Urkullu augura «gravísimas consecuencias» en la causa contra el lehendakari tras la sentencia del caso Atutxa

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, consideró hoy que la condena del Tribunal Supremo contra Juan María Atutxa refleja "una justicia medieval y predemocrática" y augura "gravísimas consecuencias" en la causa abierta contra el lehendakari por reunirse con la ilegalizada Batasuna.

SAN SEBASTIÁN |EFE

Urkullu compareció hoy ante los medios de comunicación en la sede el PNV en Bilbao acompañado por el propio Atutxa y por numerosos dirigentes del partido que quisieron mostrar su "apoyo incondicional" al ex presidente del Parlamento vasco.

"Tremendo", dijo Urkullu al iniciar su alocución, que cerró asegurando a Atutxa que "no está solo" y fundiéndose con él en un abrazo, entre los aplausos del ex lehendakari José Antonio Ardanza; el portavoz en el Congreso, Josu Erkoreka; la secretaria de la Ejecutiva del PNV, Belén Greaves, y el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, entre otros cargos del partido.

Urkullu respaldó la decisión de Atutxa, Kontxi Bilbao y Gorka Knörr de no disolver el grupo parlamentario de la antigua Batasuna, tal y como había ordenado el TS, porque dicha determinación se adoptó "desde el momento inicial en defensa de la autonomía del Parlamento vasco, compartida por el PNV".

El líder del PNV consideró que el fallo del Supremo "evidencia que existe en el Estado una justicia estamental, corporativista, medieval y predemocrática" que "utiliza a su antojo la muleta que le propicia la acusación popular, que no ha sido tenida en cuenta por este mismo tribunal en el 'caso Botín'".

Tribunal "estamental"

Criticó al tribunal porque "se resarce a sí mismo de una supuesta ofensa de desobediencia" y lo definió como "estamental porque es capaz de utilizar los mismos elementos jurídicos para absolver a intereses económicos, inhabilitar a políticos molestos como Atutxa, Knörr y Bilbao, o para, en el futuro, encarcelar a ciudadanos desafectos como en el caso 'Egunkaria'".

La sentencia del Supremo "enciende todas las alarmas" porque podría "acarrear en el futuro gravísimas consecuencias" en la causa contra el lehendakari, ya que el fallo, afirmó el dirigente nacionalista, "parece dar carta blanca y legitimación jurídica para que otros tribunales puedan actuar de la misma manera".

A su juicio, esta resolución judicial "exclusivamente mediática y política" indica que algunos estamentos judiciales se han convertido "en refugio y defensa de las ideas y de los grupos de ultraderecha", y revela que "el camino hacia la ideologización de la justicia por parte de algunos jueces parece ya imparable".

"No hay democracia que pueda soportar durante mucho tiempo que las sentencias de las más altas instancias judiciales se adopten en función de la composición de la sala y del fondo de lo que se está juzgando", advirtió Urkullu , quien consideró que la resolución del TS es "el mayor síntoma" de una "transición inacabada".

Medidas del Gobierno Vasco

Urkullu anunció que ha conversado con dirigentes de "los otros partidos políticos afectados" por el fallo del Supremo (Eusko Alkartasuna y Ezker Batua) y del Gobierno Vasco y el Parlamento Vasco para realizar "una valoración conjunta" del mismo y decidir si se adopta alguna medida en respuesta a esta condena.

Juan María Atutxa, quien no hizo declaraciones en este acto, consideró, en una entrevista publicada en el diario Deia, que el propio Supremo con su fallo "se contradice" al condenarle y no zanjar el proceso como hizo en el 'caso Botín' al haberse personado únicamente la acusación popular.

"Todo cabe esperar de unos intereses que están más allá de la aplicación de la Justicia", dijo Atutxa, quien defendió que no cometió ningún delito al no disolver el grupo parlamentario de Batasuna en 2003, y añadió: "hoy haría lo mismo que entonces".