«El pacto con el PNV es imposible si mantiene la propuesta de Ibarretxe»

Gabriel Elorriaga vaticina unas elecciones «muy reñidas» y ve que el PP «ha ganado la precampaña»

ALBERTO SURIO
Gabriel Elorriaga, en un momento de la entrevista. [J. I. USOZ]/
Gabriel Elorriaga, en un momento de la entrevista. [J. I. USOZ]

«El PP ha ganado la precampaña». Así de rotundo se expresa Gabriel Elorriaga (Madrid, 1964), secretario de Comunicación del PP, estrecho colaborador de Mariano Rajoy y uno de los artífices de su estrategia. Elorriaga, que la semana pasada visitó San Sebastián, descarta cualquier futuro entendimiento con el PNV mientras mantenga la propuesta de Ibarretxe.

- Por fin habrá debates electorales en televisión.

- Quien más interés ha tenido en que haya debates ha sido el PP. Si hemos tardado tanto es porque el PSOE ha rechazado todo lo que ha ofrecido en PP. Ha dado la impresión de que no estaban seguros de hacer los debates, por eso han recurrido al insulto y a los vetos.

Los socialistas tienen que explicar por qué razones no han querido llevar los debates, como proponíamos nosotros, a Telecinco y Antena 3, las dos televisiones privadas que los realizaron y emitieron en 1993, y que ahora, con el 40% de audiencia, son los canales preferidos de los ciudadanos.

- A pocos días del inicio de la campaña. ¿Cuál es el minuto de juego y resultado?

- La precampaña la va ganando el PP. Todas las encuestas indican que el PSOE y Zapatero no han sido capaces de conservar el respaldo electoral que consiguieron en el 2004 y que el PP supera de manera creciente el mismo.

- Parece que tienen ustedes movilizado a su electorado. Quizá su objetivo es que no se movilice el de Zapatero...

- Yo no creo mucho en ese enfoque, aunque parece que es el consenso de los sociólogos. En las elecciones del 2008 se produce un fenómeno nuevo y es que algunos de los mensajes que el PP ha lanzado se dirigen muy directamente sobre bases electorales históricamente de la izquierda. Estoy pensando, por ejemplo, en la unidad de España, la igualdad de los españoles, en la lucha contra el terrorismo o en la falta de reacción en el tema de la inmigración. Son problemas que preocupan a mucha gente con independencia de sus posiciones ideológicas.

- ¿El electorado de centro es el que va a decidir?

- Hablar de electorado de centro es un poco confuso. Hay un espectro menos ideologizado, más pragmático y más crítico, que puede ser decisivo. Es el que en buena medida va a decidir unas elecciones que van a ser muy reñidas. Estamos en una situación de virtual empate.

- ¿Están ustedes deslizándose hacia posiciones de derecha dura?

- Ésa esa la estrategia propagandística del PSOE. Lo que, por ejemplo, defendemos en materia de inmigración es lo mismo que está defendiendo el centroderecha francés o en otros países europeos.

- ¿También en sus relaciones con la Iglesia católica?

- Hay muchos partidos democristianos europeos que tienen vinculaciones mucho más explícitas a la jerarquía eclesiástica que las que tiene el PP, que no es un partido democristiano ni lo ha sido nunca. Son posiciones perfectamente comparables e incluso más centradas que las de nuestros socios ideológicos europeos.

- Pero la no inclusión de Gallardón en las listas del PP ha sido interpretada como un signo de derechización.

- Ha podido ser interpetado así pero no tiene ninguna base. No he escuchando jamás en boca de Ruiz Gallardón una discrepancia ideológica con la línea principal del PP. La unidad de discurso en el PP es significativamente mayor que la que existe en el PSOE. En el PP no hay ni una Rosa Díez que promueve un nuevo partido ni un Maragall que, habiendo sido el presidente socialista de Cataluña, ahora pida el voto en blanco.

- ¿Cambiaría el PP en el Gobierno la actual Ley del Aborto?

- No. Lo que sí intentaríamos es que la ley se cumpla con rigor.

- ¿Y derogaría la ley que permite el matrimonio entre homosexuales?

- No. En ese punto nuestra discrepancia es de corte constitucional. Esperaremos al fallo del Tribunal Constitucional y después proceder emos en consecuencia.

- El debate territorial ha hecho mucho ruido esta legislatura. Pero al final España no se ha roto...

