hija fue conducida al Hospital Donostia, donde, según fuentes de los vecinos, quedó ingresada en la Unidad de Psiquiatría para ser sometida a una exploración médica y determinar si padece algún tipo de trastorno mental.

«Un susto»

El hallazgo del cadáver y el conocimiento de que la hija llevaba con su madre muerta en casa nada menos que casi dos meses causaron un gran impacto entre los vecinos. «El susto ha sido tremendo. Llevábamos ya bastantes días en los que veníamos percibiendo un olor muy desagradable. Habíamos comentado entre algunas de las personas que vivimos en el edificio que hacía mucho tiempo que nos veíamos ni a la madre ni a la hija. Por lo tanto, ante estas dos circunstancias decidimos poner los hechos en conocimiento de la Guardia Municipal», explicó un vecino.

Las misma fuentes señalaron que la madre vivía con su hija desde que la fallecida se separó de su marido. «Ella se quedó ciega hace unos diez años y su padre le dijo que se quedara al cuidado de su madre», señalaron. La mujer tenía otros dos hijos que residían fuera del domicilio familiar.

Los vecinos manifestaron asimismo que en las últimas semanas apenas coincidieron con la hija en las escaleras. «Es una persona que nos rehúye. Si coincidías con ella en el ascensor, dejaba que tú subieras primero y luego lo hacía ella sola. Asimismo, cuando le saludabas y le dabas los buenos días, ni siquiera te contestaba. Es una chica muy especial. Y es una persona preparada, no lo creas; si no ha terminado la carretera de Derecho, no le faltará mucho».

La Guardia Municipal de la capital donostiarra, que ayer no quiso facilitar información alguna relacionada con los hechos, investiga si la madre percibía algún tipo de pensión y si fue esta circunstancia la que indujo a la hija a no comunicar el fallecimiento.