La cúpula judicial arropa en San Sebastián a los jueces vascos ante las amenazas de ETA

El presidente del CGPJ asistió a la inauguración de la nueva sede del Centro de Documentación Judicial que llevará el nombre de José María Lidón. Un hijo del juez asesinado en 2001 ensalzó la figura del «querido profesor».

A. GONZÁLEZ EGAÑA
Jordi Lidón saluda a Francisco José Hernando en presencia de su hermano, Iñigo, y su madre, Marisa, tras descubrir la placa conmemorativa. [LUSA]/
Jordi Lidón saluda a Francisco José Hernando en presencia de su hermano, Iñigo, y su madre, Marisa, tras descubrir la placa conmemorativa. [LUSA]

SAN SEBASTIÁN. DV. La cúpula del Poder Judicial arropó ayer en San Sebastián a los jueces vascos, alabó su fortaleza y les mostró todo su apoyo «ante el encanallamiento y la extrema necedad» de ETA. El presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Francisco José Hernando, manifestó su respaldo a los magistrados que trabajan en el País Vasco, «con continuas dificultades y preocupaciones», en un acto en San Sebastián en el que se inauguró la nueva sede del Centro de Documentación Judicial que a partir de ahora llevará el nombre de José María Lidón, en homenaje y reconocimiento al magistrado de la Audiencia Provincial de Vizcaya asesinado por ETA en Getxo, en 2001.

Fue precisamente después del asesinato de José María Lidón cuando la situación de los jueces, magistrados y fiscales en Euskadi sufrió una vuelta de tuerca en la amenaza terrorista que les obligó a llevar escoltas, medidas de seguridad que se mantiene seis años después.

«Esto es lo mínimo que te mereces, porque aunque le pongan tu nombre a una ciudad entera, no sería suficiente para hacer justicia a un querido profesor, a un entregado jurista y mucho menos a un maravilloso padre y marido, y al mejor aitite del mundo que hubiera sido de mi primera hija que nacerá en breve». Rotundo, agradecido y emocionado, así se expresó Jordi Lidón, que junto a su hermano Iñigo y su madre Marisa, la viuda del magistrado, asistió a la inauguración del nuevo centro judicial.

El 7 de noviembre no es una fecha fácil para la familia Lidón, pero ayer, seis años después de aquella angustiosa mañana en la que ETA acabó con la vida del magistrado en el garaje de su casa, la viuda y sus hijos quisieron estar presentes en Donostia en el homenaje y reconocimiento en el que se descubrió una placa conmemorativa en el nuevo Centro de Documentación Judicial (Cendoj), ubicado en el remozado Palacio de Justicia de Donostia, en la calle San Martín. En esta ocasión, la familia estuvo apoyada por la cúpula de la Judicatura encabezada por el presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, además de todos los vocales del CGPJ y los magistrados de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez, que ha presidido el tribunal del 11-M, y Fernando Grande Marlaska, entre otros.

Acudieron también el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Fernando Ruiz Piñeiro, la presidenta de la Audiencia de Gipuzkoa, María Victoria Cinto, y los fiscales Jefe de Vizcaya, María Ángeles Montes; Gipuzkoa, Jaime Goyena; y Álava, Iosu Izagirre. El Gobierno Vasco estuvo representado por la directora de Relaciones con la Administración de Justicia, Inmaculada de Miguel.

«Mi padre estaba enamorado de las nuevas tecnologías y le hubiera encantado pasar las horas» en el nuevo centro judicial. Jordi Lidón agradeció así la «magnífica idea» del homenaje porque, en su opinión, «no ha habido un lugar que represente mejor el amor y la ilusión de mi padre por el arte y el oficio de la Justicia que este centro jurídico». En nombre de su familia, elogió la «sencillez y cercanía» de su padre, convencido de que «él nos está viendo desde algún sitio y se siente orgulloso y emocionado por que este centro lleve su nombre».

«Un juez moderno»

El presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo también ensalzó la figura del magistrado de la Audiencia Provincial de Vizcaya. Aseguró que cuando ETA mató a Lidón, «en cierta medida asesinó a un arquetipo del juez moderno». Recordó que no sólo encarnaba «la rica y plural España constitucional», sino también «la sensibilidad y capacidad para hacerla efectiva a través de la aplicación cotidiana del Derecho».

El presidente del TS consideró que la inauguración de la nueva sede del Cendoj bajo el nombre de Lidón sirve para erigir un símbolo que servirá de «muestra futura» de la entrega del magistrado, «del valor infinito de la vida de un hombre» y del «encanallamiento y la extrema necedad de aquéllos que se creen ungidos del derecho a asesinar a un semejante».

Hernando ensalzó la «fortaleza» de los jueces vascos para afrontar el «riesgo personal» que asumen, «resistir la presión del entorno» y desarrollar su vida privada, al mismo tiempo que administran Justicia «recta e imparcialmente» y garantizan los derechos fundamentales de todos, «incluso de los que les agreden».

El director del Cendoj, Juan Mateo Ayala, destacó que el Centro de Documentación Judicial nació en 1997 y que, tanto su nacimiento como su constitución, «se han visto marcados por actos terroristas cometidos por ETA». Quiso unir el homenaje a Lidón a todas las víctimas del terrorismo y a sus familias. Expresó, además, su solidaridad con todos los jueces, magistrados y fiscales para los que ocupar estos cargos «supone una amenaza para sus personas». El responsable del Cendoj afirmó que el asesinato de Lidón fue «una decisión violenta e incomprensible» de personas que «hacen de la muerte y del terror un instrumento para la consecución de sus fines».

Juan Mateo Ayala destacó que el nuevo centro judicial «convierte en conocimiento la información jurídica utilizando las nuevas tecnologías» por lo que consideró apropiado asociar el nombre de Lidón a esta institución, en la que trabajan una treintena de personas.

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