Aralar exigirá la transferencia de competencias en política científica

Considera que las inversiones en I+D+I «son la base para garantizar el bienestar social»

Aralar exigirá la transferencia de competencias en política científica

SAN SEBASTIÁN.DV. Aralar aseguró ayer que exigirá en Madrid la transferencia al País Vasco de las competencias en materia de política científica. El cabeza de lista de esta formación al Congreso por Gipuzkoa, Iñaki Irazabalbeitia, y la juntera Rebeka Ubera participaron en un acto electoral en el Parque Tecnológico de Miramón, donde destacaron la importancia de la inversión en I+D+I.

Aralar considera que estas inversiones son «la base para garantizar el bienestar social» lo que, a su juicio, resulta aún «más evidente en Euskal Herria», ya que se trata de un «pueblo con escasos recursos naturales y materias primas».

Según asegura esta formación, en los últimos 25 años se ha efectuado en Euskadi un importante esfuerzo en esta materia porque «la inversión en I+D+I respecto al producto interior bruto se ha multiplicado por 25. Pero estamos de todas formas lejos de los niveles de los países más avanzados». Aralar considera que para lograr estos objetivos es «imprescindible que las competencias en política científica recogidas en el Estatuto de Gernika sean transferidas al Gobierno Vasco. Madrid se ha negado siempre a ello y, además, apenas ha invertido en infraestructuras científicas en Euskadi».

«Otro derecho a decidir»

Aralar anunció que exigirá dicha transferencia en el Congreso dado que este partido «quiere ejercitar el derecho a decidir también en política científica», parafraseando la reivindicación de los nacionalistas en el ámbito estrictamente político.

En opinión de la formación nacionalista, la investigación científica «es neutra» y no puede estar «al servicio de los intereses particulares de grupos de presión». En este sentido puso como ejemplo que «una gran parte de la inversión en investigación de nuevos y más eficaces medicamentos se destina a enfermedades que afectan al primer mundo, que ya tiene fármacos disponibles, mientras que se deja de lado la investigación en fármacos para enfermedades que afectan a los países más pobres, los más necesitados».

Finalmente, Irazabalbeitia apostó por «asegurar que la inversión en investigación y desarrollo impulsada por las instituciones públicas se utilice en proyectos adecuados, éticos y al servicio de la sociedad», por ejemplo, «impulsando la investigación y el uso del software libre».