El imparable aumento de las separaciones conflictivas

Eva Rodríguez: «La mediación tiene muchas ventajas, pero no debería ser obligatoria» Sagrario Yarnoz: «Divorcio no tiene que ser igual a problemas si se hace bien» Eva Cerón: «Se acude a triquiñuelas para incumplir las resoluciones judiciales» Justo Sáenz: «Los padres se separan, pero no los hijos de sus progenitores»

MARIO GARCÍA
El imparable aumento de las separaciones conflictivas

SAN SEBASTIÁN. DV. Frente al aumento de separaciones conflictivas, la mediación surge como una herramienta eficaz, complementaria al proceso judicial, para que la pareja pueda encauzar civilizadamente su futura relación, en especial si hay hijos de por medio. En Euskadi no existe una norma que regule la mediación familiar, si bien el Ejecutivo autónomo ha elaborado un proyecto de ley que se encuentra ya en la Cámara vasca para su inminente aprobación. Esto garantizará una mediación gratuita y pública, así como la creación de puntos de atención profesionalizada en los tres territorios. Alrededor de 1.700 separaciones se registran anualmente en Gipuzkoa. El año pasado 1.719, de las que el 29% fueron conflictivas, porcentaje que se ha venido incrementado en los últimos dos años por diversas causas, aunque muy especialmente debido a la lucha por la custodia de los hijos y por el reparto de los bienes.

SITUACIONES CONFLICTIVAS

Las causas

- No han aumentado sustancialmente los divorcios, pero sí la conflictividad en los casos de ruptura de parejas. ¿Por qué?

- Justo Sáenz. Analizando los datos, del 2002 al 2004 vemos que el promedio de contenciosos en el País Vasco rondaba el 30%, y en Gipuzkoa, el 23%. Pero es a partir del 2005 cuando estalla la conflictividad. Y así vemos que en Euskadi la media pasa al 35% y en Gipuzkoa, al 29%. Esto coincide con la puesta en vigor de dos leyes, la nueva del divorcio y la de violencia de género. Así que la primera conclusión es que algo está fallando y que ambas leyes deben ser revisadas. Por otro lado, los hombres están empezando a pedir la guarda y custodia compartida. Ha cambiado el espectro social, la mayor parte de las parejas que se separan tienen menos de 35 años y ambos participan en la educación y cuidado de los hijos, pero a la hora de separarse o divorciarse tienen que llegar a un acuerdo sobre la guarda y custodia compartida. Y normalmente ahí intervienen varias situaciones que hace muy difícil llegar a acuerdos. Además, en algunos casos está habiendo una utilización perversa de la ley de violencia de género para conseguir determinadas ventajas de cara a la separación o divorcio o para coaccionar a la otra parte. Y en esto nos basamos en datos del CGPJ referentes al País Vasco: tanto en 2005 como en 2006, el 46% de las denuncias han sido archivadas, o sobreseídas, o bien ha sido declarada inocente la persona acusada. Y además se observa que está aumentando la manipulación de los menores para evitar la guarda y custodia compartida. Y hay otro dato que influye en la conflictividad. Es la carestía de la vida, y más concretamente de la vivienda.

- Eva Cerón. Es verdad que la litigiosidad ha aumentado y ahora hay mayor contenciosidad con mayor carga negativa en todos los frentes. Desde el punto de vista jurídico, si antes se entraba a conocer la causa que había motivado la separación o el divorcio de mutuo acuerdo, se ha producido un giro por completo que impide entrar a conocer la causa. Bajo la denominación de la desaparición de la afectio maritalis, acreditada la desavenencia conyugal y la existencia de un conflicto que no tiene solución a corto-medio plazo, y que es irreversible, se impone la necesidad de dar una solución inmediata, lo más ajustada posible y, en consecuencia, a nivel judicial no se entra en las causas.

- Eva Rodríguez. Sí es verdad que a partir de 2005 se aprecia un cambio muy importante y efectivamente se ha producido un aumento de la conflictividad. Una de las causas es la lucha por la custodia de los hijos. Hasta 2005, los padres daban por hecho que la guarda y custodia se la iban a quedar las madres y lo asumían, y no había ningún conflicto. A raíz de la reforma legal, los padres ya no se conforman. Otra fuente de conflicto es la cuestión económica, el reparto de los bienes y el tema de las pensiones. Después de haber vivido en una situación desahogada, llega la separación o el divorcio y mientras que los ingresos son los mismos, los gastos se multiplican.

