«A la liga inglesa he venido bajo la consigna de 'ver, oír y callar'»

El medio melé donostiarra Pablo Feijóo está inmerso en la mayor aventura de su vida tras fichar por el Leicester, campeón inglés y subcampeón de Europa

OIER FANO
Pablo Feijóo esquiva a sus rivales en un partido de la temporada pasada con el Bera Bera. [LUSA]/
Pablo Feijóo esquiva a sus rivales en un partido de la temporada pasada con el Bera Bera. [LUSA]

SAN SEBASTIÁN. DV. Aunque el rugby se convirtió pronto en su filosofía de vida, Pablo Feijóo nunca se tomó este deporte como algo más que un apasionante hobbie. Por eso hasta el año pasado compaginó, con bastante éxito, su licenciatura de Informática, cursada en Madrid, con constantes desplazamientos a Donostia y a los lugares en los que competía la selección española. Pero un día del pasado agosto el Leicester Tigers, campeón de la Guinnes Premiership y subcampeón de la Heineken Cup, le llamó. Por eso ha decidido aparcar parcialmente sus estudios. Los técnicos del club inglés estaban interesados en él al considerar muy interesante su potencial y sus posibilidades de crecimiento. El ex medio melé del Bera Bera relata su aventura inglesa.

- Un sueño convertido en realidad. ¿Inesperado?

- Así es. Hasta tal punto que tenía previsto irme de Erasmus a Italia este año. Era agosto y me encontraba en Suramérica con la selección española y sonó mi móvil. Los Leicester Tigers querían contar conmigo y no me lo pensé dos veces porque estos trenes no pasan dos veces por la estación.

- Es extraño que un equipo de tal envergadura fiche a un jugador de aquí.

- El equipo de scouting del club inglés me había visto los últimos veinte partidos con la selección española, y creen que con los métodos de trabajo de Inglaterra puedo mejorar bastante. Según ellos, tengo potencial y margen de mejora, y eso es lo que les llevó a apostar por mí.

- ¿Qué condiciones le ofrecieron?

- Al principio me daban un contrato de cuatro meses pero finalmente firmé por un año. Entreno con los mayores, pero juego con el Waterloo de Liverpool, equipo de la tercera categoría del rugby inglés y los lunes compito con el Leicester, en la liga para suplentes, del estilo de la de la Premier League de fútbol.

- Supongo que firmar por un año le dio tranquilidad...

- Claro. Mira, ahora en el Waterloo estoy jugando en varias posiciones. Ala, medio melé... En todos los puestos de la línea. Es un arma de doble filo. Por un lado te curtes, pero por otro no te puedes asentar y cuesta más demostrar tu calidad. En cuatro meses, te entra la ansiedad. De esta forma, tengo tiempo para demostrar.

- ¿Qué diferencias nota entre jugar en el Waterloo y en el Bera Bera?

- En el Waterloo, de tercera categoría, no hay demasiadas diferencias técnicas, pero en el aspecto físico existen distancias abismales.

- Así que, aunque contará con buenos escoltas, estará 'recibiendo' de lo lindo...

- Sí, pero te acostumbras. Físicamente es una liga superior, pero ya sabes lo que hay, no te pilla por sorpresa.

- Hábleme de los métodos de trabajo.

- Meto muchas, muchas horas en el gimnasio. En el mundo del rugby inglés las pesas son una especie de ritual. No sólo para desarrollar musculatura, sino también para prevenir lesiones. Todos los jugadores tenemos una especie de diario en el que apuntamos lo que vamos haciendo. Levantas peso, lo apuntas y después los preparadores físicos analizan nuestro trabajo y nos marcan las pautas. Es todo muy meticuloso.

- Juega dos partidos por semana y además no para de entrenar...

- Lo llevo bien aunque he tenido que aparcar parcialmente la carrera. Trataré de quitarme las optativas, y dejar las pocas troncales que me quedan para más adelante. En la Universidad me han puesto facilidades, me cuelgan los apuntes en internet. En el aspecto físico, todavía no se me notan las horas de gimnasio pero me han dicho que en enero voy a notar la diferencia.

- ¿Se hace duro pasar de ser la estrella del equipo a ser uno más de la plantilla?

- No, porque venía con la idea preconcebida de 'ver, oír y callar'. Mira, no sé qué pasará dentro de un año, pero sí sé que estoy ante una gran oportunidad, tanto si después me puedo ganar la vida con el rugby como si no. La experiencia no me la quita nadie, es enriquecedora a nivel personal y eso es lo más importante.

- Pero con el currículum que está creándose paso a paso, ofertas no le faltarán...

- Pero no pienso en eso. De momento a seguir peleando, a seguir disfrutando y a aprender, a tratar de llevarme de aquí recuerdos y experiencias. Paso a paso.

- ¿Cómo es el estadio de su equipo?

- Es un clásico estadio de rugby con un aforo de 17.000 personas. Los días de partido siempre se llena. Siempre. Y cuando jugamos la liga de suplentes, hay media entrada.

- ¿Casi diez mil personas en una liga amistosa?

- Aquí el rugby es prácticamente una religión. Con el Waterloo vienen a vernos mil personas. Se disfruta mucho. Muchísimo. Sólo por el ambiente merece la pena.

- ¿Impresiona la plantilla?

- Imagínate. Comparto vestuario y entrenamientos con estrellas de renombre mundial. Si tengo que destacar a un puñado de jugadores, señalaría a Martin Castrogiovanni, elegido mejor jugador de la temporada pasada. También a Shane Jennings, a Martin Corry, además de los argentinos Marcos Ayerza, Alejandro Moreno. Teniendo en cuenta que hablamos de uno de los mejores equipos de Europa, todos impresionan

- ¿Y el 'Tano' Loffreda, su entrenador?

- Es el que llevó a Los Pumas argentinos a semifinales en el pasado Mundial, llevaba ocho años al frente de la selección, pero resumir su carrera a este logro sería injusto. En 2001 creo que fue elegido como mejor entrenador del mundo.

- El mejor escenario para seguir creciendo...

- Sin duda.

- ¿Cómo le va la vida extradeportiva por allí?

- Genial. Vivo en un piso del club cerca del campo de entrenamientos. Leicester es una ciudad pequeña y muy bonita, se vive a gusto. Además, estoy a una hora y media de Manchester más o menos. Birmingham está también cerca, por lo que he tenido la oportunidad de conocer la Inglaterra más cercana a Leicester.

- ¿Su inglés?

- He evolucionado mucho. Ya lo hablaba, pero no es lo mismo una academia que el día a día. Las expresiones de la vida cotidiana no las aprendes en una academia, para eso hay que venirse aquí... Mi inglés va por el buen camino.

- ¿Se imagina jugar en Anoeta ante el Biarritz?

- Sería algo impresionante, pero es complicado ir convocado a un partido de la Heineken Cup por el momento.

- ¿Tiene previsto realizar la excursión de moda de los guipuzcoanos, la visita a Anfield Road?

- Sí que me apetece, tengo previsto hacerlo. Tengo un par de amigos en común con Xabi Alonso, aunque no lo conozco personalmente, pero espero hacerlo en el transcurso del año.

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