ELA deja patente su rechazo al diálogo social con la ausencia de 'Txiki' Muñoz en el encuentro con Aburto en su sede

Ha solicitado una reunión con el lehendakari, a la que sí acudirá el secretario general del sindicato

PILAR ARANGURENSAN SEBASTIÁN.

El sindicato ELA dejó ayer patente su rechazo al diálogo social con un gesto que tiene una gran carga de profundidad, ya que en el encuentro con el consejero de Empleo, Juan María Aburto, que se celebró en su sede no estuvo presente su secretario general, Adolfo 'Txiki' Muñoz.

La central delegó esta responsabilidad en cuatro miembros de su ejecutiva: Amaia Muñoa, secretaria general adjunta; Joseba Villarreal, responsable de Negociación Colectiva; Mikel Noval, responsable de Política Social, y Leire Txakartegi, encargada de los servicios jurídicos y de Euskera.

La central lo explica señalando que se trata de una «delegación importante acorde con los temas que se iban a abordar y que se circunscriben al departamento de Empleo». Aunque a nadie se le escapa que la ausencia de 'Txiki' Muñoz del primer encuentro con el nuevo consejero de Empleo, dentro de la ronda de contactos que está manteniendo éste con todos los sindicatos, refleja una vez más la foto de la renuncia al diálogo social que pregona la central al considerar que se trata de una «farsa» y en la que no están dispuestos a participar.

Con todo, el sindicato no quiere cerrar los canales de comunicación, como lo demuestra el hecho de que accediera al encuentro. Es más, pretende tener una reunión al más alto nivel, es decir, con el propio lehendakari. Para ello, el secretario general del sindicato envió el pasado viernes una misiva a Iñigo Urkullu solicitándole un encuentro para abordar cuestiones más amplias. Así, quieren hablar de la política que pretende llevar a cabo el nuevo ejecutivo en materias tan amplias como los presupuestos, la fiscalidad, Osakidetza o la Enseñanza. La central recuerda que también se reunió con el anterior lehendakari.

Aburto concluirá la ronda de contactos mañana con LAB. La central abertzale respondió ayer al llamamiento de Confebask de que se sume a la negociación de un convenio intersectorial señalando que el marco propio de negociación colectiva tiene que resolver dos cuestiones: que se preserven los convenios provinciales respecto a los estatales y que las divergencias en las empresas se resuelvan de forma acordada y no mediante el arbitraje obligatorio. Advierte que si la patronal insiste en llevar hasta el extremo la reforma laboral, la conflictividad está asegurada.

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