- Sagrario Yarnoz. Divorcio y conflictividad son pareja de hecho. Psicológicamente, siempre hay conflictividad: con respecto a los hijos, con respecto al dinero y con respecto a otras muchas cuestiones. Pero todas estas conflictividades muy probablemente tienen su origen en una conflictividad interna. En un divorcio siempre hay una profunda herida. Por eso creo que hay que apostar por la mediación. Pero tengo la impresión de que el mundo judicial debería estar más al tanto de las causas psicológicas que están debajo de esa conflictividad. Y así como cada vez hay más información sobre los recursos legales, también se debería informar más acerca de las emociones. En Estados Unidos, por ejemplo, con cada divorcio se ofrece un librito que informa de los aspectos psicológicos. Aquí es la guerra por la guerra: es el yo me divorcio, pero te vas a enterar. Y en ese te vas a enterar no importa si se arrastra a los niños.

LA MEDIACIÓN FAMILIAR

Descarga de tensiones

- ¿Apoyan la mediación como herramienta ante las rupturas de parejas en vez de la vía contenciosa?

- Justo Sáenz. El objetivo fundamental que deben llevar todas las actuaciones es prevenir el aumento de la conflictividad en el momento de la separación o el divorcio. Ante ello, la legislación francesa está bastante bien. Los jueces tienen la posibilidad de remitir a un servicio de mediación familiar y las partes pueden utilizarlo o no. Aquí, en Gipuzkoa, desde hace algún tiempo se está realizando algo similar. Agipase, desde 1996, viene realizando un programa al que acuden personas que están en situación de conflicto familiar. La trabajadora social hace un análisis de la situación y deriva a servicios especializados; paralelamente se da un cursillo sobre coparentalidad, porque es lo único que une a las partes: los hijos. Por tanto, apoyamos la mediación, pero una mediación familiar integral, que sea preventiva y pluridisciplinar. Porque la mediación es un proceso que reduce costes económicos y psicológicos; fomenta la utilización del diálogo como método de resolución de los conflictos y facilita la continuidad de los hijos con el padre y con la madre. Los cónyuges se separan, pero los hijos no tienen por qué separarse de sus progenitores. La mediación posibilita eso, que las partes acuerden de manera autónoma su futuro.

- Eva Cerón. Yo soy partidaria de la mediación familiar intrajudicial. Entiendo que es una transacción en la que ambas partes ceden en su propia esfera de poder; es un proceso voluntario que tiene como objetivo la resolución de conflictos de parejas, estén casadas o no, con hijos, especialmente menores de edad, en que se logra no sólo una solución puntual para la crisis que se está fomentando o va a surgir, sino establecer pautas de conducta para saber llevar esa situación a lo largo del tiempo. A nivel judicial, una sentencia podrá resolver una situación durante un tiempo determinado, pero la vida va generando nuevas situaciones que la sentencia no contempla y que la mediación sí puede dar respuesta. Haría falta un poco más de cultura de la negociación, más que de la contraposición. Ya sólo el hecho de entrar en el contencioso judicial estamos en la tesis de ganador, perdedor o suma cero. Hay una experiencia piloto realizada en Madrid, Sevilla, Málaga, Pamplona, Barcelona y Palma de Mallorca, por la que el juez puede instar a las partes a que acudan a la mediación, o incluso previamente a la elaboración de la sentencia puede ofrecer la posibilidad de una vistilla en la que se entreguen folletos divulgativos, se exhiban vídeos, se les dote de información suficiente como para que piensen que quizá sea más fácil suspender la vista durante dos o tres meses, con el fin de que puedan acudir a un servicio de mediación. También sería deseable que en el propio Colegio de Abogados hubiera una comisión o un turno de oficio que se dedicara de una forma especializada a estas situaciones.

- Eva Rodríguez. Sí existe ya una comisión de mediación en el Colegio de Abogados y hay muchos compañeros interesados en este tema. Al margen de la mediación, tradicionalmente el abogado negocia y trata siempre de que las partes lleguen a un acuerdo, incluso cuando dos compañeros representan intereses contrapuestos. En la mayor parte de los casos, la vía contenciosa es nuestro último recurso. Respecto a la mediación intrajudicial, a la que se ha hecho referencia, yo creo que se estaría desvirtuando la esencia de la mediación. Uno de los requisitos básicos de la mediación es la voluntariedad. El hecho de que se obligue a las partes a una mediación cuando no tienen ningún interés, al final no creo que sirva para nada. Por supuesto, debe existir el servicio y debe ser ofrecido como cauce para solucionar conflictos, pero hasta ahí: no como servicio obligatorio. Ventajas, naturalmente, las tiene todas, la principal es la reducción del coste emocional y afectivo, además de facilitar la comunicación y el diálogo. El tiempo en que se puede resolver el conflicto será mucho menor y se reducen considerablemente los costes económicos.

