Un desprendimiento afecta en Ormaiztegi a un caserío histórico

Arandi, la casa natal de Zumalakarregi, es una edificación del siglo XVII que hoy visitarán técnicos de la Diputación

N. AZURMENDISAN SEBASTIÁN.
Un hombre se lleva las manos a la cabeza al ver las consecuencias del desprendimiento. ::
                             JOSETXO MARIN/
Un hombre se lleva las manos a la cabeza al ver las consecuencias del desprendimiento. :: JOSETXO MARIN

El caserío Arandi de Ormaiztegi, en el que nació y pasó sus primeros años el general carlista Tomás Zumalakarregi, se vio a primera hora de la mañana de ayer afectado por un desprendimiento de tierras, previsiblemente vinculado a las lluvias de los últimos días, cuyas consecuencias en la estructura de un edificio histórico serán evaluadas hoy por técnicos del Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

Arandi no está habitado, ya que la familia propietaria del mismo vive en un edificio nuevo prácticamente adosado a la vieja estructura. Hasta el mismo no llegó la lengua de tierra que, arrastrando incluso árboles, se deslizó por la pendiente que se encuentra en frente de un caserío relativamente alejado del núcleo urbano de Ormaiztegi y está cerca de las vías del tren. Inicialmente, y en previsión de que el terreno volviera a ceder causando mayores daños, la familia que reside en Arandi se alejó de la vivienda.

El deslizamiento de tierra se produjo en torno a las nueve de la mañana, y afectó sobre todo a la estructura que puede verse a la derecha de la imagen, que se prolonga varios metros más y quedó prácticamente destrozada. La tierra arrastró también un murete que separaba el prado de la zona hormigonada, depositando cantidad de tierra en la base del caserío en el que vivió Zumalakarregi hasta que su madre enviudó y decidió trasladarse con su prole a un caserío enclavado en el núcleo urbano de Ormaiztegi: Iriarte Erdikoa, convertido en museo que lleva el nombre del general carlista.

Solicitud de protección

Arandi, cuyo estado evaluarán hoy técnicos forales, pertenece a un tipo específicamente guipuzcoano de caseríos de madera a los que en el siglo XVII se añadió la pieza más característica: un granero con paredes de tabla, montado sobre una banda de postes. El caserío de Ormaiztegi es, junto con el caserío-museo Igartubeiti de Ezkio Itsaso, uno de los pocos ejemplares de esta tipología de caserío que queda en pie.

Al margen de la protección que pueda tener a nivel local, la Diputación Foral de Gipuzkoa pidió en 2011 al Gobierno Vasco, de cuyo Departamento de Cultura depende la competencia correspondiente, que, en atención a su valor, atribuyera al caserío Arandi un régimen de protección que garantizara su preservación. De momento, sin embargo, tal calificación no se ha producido.

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