EB aboga por abrir «marcos de entendimiento» entre los ejecutivos central y vasco tras las elecciones

Advierte de que la violencia no ayudará a «ganar autogobierno» en el País Vasco

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BILBAO. EB-Berdeak afirmó ayer que, tras las elecciones generales, «se pueden y deben abrir marcos de colaboración y entendimiento» entre los gobiernos central y vasco que posteriormente sean «respaldados» por instituciones y ciudadanía, porque «dar voz a la sociedad es un reto pendiente». Asimismo, advirtió que se equivoca la izquierda abertzale si cree que la violencia «ayudará a ganar cuotas de autogobierno» y el PSOE si piensa que sin «diálogo sin exclusiones» es posible la normalización.

La formación dirigida por Javier Madrazo celebró ayer un acto político en el Palacio Euskalduna de Bilbao en el que presentó sus candidaturas a los próximos comicios y el decálogo electoral que recoge «un contrato» que suscribe con los ciudadanos que decidan apoyarla.

La apuesta de Ezker Batua se produce, según explicó, «en un contexto político y social marcado por la confrontación y el enfrentamiento, en el que la violencia de ETA y el proceso de ilegalización y encarcelaciones, promovido por PSOE, centran la actualidad». En este marco, EB reivindica «un espacio de respeto a los derechos humanos y un compromiso sincero con el diálogo democrático para buscar una solución estable y definitiva al conflicto vasco».

EB advirtió a Batasuna, a EHAK y a ANV que «la izquierda no se puede callar ante la violencia, la amenaza y la extorsión contra quienes piensan diferente». También se dirigió al PSOE para insistir en que «la izquierda no se puede callar y aún menos liderar la ilegalización de proyectos políticos y la encarcelación de quienes los defienden». Del mismo modo, apuntó que la izquierda «no puede ser cómplice de la derecha en políticas reaccionarias y restrictivas de derechos y libertades».

«Se equivocan Batasuna, EHAK y ANV si creen que la violencia nos ayudará a ganar mayores cuotas de autogobierno y se equivoca igualmente el PSOE si cree, en algún momento, que sin un diálogo político, sin exclusiones, se podrá consolidar la normalización política en Euskadi», insistió.

En este contexto, se mostró convencida de que, tanto en la izquierda abertzale como en las filas socialistas, «hay personas cansadas de la espiral violencia-ilegalización/encarcelaciones, el círculo acción-reacción», pero lamentó que sus máximos dirigentes «no están a la altura» de su base social.

Por ello, reclamó a las formaciones abertzales que rechacen la violencia y apuesten por vías exclusivamente políticas y democráticas» y al PSOE que «no haga más seguidismo del PP y promueva cauces de diálogo en lugar de ilegalizaciones y encarcelaciones que en nada contribuyen ni a la paz y a la normalización».

A su entender, tras las elecciones del 9 de marzo, «se pueden y se deben abrir marcos de colaboración y entendimiento» entre los ejecutivos vasco y central, que «tendrán que ser respaldados después por las instituciones democráticas y por la propia ciudadanía vasca a través de una consulta popular». En esta línea, advirtió de que «dar la voz a la sociedad en el camino hacia la paz es un reto pendiente de la democracia española y, sin duda alguna, está en el origen de fracasos como el de Argel, el de Lizarra o el de Loyola, que se han llevado a cabo desde la exclusión de formaciones políticas y sin escuchar la voz de la ciudadanía». EUROPAPRESS