Aznar visitó Lizartza por sorpresa

Regina Otaola recibió el premio Gregorio Ordóñez «por su coraje y su firme decisión de defender en el Ayuntamiento lizartzarra la libertad y la verdad»

A. GONZÁLEZ EGAÑA
Los concejales del PP de Lizartza, junto al ex presidente José María Aznar, en el balcón del Ayuntamiento. [MICHELENA]/
Los concejales del PP de Lizartza, junto al ex presidente José María Aznar, en el balcón del Ayuntamiento. [MICHELENA]

Lizartza. DV. Lizartza tuvo ayer una visita sorpresa. El ex presidente del Gobierno José María Aznar aprovechó un viaje a San Sebastián para asistir a la entrega del premio Gregorio Ordóñez y se desplazó hasta el único municipio guipuzcoano gobernado por el PP para dar su apoyo a la corporación y decirles: «Estoy con vosotros». Acompañado por la presidenta de los populares vascos, María San Gil, y ante la discreta mirada de una decena de vecinos asomados a sus balcones, Aznar llegó a Lizar-tza a las 13.05 horas y permaneció allí poco más de veinte minutos. Su visita era la primera de un ex jefe del Ejecutivo español a la localidad lizartzatarra.

El comité de bienvenida lo formaban la alcaldesa Regina Otaola y los seis concejales que completan la corporación. Ningún vecino se acercó al edificio consistorial, pero, desde lejos, hubo quien aprovechó para hacer alguna instantánea con el teléfono móvil. En los arkupes del Ayuntamiento, el ex líder del PP repartió besos y estrechó su mano a los ediles lizartzatarras, y tras posar para un numeroso grupo de fotógrafos y cámaras de televisión, accedió a la casa consistorial para visitar sus instalaciones y mantener un encuentro con la regidora popular.

Antes de abandonar el edificio, Aznar se asomó a la balconada del Ayuntamiento donde media hora antes de su llegada, la corporación lizartzatarra había restituido la bandera española que fue quemada por varios encapuchados la noche del pasado 6 de diciembre. En aquel ataque también resultaron dañadas la ikurriña y la enseña de Lizartza, que ayer, en perfecto estado, volvieron a ocupar su lugar.

«Me ha gustado mucho la visita», afirmó Aznar antes de despedirse y musitar algo al oído de la alcaldesa Otaola que le respondió con un convencido «sí». La regidora explicó después a los periodistas que la visita del ex presidente es «la primera sorpresa» de la precampaña electoral y que, «a partir de ahora, habrá muchas más». Invitó a Lizartza a todo aquel que quiera venir «en son de paz y de libertad». «Cualquier partido, PSOE o PNV, que quiera venir será bien recibido», aseguró.

Aznar expresó su apoyo a los ediles de Lizartza y les prometió, según comentó Otaola, que regalará al municipio todos los libros que publique la fundación FAES, -la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales presidida por Aznar- «que van a venir muy bien a todos los vecinos de Lizartza porque merece la pena leerlos para que se vea lo que significan las palabras libertad, respeto y democracia».

Galardón

La alcaldesa de Lizartza recibió por la tarde, en un acto celebrado en un hotel donostiarra, el XI premio de la Fundación Gregorio Ordóñez en reconocimiento a su «coraje y dignidad» y por su «firme decisión» de defender las libertades y «el orden constitucional» en el Ayuntamiento que preside. La entrega del galardón contó con la presencia del ex presidente Aznar, María San Gil, el vicepresidente del Grupo Popular Europeo, Jaime Mayor; la presidenta de la Fundación Gregorio Ordóñez y viuda del edil asesinado, Ana Iríbar; y la académica de número de la Real Academia Española, Carmen Iglesias.

Otaola agradeció el galardón y lo hizo extensivo a toda la corporación de Lizartza. Anunció, además, que colocará el premio en el Ayuntamiento para que «el espíritu de Gregorio Ordóñez esté presente en el consistorio».

La regidora recordó una frase del edil donostiarra, asesinado por ETA el 23 de enero de 1995, en la que decía que «con los etarras sólo cabe dialogar del tamaño de la celda y del color de los barrotes». Denunció que el presidente Rodríguez Zapatero, además de «mentir sobre sus intenciones y sobre los hechos en el proceso de paz», ha sido el primero en «despreciar a las víctimas con sus palabras y sus actos porque le interesaba más el parecer de los terroristas, a quienes trató de hombres de paz para legitimar la negociación política». Otaola alertó de que todavía hoy «el Gobierno continúa deshojando la margarita de la ilegalización de ANV y EHAK «o de quien venga, porque vamos a tener alguna sigla más de aquí al 9 de marzo».

Otaola recriminó al presidente del Gobierno que haya intentado «engatusar a toda la sociedad diciendo que el diálogo con los nacionalistas lograría un consenso y una estabilidad política nunca antes vista», cuando lo que ha conseguido «con su talante» ha sido «todo lo contrario: animar a PNV, ERC, CIU y a los proetarras a desatar la mayor ofensiva contra el Estado de Derecho en las tres décadas de democracia».

En su intervención, Jaime Mayor aseguró que si el presidente Rodríguez Zapatero «vuelve a la Moncloa habrá un segundo tiempo de la negociación con ETA». Mayor arremetió con dureza contra el jefe del Ejecutivo quien, a su juicio, hará «lo que sea» y modificará «lo que sea necesario» en el actual «período intermedio de la negociación política con ETA» para intentar ganar las elecciones con «una nueva apariencia». Situó en ese mismo contexto la decisión del Ejecutivo de «instar la ilegalización de ANV a dos semanas del arranque de una campaña electoral», hecho que, a su entender, supone «la culminación en la escenificación de una gran mentira» porque a ETA no le importa «estar presente en el Congreso o en el Senado». «Se ha mentido en la primera etapa de la negociación, se está mintiendo en el descanso del partido y se volverá a mentir en la segunda parte si Zapatero continúa en La Moncloa», sentenció.

La entrega del premio tuvo co-mo prólogo una ofrenda floral en la tumba de Ordóñez en el cementerio de Polloe con motivo del decimotercer aniversario del atentado. Allí, cargos del partido, amigos y compañeros del edil rezaron un responso. Consuelo Or-dóñez, hermana del edil asesinado, se felicitó de que, «poco a poco, se vaya haciendo justicia» y de que los que «organizaron este crimen y muchos más estén en la cárcel».