- España ha sufrido mucho en su estructura territorial. Zapatero tiene ante sí una enorme responsabilidad y es la de explicar a los españoles por qué se rompió el consenso histórico según el cual cualquier reforma que afectase al modelo constitucional o territorial era pactada por los dos partidos nacionales. Una derrota electoral del socialismo traería una gran ventaja en la izquierda española, que entendería esa derrota como un juicio inequívoco sobre la importancia de mantener grandes consensos.

- Usted será consciente que el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatut es un obstáculo serio para pactar con CiU...

- Es un obstáculo incomprensible. No alcanzo a entender por qué someter una discrepancia jurídica al Tribunal Constitucional es una objeción insalvable para la colaboración política.

- ¿Para usted está cerrada la puerta a la colaboración con CiU?

- En absoluto, pero en ningún caso el PP va a retirar el recurso. Quiero creer que si esa colaboración fuera necesaria todos pensarían que ésa no es una exigencia previa.

- ¿Tampoco el PP va a cambiar su posición contra la inmersión lingüística en Cataluña?

- Es una posición histórica. Tenemos muchos puntos de coincidencia con partidos de centroderecha, aunque sean nacionalistas. Por ejemplo, cuando hablamos de modelos sociales, de fiscalidad o de gestión de servicios públicos. Si cabe alguna colaboración lo lógico sería dirigirla a esos puntos, no sobre la base de renuncias a nuestras posiciones.

Los consensos rotos

- ¿Ve posible un acercamiento con la plataforma de Galeuscat?

- No lo creo, los partidos nacionalistas tienen unas ambiciones excesivas fruto de las concesiones de Zapatero. El modelo de España se debe construir sobre la base de un acuerdo entre el PP y el PSOE. Las minorías son perfectamente legítimas pero no pueden condicionar el modelo de Epaña.

- ¿Es factible un pacto con el PNV?

- No me gusta en absoluto el discurso actual del PNV, ni el que se lanza desde Ajuria Enea ni el que lanza el presidente del PNV. Sobre la base de esos planteamientos cualquier colaboración es simplemente imposible. Con la hoja de ruta de Ibarretxe, con un referéndum, no hay ninguna posibilidad de colaboración o pacto.

- ¿Las elecciones son un descanso de una futura negociación con ETA?

- Yo no tengo ninguna duda. Zapatero sigue sin ser tajante.

- ¿Y qué opinión le merece el intento de agresión a María San Gil en la Universidad de Santiago?

- Me causa una profunda preocupación, aun sabiendo que se trata de minorías, que alguien pueda transformar su legítima discrepancia política en intentos de agresión y amenazas de agresión y de muerte revelan una sociedad enferma.

¿Cuáles son las «costumbres españolas» que propone Rajoy en su nuevo contrato para que los emigrantes se adhieran?

Son los valores occidentales de una sociedad libre y democrática, de respeto a la ley y en la que, por ejemplo, la mujer no está supeditada al hombre.

De ahí a las palabras de Arias Cañete sobre los camareros o las emigrantes que abusan de nuestros servicios sanitarios para hacerse una mamografía hay un trecho.

No nos perdamos en la anécdota. Vayamos al fondo. Hay muchos municipios en los que la población de origen extranjero supera ampliamente el 15%. Muchos votantes del PSOE son los más preocupados por este asunto. Nuestro modelo es que esa gente debe recibir prestaciones equivalentes a las que reciben los ciudadanos españoles. Con derechos sí, pero también con obligaciones.

Pero es un debate altamente inflamable y si se recurre al miedo...

Hay que hacerlo sin exageraciones y con realismo. Pero no aprovechar la experiencia de nuestros vecinos para prevenir sería un enorme error. Lo que no se puede hacer es rehuir el debate porque es delicado. Eso no.

¿No están mezclando inseguridad e inmigración?

No es nuestro enfoque, pero tampoco podemos obviar algunos datos. Por ejemplo, que un 40% de la población reclusa en España es de origen extranjero.

También proponen endurecer las penas a los menores de 14 años. ¿Pero cuántos delitos han cometido adolescentes de esta edad en España en esta legislatura?

No tengo los datos, pero es un problema real bastante reconocido por todos los profesionales del sector. Hay algún caso muy conocido que ha trascendido a los medios de comunicación y que ha generado gran alarma social.