- Sagrario Yarnoz. Ya de por sí es bastante conflictivo un divorcio como para añadir más conflicto. Todo lo que sea no trabajar el acuerdo supone marcar un vencedor y un vencido. Muchas veces, dentro de ese tensionamiento psicológico lo que se busca es vencer y que el otro sea vencido, incluso sin importar demasiado que este proceso pueda afectar a los hijos. Pero lo importante en un divorcio es el reconocimiento de que algo no ha funcionado. Cierto es que todavía no estamos en una cultura de diálogo. Un autor norteamericano habla en un libro de catorce estadios de un divorcio, desde que una persona comienza a percibir signos de que no funciona bien el matrimonio hasta que la pareja ha llegado a acuerdos y ha hablado con los hijos. Si aquí hiciésemos un estudio posiblemente veríamos que hay tan solo tres estadios: primero, me quiero divorciar; segundo, juicio, y tercero, reorganización. Facilitaría mucho la vida de esas personas que no se centraran sólo en el juicio como eje de la separación, sino en esos procesos de reorganización: de informar a los niños y, ¿por qué no?, comprender a la otra persona.

- Justo Sáenz. Sólo una reflexión. Vamos a un porcentaje del 50% de separaciones o divorcios. Paralelamente, está aumentando la contenciosidad. En estos momentos hay un problema muy grave: hay 20.000 niños en todo el Estado que sufren un síndrome de alienación parental. Muchas veces el problema es que ni tan siquiera se sabe lo que es la mediación. Pero, además es que la mediación rentabiliza recursos. Los juzgados están a tope y si previamente se pasa por una mediación, los juzgados sólo tendrían que firmar acuerdos. Para la pareja es fundamental.

- Eva Cerón. Por la experiencia que han llevado a cabo los juzgados a los que antes me refería, no se trata de que los jueces manden obligadamente a las partes a esos servicios, sino que los dan a conocer. Pero, lamentablemente, las parejas llegan al juzgado sin hacer los deberes, sin conocer las posibilidades que abre la mediación y sin haber negociado previamente.

LOS PROBLEMAS AÑADIDOS

Incumplimientos, custodia

- La poca labor de la mediación familiar, los incumplimientos judiciales y la problemática de los padres no custodios que se quejan de no poder estar con sus hijos, entre otras cuestiones, dibujan el día a día de los conflictos familiares. ¿Cómo lo valoran?

- Justo Sáenz. No me parece que Gipuzkoa sea el territorio más desasistido. Estamos con un 29% de contenciosidad, cuando Vizcaya, por ejemplo, tiene un 38%. Esto es así porque desde el año 98 tanto la Diputación como el Gobierno Vasco han apoyado a las organizaciones que hemos venido realizando mediación familiar. Y se nota. Y en cuanto a los incumplimientos, en una encuesta que hicimos entre más de un millar de casos salía un 12% en relación a las pensiones alimenticias. Lo que nos encontramos es que había mala fe en determinados sectores, básicamente en profesionales autónomos, pero también existía un fenómeno cada vez mayor de progenitores no custodios que realmente no pueden pagar la pensión. Ante estas situaciones, lo que nosotros venimos diciendo desde el 2003 es que se debe crear el fondo de garantía social para la situación de impago de pensiones. Pero el Gobierno Vasco, que es la instancia competente para ponerlo en marcha, no lo ha hecho. Y respecto al incumplimiento del régimen de visitas, hay que decir que está aumentando en estos momentos de una manera alarmante. Hay manipulación de los menores, bien por parte del progenitor custodio, bien por parte de ambos progenitores, y vemos que ahí tiene que haber medidas legislativas claras. Porque en este momento las obstaculizaciones salen gratis. Hasta el punto de que un progenitor no custodio puede llevar un año, dos años o tres años sin ver a su hijo y no pasa absolutamente nada; sólo pasa que ha perdido la relación con su hijo, y el hijo, lo más grave, con el padre. Y otro asunto que también nos preocupa se refiere a los gastos extraordinarios, que al no estar regulados, cada vez hay más quejas al respecto.

- Eva Cerón. Lamentablemente, los incumplimientos de las resoluciones judiciales sí se vienen produciendo, especialmente en materia económica. Hay casos en los que, efectivamente no se puede cumplir lo acordado, pero en otras ocasiones se camufla la capacidad económica. En estas situaciones hay muchas triquiñuelas. En lo que concierne a los gastos extraordinarios, lo que se procura, cada vez más, es hacer un listado lo más preciso posible, en el que se indica lo que se entiende o no por gasto extraordinario. Y aquí son muchos los datos que hay que detallar, incluso se ha llegado a especificar el ajuar doméstico. Lamentablemente esto ocurre cuando las posturas están muy enfrentadas. Por otro lado, hay incumplimientos que ocurren por causas sobrevenidas, porque cambian las circunstancias, como por ejemplo cambios de las condiciones de trabajo o cambios de situación geográfica.

