«En Nazaré nos hemos enfrentado a una situación límite como nunca antes habíamos hecho». Lo dice Axi Muniain, el zarauztarra XXL habituado a surfear gigantescas montañas de agua con ayuda de moto acuática, y que ya en casa relata su experiencia. Estamos ante la crónica de una sesión histórica que probablemente ya hayan visto en televisión. Porque el hawaiano Garrett McNamara ha animado informativos de medio mundo al surfear el pasado día 28 de enero la que podría ser la ola más grande de la historia. Las imágenes de McNamara, de 45 años, deslizándose sobre una colosal lengua de agua de más de 100 pies -cerca de 30 metros- han situado en el mapa al pequeño pueblo marinero de Nazaré, veinte kilómetros al norte de Lisboa. El impacto mediático alcanzado por el hawaiano ha sido tan descomunal que los otros cinco surfistas que ese día también surfearon en Nazaré han pasado casi desapercibidos.
Axi Muniain (O'Neill, Keler, Creatures y Pukas) no falló a su cita y fue capaz de surfear esas mismas olas por encima de los veinte metros con el respaldo en la moto acuática de Jerome Sahyoun y Othmane Choufani. Porque, como ya saben, estas olas no se podrían surfear sin ayuda de las motos acuáticas. El surfista es remolcado con una cuerda hasta la pared de la ola a la que de otra forma sería imposible llegar con la ayuda de los brazos. El 'tow in', como así conoce esta especialidad, exige una coordinación exquisita entre surfista y motorista. Ni que decir en situaciones extremas como las que se dieron en Nazaré. Cualquier error puede llevar a ambos a las rocas.



