Segunda novillada con polémica

La decisión de incluir en la lidia al sobrero enfadó al Ayuntamiento que se sintió «estafado»

K. ARRIZABALAGAZESTOA.
Segunda novillada con polémica

La tarde pintaba bien, el tiempo acompañaba, y los incondicionales del Amparito Roca bailaban y brincaban deseosos de disfrutar de otra gran jornada con la segunda y última novillada de los 'Amabirjinak' de Zestoa. Pero la tarde se torció de alguna manera cuando tras la muerte del segundo toro -y último en un principio- un sector del público empezó a reclamar la muerte del tercero, en este caso el sobrero. El diestro madrileño Ángel Sánchez Baeza también se unió a la petición, tras lo cual la presidencia accedió.

La polémica llegó porque había un acuerdo entre los organizadores de la fiesta y el Ayuntamiento de Zestoa en el que se recogía que en ningún caso se iban a lidiar y matar más de dos toros en cada tarde. El ayuntamiento, por medio del alcalde en funciones Rubén Alberdi, aseguró que se habían sentido «estafados, ya que se han incumplido unos acuerdos tácitos que se lograron tras muchas reuniones», y se mostró enfadado y decepcionado.

Polémicas aparte, la tarde dio mucho de sí con un primer toro con mucha casta, pero falto de fuerzas, que se dejó torear por el pitón derecho. El diestro madrileño supo torearlo con la muleta alta, dándole tiempo, y remató la faena con una gran estocada y un descabello. Aplausos del respetable, que tal vez debió solicitar algo más a la presidencia.

El segundo de la tarde, un hermoso animal de color lucero, bragado y meano, con bonita cara y bien armado, planteó muchas dificultades al diestro, que se empeñó en torearlo por el pitón izquierdo, a pesar de que el toro lo buscaba con mucho peligro, hasta que sufrió una aparatosa voltereta, que lo dejó aturdido unos minutos.

Tras esta cogida, el diestro lo intentó por el otro pitón, pero el animal exigía que el maestro perdiera pasos para evitarlo, pues lo buscaba con insistencia y genio tras cada muletazo. Sánchez Baeza remató la faena con otra gran estocada, un poco atravesada, pero en su sitio. Meritoria faena, por su dificultad, por lo que fue recompensado con unas oreja.

Y así llegamos al toro de la discordia, un cárdeno bragado, vizco del pitón izquierdo, que también se quedaba corto, igual que el segundo, pero con menos genio y peligro, por lo que volvió a plantear serias dificultades al diestro madrileño. La faena fue irregular y algo trastabillada, la cual remató con dos pinchazos, un mete-saca, una estocada algo trasera y dos descabellos.

La última jornada festiva en Zestoa, la principal, se completó con otras muchas actividades, como el concierto de la Banda de Música, la 'ikurrin dantza' organizada por Nabarralde, los hinchables para los niños, y la actuación del grupo Trikidantz.

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