- Eva Rodríguez. La mayor parte de los incumplimientos son de tipo económico y de régimen de visitas. Sin embargo, en los económicos son menos los casos en los que realmente no se puede pagar; la mayoría son una consecuencia más de esa falta de comunicación, de que como es algo impuesto la respuesta es el rechazo. Esto refleja perfectamente el no haber podido llegar a otro tipo de solución como la que se puede obtener mediante la mediación familiar. Respecto al incumplimiento del régimen de visitas, es un asunto preocupante, pero es una situación que se está produciendo y está causada la mayoría de las veces por el progenitor custodio. Pero también sucede que cuando se está negociando, en esa pugna por ver quién se queda con los niños, cada una de las partes tiende a desacreditar a la contraria ante los hijos. Para los críos es tremendo.

- Sagrario Yarnoz. Centrándome en el problema de los padres no custodios que tienen problemas para estar con sus hijos, hay que ver con qué inocencia a veces el progenitor custodio dice que no tiene nada en contra de que el hijo vaya con el otro, aunque insiste en que es el propio niño el que no quiere verlo Pero cómo va a querer el pequeño si previamente se ha hecho con él una labor de zapa, destrozando la imagen de su ex cónyuge... Otras veces ocurre que, por estar poco tiempo con los niños y por querer aprovecharlo, los progenitores no custodios tratan de complacer a los hijos en los más mínimos detalles y de alguna forma queda cercenado su rol como padre. No ejerce su función, sino que se convierte en un elemento de diversión. Incluso a veces realmente no sabe qué hacer cuando está con el hijo. Hace un año pusimos en marcha un programa piloto para enseñar habilidades, implicando a los dos progenitores. Pero fracasó. Los niños se veían en la necesidad de guardad lealtad al progenitor custodio, aun a riesgo de saber que estaban prescindiendo del otro. Los chavales tienen que sobrevivir y se adaptan, pero con el tiempo eso pasa factura.

EL FUTURO

¿La custodia compartida?

- Hablemos del futuro, del papel que tendrá la mediación familiar y si el camino es el de la guardia y custodia compartida.

- Justo Sáenz. El futuro de la mediación tiene que ir acompañado por otras medidas legales. Entendemos que se debe modificar la ley del divorcio, adaptándola a los modelos europeos: la mayoría de los países tienen la guarda y custodia compartida como norma. Bajo dos criterios básicos: el principio de la igualdad hombre-mujer y el derecho del menor a relacionarse con ambos progenitores. Hay que modificar la ley para que la norma sea la guarda y custodia compartida y la disolución de los gananciales. La mediación familiar del País Vasco va a ser gratuita y pública y sí vemos como extrema necesidad de esta ley que recoja la iniciativa social.

- Eva Cerón. Creo que es positiva la mediación familiar, tanto intrajudicial como extrajudicial, que sea pública, gratuita, voluntaria, flexible y confidencial, y es muy importante la coordinación interinstitucional, tanto a nivel de Gobierno Vasco, Diputación Foral, ayuntamientos y servicios sociales. Y a nivel judicial, todo lo que lleve a una buena coordinación es positivo.

- Eva Rodríguez. La mediación debe acompañarse de una coordinación a todos los niveles. No es una alternativa al sistema judicial, sino complementaria al mismo. Respecto a la custodia compartida tengo ciertas dudas sobre la posibilidad de que se conceda de forma automática, especialmente en lo que respecta a los casos más conflictivos, en los que no existe diálogo. Al final, si no hay una mínima comunicación es muy difícil que se materialice una custodia compartida. Habría que valorar muchas cuestiones, en primer lugar si existe la posibilidad de dedicación por parte de ambos padres. No obstante, sí estoy de acuerdo con la igualdad entre hombres y mujeres a favor del menor, es decir, si ha sido el padre el que se ha dedicado al cuidado de los hijos, que sea el padre el que tenga la guarda y custodia.

- Sagrario Yarnoz. El patrón de relación en este siglo ha pasado de ser el de una pareja para toda la vida a sucesivas parejas y eso indica que por el camino vaya habiendo más niños de parejas separadas, con lo que ello supone para su propio desarrollo psicológico. Es muy importante no culpabilizar a los padres y madres, pero sí hacerles ver que hay una responsabilidad importante sobre ellos. Divorcio no debería ser igual a problemas si se hace bien. Y para hacerlo bien hay que apelar a la responsabilidad de cada una de las partes, sin descartar la ayuda de los colectivos implicados, es decir, psicólogos, jueces, abogados, asistentes sociales, asociaciones, etcétera.